Dime con quién andas y te diré quién eres
Por Julio Vitale
A menudo se publican artículos sobre Hugo Chávez en relación a su actuación internacional, su agresión a Colombia, los insultos reiterados a EEUU, los acuerdos de armas con Rusia, el papelón en Honduras, etc. etc.
Poco se dice, lamentablemente de la situación interna en Venezuela donde la represión es total y los servicios públicos una desgracia.
Las leyes aprobadas de educación y la de control de medios, el control absoluto de todos los poderes de la Nación tampoco son noticia entre los países amigos de Chávez.
La nueva ley de educación solo permitirá la enseñanza de el idioma español y los dialectos indígenas, ya el ingles, Frances etc., no se podrán aprender porque aun las escuelas privadas, en particular las religiosas están en peligro de ser cancelados sus permisos.
Acaba de arrestar al prefecto de Caracas Richard Blanco y allanar la casa del ex- presidente Lusinchi,
Los hospitales no funcionan, hay tres parturientas por cama y algunas mujeres tienen que parir en los pasillos de la maternidad Concepcion Palacios, la más grande de Caracas.
Los dólares están restringidos y Chávez maneja a su antojo las importaciones de cualquier cosa otorgando o no dólares. Acaba de intervenir a Pfizer porque no produce y no produce porque no puede importar materia prima.
Los ganaderos opositores tienen sus campos ocupados; todos los obreros de las empresas nacionalizadas están en huelga porque no les pagan los sueldos, etc., etc.
Este es el socialismo del siglo 21 y el amigo predilecto de la Presidente argentina que no tiene problema en regalarle empresas argentinas. Y copiar sus leyes de control de los medios de comunicación.
Dime con quien andas y te diré quien eres. Ya corrió Kristina a reemplazar las importaciones de Colombia, cuando Chávez no tiene conque pagar, porque hasta Petróleos de Venezuela la han saqueado.
Envíen corresponsales a Venezuela, que entren de incógnito y reporten la realidad del país. La Ley Venezolana criminaliza cualquier critica al gobierno, a los extranjeros, hasta con la inmediata expulsión del país.
Los conflictos con Colombia, Honduras, EEUU son cuentos chinos al lado de la realidad interna de Venezuela. Hay vuelos directos todas las semanas entre Irán y Venezuela y nadie sabe que transportan porque no son pasajeros, y la fábrica de bicicletas iraní en Venezuela no necesita vuelos semanales.
Que algún cable argentino lleve la programación de Globo visión para enterarse de la realidad venezolana y comparar las acciones de sus fieles seguidores argentinos.
En Venezuela es delito pensar diferente de Chávez, ya cerró 37 emisoras y tiene 200 mas en la lista, la comunidad judía ha disminuido a un tercio de lo que era y la colonia de exilados en EEUU aumenta cada día.
Mañana comienza el circo de Unasur, otra vez los enemigos de la democracia se abrazaran con los auto denominados demócratas, Por favor que Kristina no hable en nombre de todos los Argentinos.
Asaltos a la sociedad civil…
Elena Valero Naráez
Como bien pensaba David Hume sobre la propiedad privada, el placer de las posesiones que adquirimos mediante el trabajo y la fortuna está expuesto a la violencia de otros hombres.
La sociedad defiende la posesión de los bienes privados y el poder intercambiarlos, es por ello que los hombres llegaron a un mutuo acuerdo: no apropiarse de los bienes por medio de la fuerza. Establecieron leyes, derechos y obligaciones a las que debían someterse porque se entendió, por el conocimiento adquirido por la experiencia, que el respeto a la propiedad privada beneficia a todos.
Hume atribuyó el origen del gobierno a la necesidad humana de garantizar el cumplimiento de un marco normativo sin el cual no puede existir paz, seguridad y la autoridad que asegure los acuerdos entre los hombres.
La obligación de obedecer terminaba -para él- cuando el gobierno no cumplía con esas obligaciones. Apoyaba el derecho de oposición en casos flagrantes de tiranía y opresión.
Defendía la Constitución vigente oponiéndose a innovaciones desprolijas, cambios violentos que pusieran en peligro el delicado equilibrio entre la libertad y la autoridad.
En Argentina, el gobierno actual está muy lejos de su pensamiento: ni defiende la propiedad privada, ni cumple con el requisito fundamental de la Constitución que la ampara: la división de poderes.
Todo poder tiende a extenderse si no hay otros poderes que lo impidan. Este principio sociológico nos indica hacia donde ha estado y está dirigida la acción kirchnerista: se busca minimizar los poderes que controlan al Ejecutivo y al Gobierno en general.
Es así como tenemos un Congreso, la “escribanía del presidente”, el cual apoya las necesidades del Ejecutivo aunque perjudiquen el progreso del país.
Por otro lado, el gobierno se ha dedicado apresuradamente a denostar lo que se hizo bien en la década del 90 y, seguidamente, procedió a aumentar el peso del estado con estatizaciones y decisiones que no le corresponden.
Las pérdidas de Aerolíneas de 10 millones de pesos por día, en el mes de julio, la más importante de su historia, indican que el gobierno con pretextos de raíz nacionalista, compra empresas deficitarias o en bancarrota salvando a personas ligadas al poder. Por otro lado convierte en estatales o mixtas a empresas que pasan a beneficiar a la burocracia estatal y también a dirigentes sindicales quienes aprovechan la situación invocando la defensa de las fuentes del trabajo.
La propiedad privada está ligada a la libertad de los individuos: cuando se aumenta crecen los poderes que no están ligados al estado. Ello, permite que exista una sociedad lo suficientemente independiente, como para no aceptar coacciones del gobierno, evitando que éste se coloque por encima de las personas, pierda transparencia y se convierta en autoritario.
La confiscación del ahorro de los jubilados que perpetró el gobierno actual, fue un mazazo a la propiedad privada de muchos argentinos, como también lo son las estatizaciones a las que los Kirchner han recurrido para aumentar el control sobre la sociedad civil y los negocios del estado a los que han accedido, tanto funcionarios, como empresarios, quienes han visto una oportunidad para hacerse ricos a costa del bienestar de los argentinos.
Y ¿qué decir de los controles que han impedido el crecimiento de sectores relacionados con la energía y la producción agrícola-ganadera?.
El ataque a la sociedad civil, se ha dado masivamente al agredir al Mercado donde se generan los precios de los productos que surgen de la libre interrelación entre productores y consumidores. Se ha desmoronado la coordinación y regulación de la producción y el consumo que espontáneamente mana de dichas relaciones.
La desigualdades que surgen de las condiciones que cada grupo o persona tenga para satisfacer las necesidades de los consumidores, entre las que se destaca la creatividad para ofrecer bienes y servicios de mejor calidad y precio, e incluso, crear necesidades nuevas, se están sustituyendo por las decisiones arbitrarias del gobierno. Éstas están remplazando el libre juego de la oferta y la demanda como también a una sociedad civil fuerte por otra débil que apenas puede oponerse a las decisiones políticas y económicas del gobierno..
Para llevar adelante sus planes, los Kirchner promovieron reformas que les han regalado el manejo de la Justicia a través del Consejo de la Magistratura, donde desde el año 2006, nadie puede llevar adelante causas que afecten a los integrantes del gobierno.
Se habla de pobreza, de injusticia, las que existen, no son las relacionadas con el funcionamiento global de la sociedad, debidas a la cooperación y complejidad sociales, sino que son provocadas por las decisiones políticas que las aumentaron con medidas que fueron en contra de la creación de riqueza, necesaria, para que haya una espontánea distribución en vez de pobreza y corrupción.
Hay que entender que el papel del gobierno es garantizar la competencia y la propiedad mediante la vigilancia de las leyes comunes a todos los ciudadanos, garantes del respeto de la intrínseca ética del mercado.
No debiera el gobierno avanzar sobre la naturalidad de las relaciones sociales para ponerlas a su servicio como está ocurriendo en nuestro país.
Las limitaciones a la propiedad privada están amenazando los derechos individuales que defiende la Constitución. Debemos exigir al gobierno actual, y a los por venir, el respeto por nuestro “Contrato Máximo”. Su institucionalización se debió, como bien creía Hume, a que a los hombres nos cuesta ser buenos y es por eso que debemos respetarla.
Elena Valero Narváez. (Autora de “El Crepúsculo Argentino.Lumiere,2006.)
evaleronarvaez@hotmail.com
La inflación, ese infierno tan temido…
Elena Valero Naráez
La inflación se manifiesta través del "aumento generalizado" en los precios de los bienes y servicios. Todos suben (no algunos sí y otros no) porque se deprecia la moneda local, medio de cambio para las transacciones, frente a tales bienes. De éste modo la gente pierde el poder adquisitivo.
Este fenómeno se origina por causas monetarias: emisión de moneda y expansión del crédito sin la contrapartida del previo ahorro y producción, de bienes y servicios.
Se le suma la actitud de la gente en relación a la mayor o menor demanda de moneda: si con estabilidad y confianza la gente demanda más, con inflación y desconfianza huye del dinero hacia dólares y bienes.
En la época del ex presidente Alfonsín, la emisión monetaria espuria o "sin respaldo”, se producía porque el estado gastaba siempre más de lo que podía recaudar vía impuestos y préstamos. Es decir, se producía un déficit crónico, el cual se financiaba mediante la emisión de moneda sin respaldo determinando el aumento generalizado de los precios (inflación) al volcarse el “excedente” de moneda a la demanda de la misma cantidad de bienes y servicios ofertados en el mercado.
Las preguntas que en la actualidad muchos se formulan son básicamente las siguientes.¿Porqué si en nuestro país no hay déficit de presupuesto, y no es necesario emitir moneda para financiarlo, hay inflación? y ¿porqué habiendo recesión, la inflación sigue siendo alta?
En relación a la primer pregunta la respuesta es: no se está emitiendo moneda para financiar gastos del Tesoro, sin embargo, el Banco Central lo sigue haciendo con otro fin: mantener el llamado tipo de cambio "competitivo".
El mecanismo que se usó es bien conocido. El Banco Central emitía pesos en cantidades importantes para comprar dólares y sostener así el tipo de cambio pero, como esa emisión era elevada, para evitar el desbande inflacionario quitaba simultáneamente del mercado parte de esos pesos en circulación , colocando títulos de deuda (Lebacs , Nobacs etc) ante los bancos.
En síntesis: el Banco Central "esterilizaba" parte (no la totalidad) de esos "excedentes monetarios" pero al mismo tiempo se endeudaba.
Durante los últimos 5 años el nivel de deuda pasó, aproximadamente, de $10.000 millones a $ 53.000 millones, cantidad equivalente a casi el 70% del total de los pesos que el país tiene en circulación. La cantidad de pesos emitidos desde la asunción del presidente Kichner hasta la fecha supera ya el 270%.
Estos datos demuestran, a las claras, la notable expansión monetaria efectuada durante estos últimos años y, que a pesar de la parcial "esterilización " anteriormente señalada, el país sufre un elevado nivel de inflación.
Cabe destacar que a partir del inicio de la recesión, a principios de éste año, 2009, comienza a extenderse la desconfianza entre los agentes económicos, debido a factores de orden político, a la caída de los precios internacionales de nuestro principales productos de exportación y, a la confirmación de las regresivas políticas gubernamentales en el campo económico-financiero.
Se acentúa el proceso de fuga de capitales que venía desarrollándose desde el 2007, y se invierte el manejo monetario por parte del Banco Central en los siguientes términos: hoy, en vez de comprar dólares para sostener el tipo de cambio, el Banco Central debe salir a vender dólares para evitar la suba. De éste modo, quita del mercado pesos en circulación a la vez que disminuye forzosamente la tasa de emisión monetaria. Teóricamente, estaría frenando a la inflación por causas monetarias.
Sin embargo, la inflación, si bien a disminuido su ritmo de crecimiento, sigue siendo muy alta (del orden del 15% ), y la explicación se debe encontrar en la segunda de las razones señaladas al principio referidas a la actitud de la gente frente a la demanda de moneda que quiere mantener .
En las presentes circunstancias que vive el país de desconfianza generalizada cuyas manifestaciones visibles -entre otras- se reflejan en la compra de dólares y fuga de capitales, la gente tiende a conservar menos moneda local en relación a los bienes y servicios que adquiere , es decir demanda menos pesos para "pasarse" al dólar como reserva de valor. Con ello -siguiendo la ley de oferta y demanda - el precio de la moneda baja y su capacidad adquisitiva disminuye frente al precio de tales bienes.
Sumémosle recesión, caída de la producción y oferta de bienes de todo tipo en el mercado, la emisión de pesos -aunque en mucho menor medida- del Banco Central y tendremos los tres factores concurrentes que explican porqué, aún no emitiendo moneda espuria o sea, sin respaldo, se produce "el alza generalizada de los precios”, es decir la tan temida inflación.
Por esta política inflacionaria y recesiva se han reducido las exportaciones, la confianza se ha perdido junto al espíritu de empresa y a las expectativas de futuro favorables al ahorro y a la inversión. El alza del costo de vida ha deteriorado la calidad de vida de los que dependen de un sueldo, aumentó el desempleo y con ello la frustración, la inseguridad y la inestabilidad. Lamentablemente, como el gobierno continúa sin ver la realidad, aparece la posibilidad de una crisis política, y social.
A la inflación se la debe embestir apenas se insinúa, atacando sus causas más profundas, tanto las de orden monetario como las que derivan de la desconfianza que provocan en los agentes económicos políticas incorrectas. En la década del 80 los argentinos sufrimos la hiperinflación y sus nefastas consecuencias. Los Kirchner ¿habrán perdido la memoria?
Elena Valero Narváez. (Autora de “El Crepúsculo Argentino.Lumiere,2006.)
evaleronarvaez@hotmail.com
Nuevo Secretario de Cultura
Elena Valero Naráez
Hace apenas unos días entre los cambios que hubo en el gabinete, la presidente Cristina Kirchner nos sorprendió con la designación de Jorge Coscia, en reemplazo de José Nun, como Secretario de Cultura de la Nación.
Parte de su curriculum combina con la historia que atrae a los Kirchner: peronista de izquierda como se define, participó en el “Cordobazo” de 1969, rebelión en la ciudad de Córdoba que marcó la explosión de la guerrilla urbana.
Lo definen también los títulos de sus realizaciones cinematográficas: “17 de octubre, una tarde de sol”, “Rosas, 200 años” “Cipayos” y sus declaraciones, el día de la asunción, sobre algunos de sus escritores, formadores de opinión, preferidos:
Arturo Jauretche, autor de “El Medio Pelo” donde inducía a detestar a la “oligarquía” imitada por los sectores medios.
Hernández Arregui, antiliberal, consideraba que “el gran caudillo” representaba el carácter nacional, se necesitaba, según su teoría, destruir los frutos del liberalismo para edificar el “socialismo nacional”. Pensaba que el liberalismo fue al igual que otras mercancías, un producto de exportación de la Europa colonialista, que bajo el disfraz de la libertad, la democracia y el progreso, no fue otra cosa que una herramienta de opresión de los pueblos americanos. Sus libros fueron “biblias” de los guerrilleros.
Raúl Scalabrini Ortiz: En su libro “Historia de los Ferrocarriles Argentinos” se pronunció contra la “dependencia del imperio británico” y se opuso, mas tarde, a la política proclive al capital extranjero del Dr. Frondizi.
Ello nos quita todas las dudas sobre su conexión ideológica con los actuales gobernantes.
También es coherente con el accionar del Gobierno que, a pesar de los innumerables comentarios de los diarios sobre la corrupción que mina a varios de los funcionarios actuales, eligió a un señor cuya anterior gestión en el Instituto Nacional de Cine y Artes Audovisuales (INCAA), (2002-2005) fue investigada por “desvíos, errores o irregularidades” en el manejo presupuestario y en el otorgamiento de subsidios.
Los datos que refiero nos dan el perfil del Secretario de Cultura, pero vayamos a lo extremadamente preocupante: Coscia aseveró que sus proyectos “estarán basados en el concepto de Cultura como esencia de un proyecto nacional. Hay que movilizar la cultura-dijo- y utilizar la política, es decir, la cultura es proa de un proyecto político”. Terminó apuntando: “que nadie se asuste cuando dé a conocer mis posturas”
Sus declaraciones demuestran el norte que tendrá su tarea: el uso de la Cultura, en general, como instrumento político. De ésta manera, ayudará a afianzar el proyecto del Gobierno basado en ideas autoritarias y obsoletas, que promueven el avance del estado minando la pluralidad política, la diversidad de ideas y la creatividad que ello produce, en la relación dinámica de las relaciones sociales.
El populismo con su componente nacionalista lleva al aumento de las funciones del Estado y al control no democrático de la política y de la Cultura.
En todos los países se intenta socializar en el respeto a la Patria y a las instituciones para lograr la colaboración social para el funcionamiento de la sociedad, pero es distinto educar para pensar por sí mismo de que el gobierno presione hasta que no exista diferencia entre educación y propaganda.
En el pasado, sufrimos la intervención de gobiernos en la Cultura: en los libros de lectura, se comparaba al prócer San Martín con el gobernante de turno y los cargos se ocupaban no por capacidad sino por fidelidad al gobierno. Mientras, se perdía la autonomía universitaria y hasta premios noveles quedaban cesantes o eran jubilados de oficio por no coincidir políticamente.
El nuevo Secretario de Cultura y el Gobierno deben reclamar el compromiso de la Sociedad con valores como la verdad, la honestidad, la probidad y los derechos humanos, independientemente de estratos sociales, estructuras y grupos.
Los intereses se hallan en los seres humanos y de lo que piense y hagan, derivan las estructuras, de las cuales ellos deben hacerse cargo, si son retrógradas.
Elena Valero Narváez. (Autora de “El Crepúsculo Argentino.Lumiere,2006.)
evaleronarvaez@hotmail.com
¿Qué hacer….?
Elena Valero Naráez
Argentina sigue deslizándose en picada por una pendiente sin que aparezcan motivos para pensar que esta situación se modifique en el corto plazo.
La economía no crece, perdemos posiciones frente a países vecinos exitosos como es el caso de Brasil y Chile.
La inflación comienza a ser preocupante, se derrumba el nivel de vida de los argentinos y aumenta la pobreza ante la falta de crédito e inversiones. No existe intención clara respecto de la reducción del gasto público (más allá de su financiación con mayores impuestos) y no hay convicción para que ocurra.
Sin embargo, después de las conversaciones con el gobierno, las declaraciones de los funcionarios se han caracterizado por marchas y contramarchas sin ningún plan de gobierno que permita avizorar medidas que ataquen las causas del estancamiento de una economía, artificialmente reprimida.
Las políticas que sobredimensionan el estado continúan y, con ello, aumentan las contribuciones excesivas de un sector privado casi agotado.
El país no puede continuar tolerando el abuso del esfuerzo privado, la continua fuga de capitales al exterior, y que, la cada vez más escasa acumulación de riqueza vaya a financiar el gasto público.
Por otro lado, no hay indicios para pensar que se eliminarán regulaciones o interferencias burocráticas, paralizantes, como las que actualmente estamos soportando.
Aumentan los sectores que no encuentran salida a situaciones que van desde no poder producir y exportar hasta no ver la posibilidad de insertarse en el mercado de trabajo. Se le suma la angustia del pequeño comerciante que depende de su negocio para alimentar a su familia, del profesional, del docente, del taxista, del empleado en general. Se acaban, no solo las expectativas, sino que se está creando un clima que pronostica conflictos sociales.
La crisis se acentúa ante la falta de respuestas coherentes.
¿Hasta cuándo podrá soportarse una situación donde cada vez más sectores de la población sufren en carne propia la tiranía mental del matrimonio presidencial?
La incertidumbre es el sentimiento que está desgastando el poco optimismo que quedaba en la gente antes del llamado al diálogo de Cristina Kirchner y se escucha en algunos sectores la palabra tan temida: “desestabilización”.
Los argentinos hemos dejado atrás, desde que en 1983 comenzáramos la normalización institucional con grandes esperanzas, los golpes de Estado. Aprendimos, luego de sufrir las consecuencias por haberlos apoyado, que la democracia es el único sistema político que nos permite dirimir los conflictos en un clima pacífico y cambiar a los malos gobernantes sin violencia por medio del voto.
Es por eso que se comienza a pensar en el juicio político ante la falta de responsabilidad, corrupción y atropellos al sistema republicano, del actual elenco gobernante.
Numerosas críticas se le hacen a la estrategia para superar la crisis institucional, social, y económica, caracterizada por medidas parciales y anuncio de objetivos limitados
La falta de coherencia en el accionar de la presidente y su equipo, permite avizorar que la población, en general, mude la actitud benevolente y dispuesta que ha tenido hasta ahora, a la espera de que se cambiara el rumbo que restringe importaciones y exportaciones imposibilitando a nuestro país aprovechar el comercio internacional para crecer y prosperar.
La presidente está perdiendo, tal vez, su última oportunidad política antes de que el desborde de la economía le muestre las consecuencias de la utopía, la demagogia, y lo que es peor: jugar con la paciencia de los argentinos.
¿Qué hacer ante esta situación que lleva a profundizar la crisis económica y social? Se deben fortalecer las alternativas políticas, con proyectos viables que cambien el aire de frustración que se respira actualmente en la Argentina. Trabajar en ello, es la responsabilidad que le cabe a la oposición.
Tal vez, el fracaso y la experiencia que nos deja, permita consenso en el Congreso para encontrar soluciones razonables a los problemas que nos agobian por las propuestas kirchneristas, demagógicas e ineficientes, antes de que la sangre llegue al río.
Elena Valero Narváez. (Autora de “El Crepúsculo Argentino.Lumiere,2006.)
evaleronarvaez@hotmail.com
Mmmmmmmmmm……..
Elena Valero Naráez
Gran parte de la oposición resolvió aceptar el dialogo ofrecido por el Gobierno. La negativa a concurrir, de Lilita Carrió marcó una posición distinta dentro de la Coalición Cívica. Puso sobre el tapete la desconfianza que ha provocado una política basada en tácticas de sometimiento al que no pensaba como el gobierno.
El radicalismo ganó protagonismo en el Acuerdo Cívico y Social y no sería disparatado que surgieran marcadas diferencias entre los liderazgos provocando una escisión, luego de alcanzada la meta de ir juntos en las pasadas elecciones.
Varios de los que aceptaron el diálogo tampoco van convencidos de que obtendrán resultados positivos.
Es cierto, como dicen Carrió y Patricia Bullrich, que el debate interpartidario debe darse en el Congreso, pero también es cierto que las decisiones que ha tomado hasta ahora el bloque oficialista, fueron marcadas de antemano por el rancio aliento del ex presidente. Todavía se desconfía de la independencia de muchos legisladores.
Aunque en la oposición haya gente sincera y razonable será muy difícil que se pongan de acuerdo grupos y dirigentes de tan diferente criterio en cuanto a la manera de resolver los problemas que tienen los argentinos.
Cristina tendrá orejas más grandes para escuchar a quien responda dócilmente a sus deseos y veleidades.
Cada sector intentará conseguir privilegios y ventajas a costa de los demás, como siempre pasa en las pujas corporativas, surgirán conflictos entre los sectores llamados al dialogo. El resultado final es el debilitamiento de las instituciones democráticas.
La idea de crear un Consejo Económico y Social, representado por Ministros del Poder Ejecutivo, empresarios, la CGT, bancos nacionales y extranjeros, la industria, la construcción, el comercio, los servicios públicos, la Bolsa de Comercio, el sector energético y el agro, refuerza la tendencia de políticas fascistoides del Gobierno. Me hace sospechar en una maniobra más de Néstor Kirchner para desestabilizar al Congreso. ¡Moyano entusiasmado pidió un Consejo del Salario Mínimo! Las entidades de éste tipo terminarán maniatando la acción de las instituciones creadas por la Constitución para dirimir pacíficamente los conflictos.
Es hora de que todos pensemos más en el futuro que se nutrirá con las decisiones que se tomen desde ahora, después del dialogo con la presidente, y sobre todo en el Congreso. Allí se está propugnando un acuerdo que considera más el bienestar general que la reivindicación de intereses corporativos.
Por otro lado, el sector empresario debiera dejar de exigir tarifas aduaneras favorables, trabas a la competencia y otros privilegios que perjudican a otros sectores de la economía. Y, los lideres sindicales, adecuar los pedidos de aumentos salariales a la rentabilidad de las empresas.
Se siguen observando decisiones desalentadoras. El Estado se hará cargo de la planta Mahle de arcos de pistón, en Rosario. Se espera la intervención más o menos disimulada de Guillermo Moreno. Mahle recibe el precio que pretendía y se deshace de la fábrica que no le interesaba mantener.
El gobierno vuelve a actuar de manera discrecional y discriminatoria: decide qué empresa debe ser salvada y cual no, abusa del poder.
La presidente declama tener la meta de mejorar la salud, la seguridad, la educación, y otros problemas sociales. Entonces, en vez de insistir en el reparto de la riqueza, debe generar políticas perdurables que permitan el comercio y la inversión que la harán posible.
No se logrará con discursos que apelan a desprestigiar a sectores productivos, el bienestar general. Necesitamos una política que entienda la globalización y cree las condiciones para que se puedan aprovechar las ventajas competitivas de un país como el nuestro, ávido de producir y exportar.
Elena Valero Narváez. (Autora de “El Crepúsculo Argentino.Lumiere,2006.)
evaleronarvaez@hotmail.com
Momento de reconstrucción
Julio de 2009
Ing Roberto Cook
Autor de "La Evolución de las Ideas"
A causa de los resultados de las recientes elecciones, es este un momento oportuno para grandes cambios políticos e institucionales en nuestro país, los que ya comenzaron y es de esperar que sigan sucediéndose en cascada.
Parece oportuno entonces, parar un poco la pelota y reflexionar acerca de donde estamos y para donde queremos ir.
Y esto debe hacerse ahora.
Para no repetir desafortunadas evoluciones anteriores, será interesante tener presente, algunos principios generales de derecho y temas constitucionales, y también observar como funciona el mundo en este momento.
Hay paises que andan bien y otros que andan mal. No podemos seguir pegados a los que andan mal y peleados con los que andan bien. Nuestras relaciones exteriores deben acercarnos a países exitosos y civilizados; debemos abandonar las relaciones carnales con Cuba, Venezuela y Bolivia.
La Constitución Nacional no es de cumplimiento optativo.
Debemos ser como nos gusta decir que somos. Por ejemplo: republicanos y federales.
El derecho penal no puede ser retroactivo. La justicia no puede ser un brazo del ejecutivo.
Los funcionarios deshonestos no pueden seguir impunes.
Los mandatarios no son los que mandan, sino que son empleados del Estado cumpliendo un mandato por tiempo limitado. Los que mandan son los ciudadanos, por medio de sus votos.
El Congreso Nacional no puede resignar sus funciones ni conceder facultades extraordinarias al Ejecutivo: los legisladores que lo hagan deben ser separados de sus bancas, no cobrar dietas y ser declarados infames traidores a la patria (Art. 29 de la CN).
Los derechos de importación y exportación, como los impuestos, solo pueden ser manejados por el Congreso, y la remisión de fondos a las provincias por coparticipación, será automática (Art. 75 CN).
El respeto a las libertades y derechos individuales es la base de toda previsibilidad jurídica: no se pueden modificar las reglas de juego según la conveniencia momentánea y pretender que la maquinaria productiva siga funcionando.
Manejar la economía con la vieja técnica populista de generar pobres para luego usar sus votos, tan usada por los últimos gobiernos, debe ser condenada por vil, y proscripta para siempre.
Y todo esto, solo para comenzar.
Ing Roberto Cook
Autor de "La Evolución de las Ideas"
A causa de los resultados de las recientes elecciones, es este un momento oportuno para grandes cambios políticos e institucionales en nuestro país, los que ya comenzaron y es de esperar que sigan sucediéndose en cascada.
Parece oportuno entonces, parar un poco la pelota y reflexionar acerca de donde estamos y para donde queremos ir.
Y esto debe hacerse ahora.
Para no repetir desafortunadas evoluciones anteriores, será interesante tener presente, algunos principios generales de derecho y temas constitucionales, y también observar como funciona el mundo en este momento.
Hay paises que andan bien y otros que andan mal. No podemos seguir pegados a los que andan mal y peleados con los que andan bien. Nuestras relaciones exteriores deben acercarnos a países exitosos y civilizados; debemos abandonar las relaciones carnales con Cuba, Venezuela y Bolivia.
La Constitución Nacional no es de cumplimiento optativo.
Debemos ser como nos gusta decir que somos. Por ejemplo: republicanos y federales.
El derecho penal no puede ser retroactivo. La justicia no puede ser un brazo del ejecutivo.
Los funcionarios deshonestos no pueden seguir impunes.
Los mandatarios no son los que mandan, sino que son empleados del Estado cumpliendo un mandato por tiempo limitado. Los que mandan son los ciudadanos, por medio de sus votos.
El Congreso Nacional no puede resignar sus funciones ni conceder facultades extraordinarias al Ejecutivo: los legisladores que lo hagan deben ser separados de sus bancas, no cobrar dietas y ser declarados infames traidores a la patria (Art. 29 de la CN).
Los derechos de importación y exportación, como los impuestos, solo pueden ser manejados por el Congreso, y la remisión de fondos a las provincias por coparticipación, será automática (Art. 75 CN).
El respeto a las libertades y derechos individuales es la base de toda previsibilidad jurídica: no se pueden modificar las reglas de juego según la conveniencia momentánea y pretender que la maquinaria productiva siga funcionando.
Manejar la economía con la vieja técnica populista de generar pobres para luego usar sus votos, tan usada por los últimos gobiernos, debe ser condenada por vil, y proscripta para siempre.
Y todo esto, solo para comenzar.
La dirigencia sindical y la debilidad del gobierno…
Elena Valero Naráez
Hugo Moyano aprovechó adecuadamente la debilidad de los Kirchner, luego de la derrota del 28 de junio en las urnas. Si bien, el gobierno lo necesita para contener los conflictos laborales que se han agravado por la pésima política kirchnerista, ha debido aceptar un sinfín de presiones que se exacerban ahora que se hace difícil negarse a ellas.
Kirchner pudo, antes de las elecciones, oponerse a que las listas del partido justicialista se llenaran con nombres de sindicalistas, hoy, la situación de debilidad fue aprovechada por las apetencias sin límites del líder camionero.
Logró hacerse dueño de la APE (Administración de Programas Especiales), área que este año cuenta para distribuir a las obras sociales, con más de 900 millones de pesos. Lo hizo forzando la renuncia de Mario Koltan, nombrado como gerente general de la APE por el ministro de Salud, Juan Manzur, solo 48 horas antes.
Moyano tiene en sus manos el control de los fondos para obras sociales, nada menos. La amenaza a Kirchner de apoyar la figura de Duhalde como jefe del partido Justicialista y de exigir aumentos de sueldos exorbitantes logró la respuesta inmediata del Gobierno. El líder de la CGT, le habría dicho a Julio De Vido, tras la renuncia de Graciela Ocaña, que se podía reorganizar el Ministerio de Salud, pero sin tocar la Superintendencia de la que depende la APE.
Pudo, además, colocar al abogado laboralista Mariano Recalde, hijo del jefe de asesores de la CGT, al frente de Aerolíneas Argentinas. También, avanzó en el cierre de la paritaria de camioneros. ¡Todo un éxito!
El Congreso debe reconocer la libertad sindical lo antes posible para comenzar a desmantelar las redes de corrupción que ha provocado dejar de lado el pluralismo sindical reconocido por nuestra constitución.
La presidente ha llamado al diálogo el 9 de julio desde Tucumán y la oposición le pidió que definiera los temas que urgen a los argentinos. Es hora que le pidan hablar de libertad sindical para parar los abusos y la corrupción que impera por obra y gracia del régimen que permite personería gremial a un solo sindicato por rama de actividad.
El dialogo, a pesar de haber sido enunciado varias veces por los Kirchner, no ha existido. Debe ser encarado en el Congreso donde estuvo perdido por varios años. De ése ámbito saldrán las modificaciones a leyes obsoletas que traban el buen funcionamiento de las Instituciones y de la economía. También la erogación de leyes obstructivas.
El Congreso tiene la oportunidad de rehabilitarse. Permitió que los Kirchner concentraran el poder y con ello nos pusieron en sus garras. Fuimos abandonando el interés por la cosa pública y aceptamos que el gobierno decidiera por nosotros.
Vemos en la alianza inestable de Moyano con Kirchner quien utiliza su liderazgo como instrumento de poder y le otorga gravitación dominante, que en las negociaciones, reclaman concesiones recurrentes de la democracia. De esa forma, la debilitan cada vez más.
Los sindicalistas amenazan para forzar concesiones. Además sufrimos la lucha intrasindical manifiesta en presiones encubiertas o manifiestas sobre sus rivales. Los sindicatos mas poderosos: Sanidad, Luz y Fuerza, Comercio, Unión Ferroviaria, estatales, (UPCN) y la UOCRA, (construcción) no quieren ser discriminados y comenzaron la lucha por los millonarios aportes de la APE.
Lo que debiera saber Kirchner si estudia la historia del sindicalismo argentino, es que Moyano tendrá una actitud negociadora en busca de privilegios, tanto del gobierno actual, como de los grupos y sectores que pretenden reemplazarlo en el poder.
Moyano representa la corriente populista y corporativa, representativa de la cultura política que impuso Perón: cree que el sindicalismo debe ser protagonista de todo lo que sucede en el país, que debe tener función política y poder de decisión. Es por eso que luchaba por lugares en las listas de diputados bonaerenses del PJ. Aún cree en la autarquía económica.
El debilitamiento de los partidos por obra de la política kirchnerista aumentó el papel de los sindicatos en la lucha política. Estos adhieren al desprestigio que Perón fomentó sobre los partidos, desde que asumió por primera vez como presidente, en 1946. Las ideas en contra de los partidos las mantuvo hasta su muerte. En diciembre de 1971, aún sostenía en un artículo: "los partidos políticos demoliberales burgueses pertenecen al siglo XIX y han sido superados por la evolución que con el tiempo, ha de hacerlos desaparecer en nuestros países, como ya han desaparecido en muchas partes. La fuerza del peronismo reside en su condición de Movimiento Nacional y no de partido político. Lo moderno y que obedece a las nuevas formas impuestas por la evolución y las modernas necesidades es una ideología, transformada en doctrina, que luego se rodea de una mística con que el hombre suele rodear a todo lo que ama".
Moyano prolonga el pensamiento de Perón. Los sindicatos se han convertido, sin la contención de su líder, en un polo autónomo esencial del conflicto político.
Elena Valero Narváez. (Autora de “El Crepúsculo Argentino.Lumiere,2006.)
evaleronarvaez@hotmail.com
La "Cortina de hierro" y W. Churchill…
El discurso “El telón de acero”, fue pronunciado por W. Churchill en el Westminster College, Fulton, Missouri, el 5 de marzo de 1946, cuando era el líder de la oposición del gobierno laborista por entonces en el poder.
Viene muy bien repasar su pensamiento cuando hay países con gobiernos totalitarios que insisten en la energía nuclear como medio de intimidación al mundo occidental.
El último país imperialista fue la URSS pero, la amenaza de gobiernos y grupos autoritarios o totalitarios merece una propuesta de unidad, como lo pidió Churchill, para luchar y oponerse a ellos. La tolerancia de la intolerancia no debería ser aceptada, ni en nombre de la paz, ni en el de la democracia, porque terminan, como bien pronosticó Churchill, con cortinas de hierro. Los países se convierten en cárceles donde faltan las libertades civiles.
A los gobiernos de Cuba, Corea del Norte, Irán, Venezuela, Bolivia, entre otros, se suman los terroristas, quienes, como ellos, pretenden imponer el poder de las armas y la violencia. Aprovechan la paciencia de los países democráticos para avanzar en sus metas antidemocráticas.
Como Churchill, debemos llamar la atención, y advertir sobre los peligros de la existencia y el accionar de tales gobiernos y grupos terroristas, a las democracias del mundo. Hoy parecen distraídas: aceptan complacientes (como nuestro actual gobierno y gran parte de la dirigencia política) fortalecer lazos con mandatarios que vulneran derechos humanos esenciales, como son la vida, la libertad y la propiedad. Mantienen presos políticos y sostienen en forma permanente actitudes amenazantes hacia los países democráticos.
Para Churchill la expansión del comunismo era un peligro que había que frenar. Fue él quién advirtió al mundo sobre la expansión del totalitarismo soviético y pronosticó la “cortina de hierro” que sojuzgaría a los habitantes de los países del centro y este de Europa. Se mantuvo durante más de cuatro décadas hasta que el muro de Berlín -siniestro símbolo de ese régimen– fuera derribado en 1989.
Veamos parte del discurso de W. Churchill pronunciado en Fulton después de la guerra que derrotó a otro totalitarismo, el nacional-socialismo. Inspirémonos en aquel gran hombre de estado, para actuar en pos de la unidad y fortaleza del mundo democrático.
Debemos considerar la meta de liberar, de gobiernos autoritarios o totalitarios, a los países que aún siguen encadenados por autócratas para que comiencen a tener como norte: la libertad, la paz y la prosperidad.
“Hoy los Estados Unidos se encuentran en el pináculo de la torre del poder. Es un momento solemne para la Democracia americana. Porque esa primacía de poder está acompañada de una impresionante responsabilidad de futuro. Si miran a su alrededor, no sólo deberán tener el sentimiento del deber cumplido, sino que habrán de sentir el temor de no alcanzar todo lo que se han propuesto… es necesario que el espíritu constante, el propósito inmutable y la gran sencillez en las decisiones guíen y gobiernen en la paz como e la guerra, la conducta de los pueblos que hablan en inglés. En esta obligación debemos demostrar que somos iguales, y creo que lo vamos a hacer.
Tengo una propuesta práctica y concreta que hacer. Se pueden nombrar tribunales y jueces, pero no pueden funcionar sin sheriff ni policías.
La Organización de la Naciones Unidas debe empezar inmediatamente a proveerse de un ejército internacional… propongo que se invite a todas las potencias y a todos los Estados a que deleguen un número determinado de sus escuadrones aéreos para el servicio de la Organización mundial… se podría empezar a escala modesta, para que creciera a medida que lo hiciera la confianza. Querría haber visto que se hacía cuando terminó la Primera Guerra Mundial, y confío de todo corazón que se pueda hacer inmediatamente.
No obstante, sería un error y una imprudencia confiar los conocimientos secretos o la experiencia de la bomba atómica, que hoy comparten los Estados Unidos, Gan Bretaña y Canadá, a la Organización Internacional mientras esta se encuentre en su infancia…
Nadie de ningún país ha dormido peor en su cama porque estos conocimientos, esos métodos y las materias primas que hay que utilizar, en su mayoría se encuentren hoy en manos de los americanos.
No creo que todos nosotros hubiéramos dormido con tanta placidez si la situación hubiese sido la opuesta o si algún estado comunista o neofascista hubiese monopolizado hasta hoy estos temibles recursos. Dios ha querido que no ocurra así y disponemos al menos de un tiempo para respirar y poner la casa en orden antes de enfrentarnos a este peligro; e incluso entonces, si no se ahorran esfuerzos seguiremos poseyendo una superioridad tan formidable que bastará para disuadir de forma efectiva de que los utilicen o amenacen con hacerlo.
… y ahora hablaré del segundo peligro de estos maleantes que amenazan la finca, la casa y a la gente corriente; es decir, la tiranía. No podemos estar ciegos ante el hecho de que las libertades de que goza cada uno de los ciudadanos de todo el Imperio Británico no existen en número considerable de países, algunos de los cuales son grandes potencias. En estos Estados se controla a la gente corriente mediante diferentes tipos de gobiernos policiales que lo abarcan todo…
Hoy, cuando las dificultades son tantas, no es obligación nuestra intervenir a la fuerza en los asuntos internos de los países que no hemos conquistado en la guerra. Pero nunca debemos dejar de proclamar sin miedo los grandes principios de la libertad y los derechos del hombre, que son la herencia común del mundo de habla inglesa que, a través de la Carta Magna, la Carta de Derechos, el Habeas Corpus, el juicio y el jurado, y el derecho Común Inglés, tienen su más famosa expresión en la Declaración de Independencia Americana.
Todo esto significa que las personas de cualquier país tienen derecho, y deberían tener la capacidad reconocida por la Constitución de elegir o cambiar, mediante elecciones libres, sin restricciones y secretas el carácter o la forma de gobierno por el que se rijan; que debe imperar la libertada de expresión y de pensamiento; que los tribunales de justicia, independientes del poder ejecutivo y de cualquier partido apliquen las leyes que hayan recibido el consentimiento amplio de la mayoría o estén consagradas por el tiempo y la costumbre. Ello representa el título de propiedad de la libertad que debe existir en todos los hogares. Ahí está el mensaje que los pueblos americanos e ingles dirigen a la humanidad.
No se podrá evitar la guerra de forma segura ni podrá progresar de forma continuada la Organización Mundial sin lo que he denominado la asociación fraterna de los pueblos de habla inglesa… la asociación fraterna no solo exige el desarrollo de la amistad y la comprensión mutua de nuestros dos sistemas de sociedad, muy amplios, pero similares, sino la continuidad de relación estrecha entre nuestros asesores militares, que conduzca al estudio común de los posibles peligros, la semejanza de las armas y los manuales de instrucción y al intercambio de oficiales y cadetes en los centros de formación.
Una sombra se cierne sobre los escenarios que hasta hoy alumbraba la luz de la victoria de los aliados. Nadie sabe que pretende hacer la Rusia Soviética y su organización Comunista Internacional en el futuro inmediato, ni cuales son los límites si existe alguno, a su tendencia expansiva y proselitista.
Siento una gran admiración y tengo una gran estima al valeroso pueblo ruso y al que fue mi camarada en la guerra, el Mariscal Stalin. En Gran Bretaña (y no dudo que también en Estados Unidos) existe una profunda simpatía y buena voluntad hacia todos los pueblos de Rusia y una disposición a perseverar, a partir de las muchas diferencias y los muchos desaires, en el establecimiento de una amistad duradera.
Comprendemos la necesidad que tiene Rusia de asegurar sus fronteras occidentales para alejar cualquier posibilidad de agresión por parte de los alemanes. Damos la bienvenida a Rusia al lugar que le corresponde entre las principales naciones del mundo. Damos la bienvenida a su bandera e los mares. Y sobre todo nos alegramos de los contactos constantes, frecuentes y cada vez más numerosos entre el pueblo ruso y nuestro propio pueblo de ambos lados del Atlántico.
Sin embargo es mi obligación, porque estoy seguro que desean que les diga las cosas como las veo, exponerles algunos hechos sobre la posición actual de Europa.
Desde Stettin, en el Báltico, a Trieste, en el Adriático, ha caído sobre el continente un telón de hierro. Tras él se encuentran todas las capitales de los antiguos Estados de Europa central y Oriental. Varsovia, Berlín, Praga, Viena, Budapest, Belgrado, Bucarest y Sofía, todas estas famosas ciudades y sus poblaciones y los países en torno a ellas se encuentran en lo que debo llamar la esfera soviética, y todos están sometidos, de una manera u otra, no sólo a la influencia soviética, sino a una altísima y, en muchos casos, creciente medida de control por parte de Moscú, muy fuertes, y en algunos casos, cada vez más estrictas. Únicamente Atenas es libre de elegir su futro en unas elecciones bajo la supervisión de Ingleses, americanos y franceses. El gobierno polaco, dominado por Rusia, ha sido empujado a hacer incursiones enormes e injustas en Alemania, y hoy se está produciendo la expulsión en masa de millones de alemanes a una escala inimaginable y de extrema gravedad.
Los partidos Comunistas que eran muy reducidos en los Estados Orientales de Europa, han sido situados en lugares preeminentes, se les ha otorgado un poder muy superior a lo que representan y procuran hacerse con un control totalitario en todas partes. Los gobiernos policiales prevalecen en casi todos los casos y, de momento, salvo en Checoslovaquia no existe una autentica democracia.
La seguridad del mundo exige una nueva unidad de Europa, de la que ninguna nación esté excluida de forma permanente. Las guerras de las que hemos sido testigo o las que ocurrieron en tiempos anteriores, nacieron de las disputas entre pueblos a los que unen fuertes vínculos… dos veces Estados Unidos ha tenido que enviar a la guerra al otro lado del Atlántico a varios millones de sus jóvenes; y hoy la guerra puede sorprender a cualquier nación de cualquier lugar entre oriente y Occidente.
No hay duda de que debemos trabajar en la pacificación de toda Europa, dentro de la estructura de Naciones Unidas y de acuerdo con su carta.
…en un gran número de países, lejos de las fronteras rusas y por todo el mundo, se establecen quintas columnas comunistas que trabajan en perfecta Unión y total obediencia a las directrices que reciben del centro comunista.
Pesé que tenía la obligación de mostrar la sombra que, tanto en oriente como en occidente, se cierne sobre el mundo. Era alto ministro en tiempos del Tratado de Versalles y amigo íntimo del Señor Lloyd George, que fue el jefe de la delegación Británica en Versalles. Yo no estaba de acuerdo en muchas cosas que se hicieron, pero tengo muy grabada en la mente aquella situación y me duele tenerla que cotejar con lo que ocurre hoy.
En aquellos días se tenia mucha esperanza y una confianza sin límites en que las guerras se habían terminado y en que la Liga de Naciones sería todopoderosa. En el enfermizo mundo de hoy no veo ni siento la misma confianza, ni siquiera las mismas esperanzas.
Por otro lado, rechazo la idea de que es inevitable una nueva guerra, y mucho más la de que sea inminente. Estoy seguro de que nuestros destinos siguen en nuestras manos… por eso me siento obligado a hablar ahora que tengo la oportunidad de hacerlo. No creo que la Rusia Soviética desee la guerra. Lo que quieren son los frutos de la guerra y la expansión indefinida de su poder y de sus doctrinas. Pero lo que debemos considerar hoy aquí mientras hay tiempo es la prevención permanente de la guerra y el establecimiento de las condiciones de liberad y democracias lo antes posible en todos los países… las dificultades y peligros no desaparecerán porque cerremos los ojos…
Por ‘cuanto he visto de nuestros amigos los rusos durante la guerra, estoy convencido de que nada admiran más que la fuerza y nada respetan menos que la debilidad especialmente la debilidad militar. Por esta razón la vieja doctrina del equilibrio de poder es perjudicial. Si las naciones occidentales se mantienen juntas en el respeto estricto de la Carta de las Naciones Unidas, su influencia en el fomento de esos principios será inmensa (…)
La última vez vi que se aproximaba todo esto y lo proclamé a mis paisanos y al mundo, pero nadie prestó atención. Hasta 1933 e incluso 1935 se hubiera podido salvar a Alemania del terrible destino en que ha caído y todos nos podríamos haber evitado todas las calamidades que Hitler permitió que cayeran sobre la Humanidad. Nunca en a historia hubo una guerra tan fácil de prevenir mediante una acción oportuna como la guerra que acaba de asolar grandes zonas del globo… pero nadie quiso escuchar, y el terrible torbellino nos engulló a uno después de otro. Es evidente que no debemos permitir que vuelva a ocurrir.
Y esto sólo se puede conseguir si hoy en 1946, alcanzamos un buen acuerdo con Rusia en todas las cuestiones bajo la autoridad general de la Organización de las Naciones Unidas y con el mantenimiento de ese acuerdo a lo largo de muchos años de paz mediante este instrumento mundial apoyado por todas las fuerzas del mundo de habla inglesa y todos los países relacionados con él. Ahí esta la solución que con todo respeto les propongo en esta alocución a la que he dado el título de “Los Pilares de la Paz”.
Elena Valero Narváez. (Autora de “El Crepúsculo Argentino.Lumiere,2006.)
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Privatizar…
Elena Valero Naráez
“Sin el derecho a la propiedad no es posible ningún otro derecho. Los hombres tienen que sostener su vida con su propio esfuerzo, pero si carecen del derecho al fruto de ese esfuerzo se les priva también de los medios para sostener su vida. El hombre que produce para que otros dispongan de su producto es un esclavo” (Ayn Rand)
Las declaraciones de Mauricio Macri sobre la necesidad de privatizar las empresas que Kirchner sacó de la actividad privada causaron revuelo aún dentro de su partido. Prueba de ello fueron las declaraciones en contrario del candidato a legislador por la provincia de Buenos Aires, Francisco de Narváez, quien intentó atenuar el impacto que podían tener sobre los amplios sectores que aún defienden a la empresa estatal.
Presumo que el consejo de poner paños fríos a las declaraciones de Macri, surgió de los jefes de campaña. Éstos auscultan la opinión pública con el objetivo de beneficiar la imagen de los candidatos.
Tal vez, si nos atenemos a lo que puede ser mejor políticamente, las declaraciones deberían haber sido menos enfáticas por parte de Macri pues se pretendía atraer los votos de los sectores mal llamados “progresistas”. Estos adhieren a que el gobierno controle la economía.
Pero, la definición del jefe de Gobierno de la Ciudad, con respecto al rol del Estado es correcta, no hay duda: la experiencia demuestra que tiene razón cuando dice que hay que privatizar y dar marcha atrás con la política estatista de los Kirchner.
En nuestro país desde que en 1946 se comenzó a cambiar el orden constitucional liberal que emergió con la Constitución de 1853-60, ferrocarriles, teléfonos, gas, petróleo, servicios eléctricos, comercio exterior y muchas otras empresas y actividades privadas fueron absorbidos por el estado.
No solamente los peronistas continuaron con la política intervencionista y estatista, fue abrazada por gobiernos radicales y militares, salvo durante las presidencias del Dr. Frondizi y del Dr. Menem.
Los Kirchner demonizaron las privatizaciones y regresaron a la vieja política estatista e intervencionista. Las empresas que no fueron estatizadas son atormentadas con controles de precios, regulaciones a las exportaciones e importaciones y otras medidas que entorpecen el libre mercado.
Sólo algunas empresas son privilegiadas y mantenidas por el gobierno con subsidios y privilegios aunque no sean productivas: las pérdidas económicas las paga la población en general.
Algunos empresarios reniegan de la competencia y piden restricciones a la importación para poder vender a precios más altos aunque perjudiquen a otros sectores que no pueden acceder a los “favores” del gobierno.
Macri es partidario de privatizar, regresar la producción de bienes y servicios al sector privado para disminuir la participación del gobierno en la economía. Es una decisión saludable.
La empresa estatal sale maltrecha ante la comparación con la empresa privada: las decisiones no se rigen por criterios económicos ni se adaptan al mercado sino a necesidades políticas que van a contramano de los objetivos económicos.
El gobierno debe aumentar los impuestos para costear la ineficiencia propia de la actividad estatal donde se desestima el control de costos y la competencia que permite bajar los precios de los bienes y servicios.
No interesa la innovación y la creatividad pues no hay incentivo para que se desarrollen. Se olvida que en la sociedad moderna el capital básico es la alta tecnología, en ello reside el aumento rápido de la productividad.
En nuestro país la política ha vuelto a invadir lo económico: se debilita la iniciativa individual, poco a poco se está sometiendo a la propiedad privada y por ello la producción en general.
Sin embargo, las recientes encuestas muestran que son muchos los que siguen aferrados a ideas estatistas, reforzadas por una prédica despiadada en contra de las privatizaciones a la que se han dedicado Néstor y Cristina Kirchner desde que llegaron al poder.
La Justicia, no garantizó la propiedad privada ni sus logros, de la violencia, la coacción y la arbitrariedad del poder político. Tampoco los principios del gobierno limitado.
La experiencia histórica ha demostrado, con creces, que el aumento de las actividades del Estado es peligroso y perjudicial, en muchos casos, tanto en lo político como en lo económico.
A partir del 28 de junio el Congreso tendrá un rol protagónico. Veremos si hará posible un cambio que nos encamine hacia el desarrollo político y económico que todos deseamos.
Depende de cual haya sido nuestro voto.
Elena Valero Narváez. (Autora de “El Crepúsculo Argentino.Lumiere,2006.)
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Definiciones…
Elena Valero Naráez
J.A. Schumpeter, para explicar como el proceso capitalista eleva progresivamente el nivel de vida de las masas, no por mera casualidad sino en virtud de su propio mecanismo, daba como ejemplo la producción barata y masiva de los productos agrícolas. Fue resultado de la extraordinaria acumulación y concentración de riqueza que provocó el sistema capitalista. Permitió contar con ferrocarriles, transportes marítimos, maquinaria agrícola y fertilizantes y así se pudo combatir el hambre de millones de personas.
Son muchos en nuestro país los que desprecian las ganancias de la empresa capitalista. Prueba de ello son las reiteradas críticas al afán de lucro de las empresas privadas y a la postura de que el Estado debe decidir cual es el tope. Nuestra presidente dijo, con orgullo, que el gobierno se esta haciendo cargo de velar por la actividad económica y el trabajo de los argentinos, alabó el rol intervencionista del Estado. Y no solo adjetiva, sino que ha mostrado su preferencia, estatizando varias empresas e interfiriendo constantemente en el mercado.
El próximo 28 de junio vamos a votar para elegir nuevos legisladores. Hasta ahora tuvimos una campaña chata, con políticos en su mayoría vacilantes cuando se les preguntaba por ideas y proyectos pero, pasionales, a la hora de descalificar a los adversarios.
Con los medios que le da el Estado al marido de la presidente, Néstor Kirchner, se instrumentaron toda clases de estrategias, incluidas algunas de bajo nivel, como la de tratar de involucrar al candidato del Pro, Francisco de Narváez, con narcotraficantes, justo en plena campaña, con el objeto de destruir el posible empate que daban las encuestas a ambos contendientes.
Pero, en estos días, ha dado un vuelco la aburrida y sucia campaña electoral: Se han delineado perfectamente dos estrategias de gobierno y sumamente diferenciadas una de otra. Por fin Mauricio Macri, líder del PRO, se ha vuelto a poner los pantalones largos: criticó, abiertamente, las políticas de estatizaciones. Con ello ha cambiado el eje del debate.
Si bien continúan las denostaciones entre los candidatos, ahora se podrá votar con la seguridad de que sabremos cuál será el rumbo de las diferentes fuerzas opositoras. Y esto será clave en la elección presidencial del 2011.
Macri aseguró que si llegaba a la presidencia, privatizaría Aerolíneas, la empresa de agua estatal, AYSA, y por supuesto, las jubilaciones. Expresó en voz alta “La plata de los jubilados no se la podemos dar a los amigos del gobierno nacional” y lo que esperábamos muchos argentinos: “hay que definir cuál será el rol del estado en la economía nacional”.
La sociedad argentina esta dividida en este aspecto crucial para el futuro económico de la República.
Escuché decir por radio al periodista Luis Majul - muchos formadores de opinión piensan así- que el Estado tenía que intervenir y controlar a las empresas privadas. Es la postura de la presidente quien aseguró, desde la localidad de Zarate: “Hay quienes quieren volver al pasado y andan diciendo que quieren reprivatizar Aerolíneas Argentinas y que les volverían a dar las jubilaciones al sector privado. Sueñan con el viejo modelo de los años 90, cuando tenían mucha rentabilidad y ganancias mientras los argentinos se quedaban sin posibilidad de trabajo.”
La presidente reniega de la riqueza creada por empresas capitalistas y por otro lado aprovecha mediante impuestos confiscatorios el esfuerzo de los empresarios privados exitosos. Son los que lograron atraer las preferencias de los consumidores con empresas surgidas en la década que desprecia, por iniciativa propia y sin la tutela del gobierno.
Se ha olvidado de los resultados que ofrecieron hasta el fin de la década del 80, una economía monopólica, donde la base fueron las empresas del estado. Como antes, con su política, las actuales empresas estatizadas disminuirán su eficiencia, no respetarán al consumidor y por eso disminuirá la producción y la productividad necesarias para reducir la desocupación y la pobreza.
La burocratización, parte ineludible de las empresas del estado, promueve la corrupción y el abandono de la búsqueda de la eficiencia. Los empleados pierden el interés por el esfuerzo y el trabajo, la buena atención disminuye como también, la calidad de los productos.
Por otro lado, todos los que adhieren a una economía planificada desde el estado, no dicen que, cuando fracasan, perjudican sobre todo a la gente de menores recursos. Los funcionarios no arriesgan como el empresario privado su propio patrimonio.
Macri y los que prefieren la actividad privada apuestan a la competencia, a la creatividad y a la inversión. Es lo que hace todo empresario cuando decide crear nuevos bienes o servicios. Lo único que pide, a cambio de asumir el riesgo que provoca invertir antes de lograr el beneficio, es el respeto a las normas o sea, un marco institucional estable. Sin esta condición esencial, no se logra atraer inversores.
Para mejorar la calidad de vida de la gente que esta en la indigencia o sin trabajo, como dice tener por objetivo la presidente y también los lideres opositores, no tienen más que crear las condiciones para que se desarrollen las empresas privadas. Se le debe dar al consumidor la posibilidad de comparar productos y servicios, precio y calidad.
Quien llegue al Congreso y a la presidencia de la República tedrá que enmendar los errores kirchneristas: privatizar todas las empresas que transfirieron al Estado. El peor peligro para nuestro país, es pretender que los burócratas nos salven. Se les da dinero ajeno a grupos empresarios en vez de simplificar y cambiar las normas que impiden el normal desempeño del mercado.
Ya se ha demostrado que no se logra prosperidad económica cunando el Estado abandona su papel: ayudar al sector privado con reglas claras.
El sistema capitalista implica producción masiva, mercados en expansión y supone innovación y acumulación incesante de capitales. Precisa de una justicia independiente que respete la autonomía y libertad de las personas.
Dos opciones se están definiendo en la Argentina. Una es la que defiende Cristina y Néstor Kirchner: un gobierno que intervenga en los mercados favoreciendo intereses personales, corporaciones y grupos de presión, que avance sobre la sociedad civil afectando los derechos individuales, en definitiva que aumente la autoridad del estado.
La segunda opción es la que definió Macri y es aceptada por otros líderes de la oposición que está en contra de posturas nacionalistas, proteccionistas en lo económico y cultural, estatistas, en general. Promueven apoyo institucional para impulsar el aumento de la productividad y el éxito con el modelo de los países capitalistas avanzados, única manera de elevar la calidad de vida de los ciudadanos.
Elena Valero Narváez. (Autora de “El Crepúsculo Argentino.Lumiere,2006.)
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Tenemos que optar…
Elena Valero Naráez
La vida no es fácil, las personas tenemos que elegir constantemente entre diferentes opciones. Optar, implica ganar cosas que anhelamos y perder las que dejamos en el camino. Decidir significa ser persona, no tener una vida como la de las abejas que están determinadas a hacer siempre lo mismo.
En la sociedad moderna o sociedad del conocimiento, tenemos grados de independencia enormes para poder hacerlo y muchas más alternativas que en las sociedades pasadas para, entre aciertos y errores, construir nuestra propia vida.
El sistema social produce cambios permanentemente, situaciones críticas. Eso nos produce angustia, es difícil aceptar el cambio, lo desconocido. Preferimos, por lo general, quedarnos como estamos, aunque sea imprescindible el cambio, en busca de seguridad y estabilidad.
Como somos falibles, muchas veces nos equivocamos en nuestras elecciones hasta el punto de provocar fenómenos sociales muy difíciles de dominar: en Alemania votaron a Hitler. Ese país sufrió una tragedia por la decisión de la gente. El siglo XX fue el siglo de los totalitarismos nacionalistas y socialistas.
Muchos intelectuales se mantuvieron comunistas aún conociendo que era un gobierno despótico, con campos de concentración y con anhelos expansionistas. El sociólogo e historiador Raymond Aron, discutía con intelectuales de la talla e influencia de Sartre, tratando de explicar que la URSS se había convertido en un régimen totalitario, no por el dictador Stalin sino porque desde los comienzos de la revolución comunista, las concepciones marxistas la llevaban hacia el despotismo más vil.
Como Sartre, muchos intelectuales condenaban el fascismo pero no podían ser anticomunistas. Consideraban que se era moralmente culpable si se aceptaba esa posición. Era tan fuerte la ideología que pasaban por alto los campos de concentración y trabajos forzados tan bien descriptos, en “El Archipiélago de Gulag”, por Alexander Solyenitzin, aunque sabían de su existencia. Creían que eran uno de los precios que se debía pagar por un futuro mejor: salir de la sociedad de clases y del capitalismo.
Las consecuencias sociales y psicológicas de esas ideas las vimos mucho después de su aparición, cuando ya habían hecho estragos en varios países.
Sin embargo, en America Latina, algunos gobernantes siguen creyendo que los totalitarismos no son execrables e intentan imponerlos aún cuando la realidad indica que la sociedad ha probado la miel de la libertad y que será muy difícil imponerlos nuevamente. Parece que la experiencia histórica no los ha hecho más sabios.
Los problemas importantes de cualquier país afectan a la sociedad mundial en su conjunto. No podemos cerrarnos al mundo, quienes perturban la libertad política o económica terminan afectando en mayor o en menor medida la calidad de vida de la gente porque la sociedad necesita para subsistir de todo tipo de intercambios.
Las ideas marxistoides, las nacional-socialistas, las fascistas y sus variantes, provocaron regimenes totalitarios o autoritarios, la pérdida de la libertad -como actualmente en Cuba o Corea del Norte- y con ello, un atraso cultural espantoso: se liquidó la cultura en general. Todo se convierte en elemento de propaganda del régimen. Es así como emigran, mientras están a tiempo, científicos, artistas, a países democráticos como lo hacen también los capitales, sin los cuales es imposible generar riqueza.
Los gobiernos que sobredimensionan al Estado y mantienen empresas ligadas al poder autoritariamente por medio de favores que lastiman la competencia y la propiedad privada, empobrecen y embrutecen. Eso es lo que muestra la Historia.
Repasar hacia donde llevan ideas que no se corresponden con la realidad y se convierten por lo atractivas en religiones seculares, es un buen ejercicio para considerar antes de las elecciones legislativas que nuestro país ya tiene en puerta. Además no falta mucho para llegar al 2011, año de elecciones presidenciales.
Aunque pretendemos votar con la idea de influir en las políticas que defenderán los candidatos cuando lleguen al gobierno, en realidad, hemos escuchado más declaraciones que ideas y propuestas.
Kirchner sigue defendiendo su modelo dirigista, estatista y corporativista, por lo que buena parte del electorado deduce que seguirá ofreciendo propuestas tan absurdas como las que ha llevado a cabo hasta ahora. Esto hace que sea preferible elegir diputados opositores al azar antes de votar a semejante candidato. Pero, ello tiene también sus riesgos porque, aunque todos quieran volver a reconstruir La República, si las ideas kirchneristas de intervención en los mercados las sigue haciendo suyas la oposición, seguiremos caminando hacia atrás y en chancletas, con lo difícil que eso resulta.
Muy pocos diputados y senadores se alteraron cuando las jubilaciones pasaron al régimen estatal. En el Congreso varios legisladores defendieron la estatización del futuro de los jubilados. Pocos salimos a la calle a manifestarnos en contra de esa medida.
No debemos apoyar a quienes en nombre de la autarquía pretenden alejarnos de un mundo que tiende, por medio de los intercambios necesarios para la subsistencia de todos los habitantes del planeta, a ser uno, extendiendo un clima democrático y por eso pacífico, para tratar los problemas que atañen a todos.
Los Chávez, los Kirchner, los Morales, en general todos los gobiernos que sueñan con fortalecer desmedidamente al estado en detrimento de la sociedad civil, provocan al transgredir leyes sociológicas y económicas, como en los totalitarismos del siglo XX y en las dictaduras que aún perduran, un retroceso político, económico y cultural enorme.
Los partidos que se están gestando en nuestro país aunque sin llegar a los extremos que menciono, si se deleitan con políticas intervencionistas, inducen, aunque en menor medida, a la parálisis de sectores productivos, entorpeciendo el proceso de acumulación y concentración de capital que necesita con urgencia, para crecer, la economía argentina.
Debemos revisar cuáles son las ideas de quienes intentan obtener nuestros votos para saber si se apartan de la tradición liberal que sentó las bases del estado nacional, allá por 1853, y nos permitió convertirnos en un país próspero. Los candidatos, a su vez, deben exponer, claramente, qué ideas y proyectos impulsarán cuando se conviertan en nuestros representantes. Necesitamos que demuestren qué son fiables y responsables.
Elena Valero Narváez. (Autora de “El Crepúsculo Argentino.Lumiere,2006.)
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11: Libertad+Ideas+Instituciones+Dinero=Revolución Industrial
Ing Roberto Cook
La evolución y los cambios en la vida del hombre nunca se detienen y, cuando son significativos y se registran en un lapso relativamente corto de tiempo, la evolución se suele llamar revolución.
Así la revolución agrícola significó que hace unos cien siglos, el hombre abandonara sus hábitos de cazador nómada para fijar en forma estable su lugar de vida en un terreno fértil con alimentos y agua dulce, formando pueblos y ciudades; esto permitió el desarrollo de la escritura y con ella, la transmisión y acumulación de conocimientos y habilidades a lo largo de generaciones lo que, a su vez, produjo la revolución científica de los siglos XVI y XVII.
Ahora nos ocuparemos de la llamada Revolución Industrial que fue la transformación post-imprenta más notable que experimentó nuestra sociedad; que se iniciará en Gran Bretaña en la segunda mitad del siglo XVIII (1), y se desarrolla con mayor intensidad en el siglo XIX que es cuando recibe este nombre, dando culminación al proceso de organización y crecimiento social y tecnológico que Occidente había iniciado dos siglos antes.
Por todo lo anterior parece adecuado describir los hechos previos y circunstancias locales que condujeron a este proceso, para lo que sigue una apretada síntesis de acontecimientos.
El sistema jurisprudencial del Common Law, heredado de los romanos antes de la codificación de Justiniano del año 534, ayudó a mantener en Inglaterra una justicia tan buena como fue posible y generó un forta-lecimiento de derechos individuales y de propiedad más fuerte que los derechos de los monarcas (bill of wrights 1215, revolución gloriosa 1688). El pensamiento científico y filosófico generó además, nuevas posibili-dades de mejoras en la calidad de vida de los habitantes.
Inglaterra era ya (desde 1588) la primera potencia naval del mundo, y eso le daba gran poder comercial y político en el concierto de las naciones lo que le permitió establecer centros comerciales en los principales puertos del mundo. Holanda les compraba un tercio de todas sus exportaciones.
En 1601 la reina Elizabeth (1533-1603) anula todas las concesiones de monopolio (favorece la competencia) y en 1623 el Parlamento da la ley de patentes.
En 1660 se funda en Londres la Royal Society for the Improvement of Natural Knowledge; en 1738 la Philosophical Society of Edinburgh (luego Royal Society of Edinburgh) y en 1785 la Royal Irish Academy.
En 1675 Carlos II (1630-85) designa primer astrónomo real a John Flamsteed (1646-1719) quien funda el Real Observatorio de Greenwich. Tal vez pueda encontrarse por aquí, el inicio de la intelectualidad secular.
(1) Como veremos, el dominio marítimo y la madurez institucional y comercial que se venían gestando en Inglaterra desde un par de siglos anteriores, prepararon el terreno para esta eclosión. Buena descripción de este período puede encontrarse en Industria e Imperio, de Eric Hobsbawm, Ed Ariel, 1982.
En 1688 se produce la Revolución Inglesa (La Gloriosa dirá luego Edmund Burke) asumiendo el poder Guillermo III de Orange y su esposa Mary II (hija protestante del pro-católico rey depuesto James II). Su médico John Locke, publica entonces sus "Dos Tratados Sobre el Gobierno Civil" poniendo en claro las relaciones entre gobernantes y gobernados. A partir de este momento van cesando en Inglaterra las restricciones feudales y reales que seguirán vigentes en el continente hasta el siglo XIX. En 1694 se funda el Banco de Inglaterra para atender las finanzas del gobierno.
Ya en el siglo XVIII Jethro Tull (1674-1741) presenta en 1701 su sembradora tirada por caballos dando un paso hacia la mecanización del agro y en 1703 Isaac Newton (1642-1727), el mayor artífice de la revolución científica, es designado presidente de la Royal Society.
Este estado de cosas, más la rica herencia intelectual de libertad y tolerancia y de gran respeto por los derechos de propiedad, transferidos desde Holanda principalmente a Escocia(2), que en 1707 se unió a Inglaterra mediante el Act of Union de Daniel Defoe formando la Gran Bretaña, refuerzan al Empirismo, cuyas ideas servirán de base y motor propiciante al proceso siguiente.
En 1713 firman la Paz de Utrecht entre España e Inglaterra, por la que España “cede” Gibraltar a Gran Bretaña y renuncia a sus privilegios de comercio con América.
En 1720 el 80% de la población inglesa era rural; solo Londres y Edinburgo tenían más de 50.000 hab; desde 1850 la población urbana será mayor que la rural.
La madurez institucional, económica e intelectual de Gran Bretaña desde entonces, más la posterior disponibilidad de fuerza motriz fueron factores propicios para generar esta revolución, donde y cuando ocurrirá la mayor aceleración en la producción de bienes y transacciones comerciales que registre la historia(3). No se hubiese podido desarrollar entonces en ninguna otra parte del mundo, y tal vez sea el acontecimiento más importante en la historia del hombre desde el desarrollo de la agricultura (opinión de Eric Hobsbawm). (antici-pamos que la siguiente gran revolución será la de la información en los siglos XIX y XX).
En 1727 George II sucede a su padre George I, y Jonathan Swift (1667-1745) publica Los Viajes de Gulliver, sátira a las costumbres del momento, que resulta un aporte a la libertad de las ideas.
En 1739 David Hume presenta en Escocia su influyente: Tratado sobre la Naturaleza Humana, mientras en América Benjamín Franklin vende sus almanaques explicando como hacerse rico.
En 1752 Gran Bretaña adopta el Calendario Gregoriano, por lo que el día siguiente al 2 de setiembre es el 14 de setiembre. Se producen tumultos pues el pueblo considera que les han quitado 11 días de vida.

Hacia 1759, así como en Holanda los comerciantes eran la fuerza predominante, en Inglaterra las manufacturas ocuparán ese lugar: la principal industria era la lana y le seguía la siderurgia. Por entonces Adam Smith presentaba su Teoría de los Sentimientos Morales y Jorge III (1738-1820) asumía su largo reinado hasta 1820 durante el cual se le escaparían las colonias de América y terminaría volviéndose loco.
(2) La participación de escoceses en la Revolución Industrial es mucho mayor que lo que corresponde a su proporción demográfica. Su espíritu curioso y empírico los llevó, especialmente en las universidades de Edinburgo y Glasgow, a desarrollar las ideas más originales y evaluarlas según su propio criterio y aplicación práctica.
(3) Amplia descripción sobre este tema se encuentra en Sociedad de Alta Complejdad de Ruben Zorrilla, Grupo Editor Latinoamericano, 2005.
El régimen jurídico establecía que la propiedad de los minerales bajo el subsuelo era del superficiario (4), y las bancas del parlamento eran ocupadas por los mayores aportantes y terratenientes.
Entre estas dos cosas se generó un circulo virtuoso, y luego el gobierno proclamará, que su política era mantener “un Estado dedicado a llevar al máximo las ganancias de los privados” (Hobsbawm).
(4) Ver “El Robo del Subsuelo” por Guillermo Yeatts. Ed Lumiere 2004.
Hacemos un alto alrededor de 1760, cuando aparece en Escocia la Enciclopedia Británica, y es la época frecuentemente aceptada como de inicio de la Revolución Industrial, para ver como era la vida en ese mo-mento y lugar.
El viajero que llegaba a Dover o Harwich, a vela desde Holanda o Francia, tardaba dos días para llegar a Londres en una costosa diligencia o cuatro días caminando; hoy son dos horas de auto (circulando por la izquierda !!). Desde Londres, la mayor ciudad del mundo Occidental, a Glasgow o Edimburgo se necesitaban unos 12 días. Inglaterra tenía entonces 7 millones de habitantes y en 1840 tendrá 16.
En 1762 abren en la Cafetería de Jonathan lo que será luego el "London Stock Exchange" para canalizar recursos financieros privados hacia actividades productivas, y el médico escocés Joseph Black (1728-1799) profesor en Glasgow define importantes conceptos relacionados con el calor y formula leyes de vaporización del agua. John Kay y James Hargreaves inventan la lanzadera volante para telares, con lo que crece la producción de tejidos (aparece la ropa interior de algodón), y la población se va radicando en centros urbanos en vez de rurales. Esto también produce gran cambio social. En 1768 James Cook inicia en el Endeavour, su viaje de dos años explorando el mundo y descubriendo tierras para Inglaterra; el sextante facilita la navegación.
En 1769 el escocés James Watt (1736-1819) produce y patenta en Glasgow, a partir de un diseño anterior de Newcomen-Savery al que agregó un condensador externo, una máquina que permite obtener fuerza motriz a partir de agua y fuego con rendimiento aceptable. La termodinámica que se va desarrollando es solo cualitativa, pues las leyes cuantitativas recién serán formuladas casi un siglo después por James Prescott Joule 1843 y Rudolph Clausius en 1850.
En 1774, James Watt se asocia con Matthew Boulton para producir motores a vapor y fijan precio en razón del número de caballos que pueden reemplazar (horse power), siendo casi los únicos fabricantes. Rápidamente se hacen ricos. Para Voltaire “El comercio enriquece a los ingleses y los hace libres, y esa libertad más incrementa al comercio”. La palabra del día: Industrialización.La posibilidad de desagotar minas inundadas elevó la producción de hierro y carbón con rebaja de precios y beneficio para los consumidores y para los propietarios de las tierras. El carbón mineral va reemplazando al carbón vegetal y se transporta en barcazas por canales que se van construyendo.
Se va diluyendo la idea de que las posiciones científicas necesitan ser avaladas por la Iglesia. Esto cambia el concepto de que las verdades nos serán reveladas por alguien externo a la vida terrenal y regirán para siempre, por otro esquema distinto donde las verdades serán aquellas que nosotros logremos construir y durarán mientras no tengamos otras mejores.
Paul Johnson dice que “este siglo XVIII se caracteriza por el crecimiento del intelectual laico, y por una declinación en la capacidad de las instituciones religiosas para explicar como funciona el Universo”. Este concepto de verdades contingentes que mantendrán vigencia hasta encontrar otras que prueben ser mejores, será central para edificar todo el tremendo desarrollo de los siglos XIX y XX.
En 1776 Adam Smith presenta su obra clave en ese momento: Indagación de la Naturaleza y Causa de la Riqueza de las Naciones; en América del Norte las trece colonias inglesas se declaran independientes. El libro de Smith pone la economía moderna sobre bases científicas y la independencia de EEUU permite poner en práctica sus postulados. En América del Sur se crea el Virreinato del Río de la Plata.
En pocos años la máquina de Watt tendrá, gracias a las taladradoras de John Wilkinson, niveles de practicidad suficientes como para ser base motriz de otros dispositivos más avanzados además del bombeo de agua, brindando energía a voluntad de origen no animal por primera vez en la historia, y distintas personas en distintos lugares se dedicarán a aplicarlo a otras cosas, como por ejemplo: industria textil, minería, agricultura, propulsión de barcos y ferrocarriles.
Este proceso se desarrolla principalmente en Manchester, capital de la industria del algodón, donde la libertad de iniciativa que tanto pregonara Adam Smith, cobra más vigencia (población de Manchester en 1760: 17.000 habitantes; en 1840: 200.000). La burguesía se generaliza y adquiere masa crítica. En esos tiempos la población inglesa pasó de ser mayormente rural vestida con lana y pieles, viviendo de la agricultura, a ser principalmente urbana con ropa de algodón y viviendo de las manufacturas e industrias.
También en Coventry(5) se incentivó la actividad industrial, que creció tanto que, cuando en 1897 Harry Lawson toma licencia Daimler para fabricar los primeros automóviles de Inglaterra, instala su fábrica en esta ciudad que luego se convertiría en la capital del automóvil inglés.
Fue necesario contar con un medio de comunicación tan eficaz como la imprenta y un proveedor de energía tan original como el motor a vapor alimentado a carbón, para dar velocidad a tanto cambio.
El paso del feudalismo a la burguesía:
La revolución francesa de 1789 recibió y aportó también alguna influencia en este proceso, y permitió que la burguesía fuese tomando poder político, lo que mejoró la eficiencia del comercio.
Grandes diferencias de calidad de vida entre países cercanos no suelen ser sostenibles a largo plazo. Habiendo cesado el ancien regime, Francia y también América se vieron inundadas por especialistas, máquinas de vapor y capitales de origen británico.
En 1793 el norteamericano Eli Whitney inventó la desmotadora de algodón, que bajó el costo y popularizó su manufactura. En 1796 Jacob Perkins (1766-1849) multiplicó por 100 el rendimiento de un hombre con su máquina automática de hacer clavos y en 1805 Edward Jenner presentó en Londres su vacuna contra la viruela.
Como ejemplo de los cambios de la época, podemos mencionar que, desde tiempos del derecho romano, la vocación hereditaria de primogénitos varones era privilegiada, pues las tierras aptas para el cultivo eran solo aquellas que tenían riego natural; esto limitaba la superficie cultivable, pues esta tierra no podía subdividirse y seguir siendo una unidad económicamente productiva suficiente para una familia. El advenimiento del riego artificial bombeando agua con motores a vapor, permitirá tornar productivas parcelas de menor superficie y otras antes improductivas, pudiéndose así repartir tierras por herencia entre todos los hijos varones y mujeres. Una vez más “el derecho sigue a los hechos”.
El crecimiento de población, especialmente urbana en Gran Bretaña, alimentado por esta ola de prosperidad tal como lo predijo Adam Smith, hizo que en 1798 y en 1803 el monje y economista Thomas Malthus (1766-1834) publicara "Un ensayo sobre la población" donde estudiaba las causas de la pobreza y anunciaba los limites del crecimiento: el aumento de población será superior al aumento de alimentos y los pobres se morirán de hambre. Consideró inmoral, cualquier intento de control de natalidad. Sabemos ahora que las equivocadas extrapolaciones de Malthus carecían de fundamento; no obstante produjeron muchísimo ruido; sus errores no resultaron evidentes durante más de 50 años, y aun hoy algunos recurren a ellas.
Reflexionemos que antes de esto, casi no era posible la navegación fluvial (los barcos a vela salvan océanos pero difícilmente remontan ríos), ni extraer agua potable de los pozos ni ríos, ni elevarla para su consumo, ni transportar cargas más que en carretillas o carros, ni accionar máquinas en fábricas para producir bienes, ni cultivar tierras que no tuviesen riego natural, etc.
Para 1800, cuando el escocés John McAdam (1757-1834) hacía caminos de "macadán" en Europa y América con piedra y asfalto, James Watt se retiraba millonario de su empresa. Inglaterra producía 10 millones de toneladas de carbón al año y el resto del mundo 3.
(5) Ciudad del centro-oeste de Inglaterra, cercana a Birmingham, donde en 1057 cabalgó desnuda Lady Godiva (?), para que su esposo Leofric, Earl of Murcia y Lord of Coventry, redujera los impuestos al pueblo.
La mayor ciudad de Europa era Londres con un millón de habitantes, seguida por París con 500.000.
La expectativa de vida de una persona nacida urbana en 1800, era casi el doble que la de una nacida rural en 1700. Es innecesario destacar el impacto social que esto produce.
Francia posrevolucionaria y napoleónica, aporta pensamientos complementarios y desarrollos técnicos co-mo sus telares Jacquard o emprendimientos navales.
El capitalismo, con todas sus circunstancias y características, crece y permite la aparición de la empresa industrial como el lugar donde, con materia prima, mano de obra, tecnología, fuerza motriz y dinero, se producen bienes en una cantidad nunca antes conocida, pagándose salarios superiores a los previos. La productividad del trabajo del hombre crece como nunca antes y esto será irreversible.En el comercio internacional Inglaterra opta por el "free trade" (a su manera) mientras que Alemania pone barreras arancelarias y Francia toma el camino del mercantilismo y las regulaciones proteccionistas, con lo que disminuye su productividad.
En 1803 Horace Nelson vence a Napoleón en Trafalgar y luego Wellington hará lo mismo en Waterloo. Desde el fin de las guerras napoleónicas en 1815 hasta 1914, pasará un siglo sin grandes guerras en el mundo. Esto también incentivó a la Revolución Industrial.
Desde 1807 el alumbrado a gas permite alargar la jornada laboral y aparece la posibilidad de leer después del crepúsculo, con el tremendo significado que esto tiene para la difusión de todas las buenas y malas ideas contenidas en periódicos y libros.
El algodón que Inglaterra importaba en bruto de sus colonias, era mezclado con lino (fustán), tejido en sus fábricas y exportado al mundo, haciendo de la industria textil inglesa, su mayor fuente de riqueza. El número de telares mecánicos en Inglaterra (primer país industrial de la historia) era de 2.000 en 1810; 57.000 en 1830; 100.000 en 1840 y 224.000 en 1850. Exportaciones en 1809: 25 millones Libras; en 1849: 125.
Sir Robert Peel (1750-1830) era el principal industrial de algodón y estampados de indianas y padre del futuro primer ministro de igual nombre quien en 1834 estrenará en Londres la residencia del 10 Downing St.
En 1813, son colgados 12 luditas por destruir máquinas en York, y en 1817 David Ricardo (1772-1823) pre-senta su Principios de Política Económica y Tributación fijando conceptos básicos de libre comercio inter-nacional. Aparecen por primera vez, las expresiones: "Clase Media" y “Revolución Industrial”.
Inglaterra se convierte así en agente de intercambio entre los países adelantados (industrializados) y los atrasados (productores de materias primas) del mundo entero.
En 1816 Rene Laennec (1781-1826) inventa el estetoscopio y los médicos comienzan a prestar atención a los sonidos que emite el tórax, y en 1822 se pavimentan las primeras calles en Londres y Nueva York y Boston inaugura su sistema de alumbrado público a gas.
El ferrocarril de Stephenson, a partir de 1825, baja los costos de transporte a la cuarta parte y ofrece velocidades y volúmenes de carga nunca antes soñados; además se convierte en un gran demandante de carbón y acero: unas 200 toneladas de acero por cada kilómetro de vías. La disponibilidad de transporte de personas y mercaderías por barco y ferrocarril incentiva el comercio y agudiza el ingenio para encontrar nuevas formas de ganancias.
La fuerza motriz dócil y abundante facilitará otros adelantos: Juan Cristian Oersted (1777-1851) de la Universidad de Copenhague y Michel Faraday (1791-1867) en Inglaterra formulan, alrededor de 1830 las leyes que rigen las interacciones entre una corriente eléctrica y un campo magnético; sobre ellas Andrés María Ampere (1775-1836) de la Sorbona, hace posible la dinamo que será accionada por un motor a vapor (la primitiva usina en 1833) y luego el motor eléctrico.
Esta industrialización se comienza a difundir en el resto de Europa a partir de 1835; en América después de su guerra de secesión en 1865 y en Japón desde 1869.
"El progreso es hijo de paz y libertad, con derechos personales y de propiedad asegurados. En ningún otro lugar esta bendición se dio en mayor grado y por tan largo tiempo como en esta Inglaterra" (Edward Baines, 1835). En esta década, Honoré du Balzac (1799-1850) presenta su "Comedia Humana".
En 1838 Victoria I (1819-1901 nieta de Jorge III que sucedió a Guillermo IV) asume a los 19 años como reina de Gran Bretaña e Irlanda; durante su largo reinado las instituciones y el desarrollo británicos crecerán y se consolidarán; llegó a reinar sobre un cuarto de la población mundial.
En 1841, Sir Joseph Whitworth normalizó la forma de las roscas, permitiendo intercambiar tuercas y tornillos de diferente origen. Hoy estas roscas de Whitworth se siguen usando en cañerías.
En 1845 Frederic Bastiat (1801-1850) publica en Francia su irónica: "Petición de los fabricantes de velas" pidiendo que el gobierno anule los rayos de sol pues les hace competencia durante el día; y Samuel Morse quien ya era buen pintor de retratos, transmitirá palabras por telégrafo eléctrico en EE.UU.
En 1846 Urbain Le Verrier (1811-77) encuentra al planeta Neptuno donde lo indicaban las irregularidades de la orbita de Urano y en 1848 John Stuart Mill (1806-73) presentará sus: Principios de Política Económica.
La Revolución Industrial abarca, no solo los avances tecnológicos y económicos ya descriptos, sino tam-bién los políticos, gerenciales y sociales propios del capitalismo, que serán causantes de un crecimiento sin precedentes de la productividad y el nivel de vida, especialmente en la burguesía y clase media; hacia la mitad del siglo, solamente Gran bretaña tenía una economía industrial organizada, convirtiéndose en el primer imperio mundial en la historia de la humanidad. La clase media y la burguesía se convierten en los grandes demandantes de toda clase de productos industriales, cambiando el tamaño del mercado de cualquier producto que se logre producir.
Curiosamente, y por aquello de que "toda acción genera una reacción" aparece en 1848 el Manifiesto Comunista de Carl Marx y múltiples revoluciones ese año. Poco después Charles Dickens (1812-1870) pinta un vívido cuadro de los aspectos negativos del momento en David Copperfield (1849), que continuará en Tiempos Difíciles (1854) y en Historia de dos Ciudades (1859).
Como muestra de este estado de cosas, la reina Victoria y su esposo Alberto, dan culminación a la Revolución Industrial y al liderazgo comercial de Inglaterra con la exposición mundial de 1851 en el Palacio de Cristal de Londres, diseño de Joseph Paxton (1803-65). En este momento EEUU tenía unos 25 millones de habitantes, Europa 270 y Asia 760 siendo Europa "el corazón del mundo".
En 1852, Justo José de Urquiza derrota a Juan Manuel de Rosas en la batalla de Caseros y se inicia la organización nacional en Argentina.
En 1859 el genial Charles Darwin pone la competencia sobre la mesa (struggle for life) con su "Evolución de las Especies" que parece confirmar la tesis pro-competencia de Smith, Ricardo y Mill; y Sir Henry Bessemer (1813-1898) presenta en la Royal Society su "convertidor de acero" por inyección de aire.
En 1863 abre el New York Stock Exchange, en 1865 Gregor Mendel formula leyes de herencia genética, en 1868 Alfred Nóbel (6) inventa la dinamita y William Gladstone (1809-98) asume el primero de sus cuatro períodos como primer ministro de Gran Bretaña.
(6) Alfred Nóbel (1833-96) inventó en Suecia la dinamita en 1867 (la llamó pólvora de seguridad Nóbel) y rápidamente puso fábricas en Escocia, EEUU y Francia. En 1887 produjo la pólvora sin humo (balistita). Hizo una considerable fortuna y legó por testamento de 1895, los cinco premios que llevan su nombre. El de economía fue instituido en 1968 por el Banco de Estocolmo.
En 1872, bajo la presidencia de Sarmiento, Luis Augusto Huergo (1837-1913), Estanislao S. Zeballos (1854-1923) y Francisco Pascasio Moreno (1852-1919) fundan la Sociedad Científica Argentina en el Colegio Nacional de Buenos Aires.
En 1875 se firma en París, la Convención del Metro, adoptando el Sistema Métrico Decimal, gran aporte donde Francia venía haciendo punta desde la época de Napoleón.
(5) Alfred Nóbel (1833-96) inventó en Suecia la dinamita en 1867 (la llamó pólvora de seguridad Nóbel) y rápidamente puso fábricas en Escocia, EEUU y Francia. En 1887 produjo la pólvora sin humo (balistita). Hizo una considerable fortuna y legó por testamento de 1895, los cinco premios que llevan su nombre. El de economía fue instituido en 1968 por el Banco de Estocolmo.
En 1884 se adopta para todo el mundo, el Meridiano que pasa por el observatorio de Greenwich (Londres) como origen de las longitudes y los husos horarios.
Luego se construirá toda la electrotecnia del siglo XIX, que culmina cuando Thomas Alva Edison (el mejor especialista en convertir tecnología en dinero) abre, con J.P.Morgan en 1881, las centrales eléctricas de Londres y Nueva York para servicio público, apareciendo los primeros automóviles en 1889 cuando se inaugura la torre Eiffel en París (7).
(7) El ing Gustavo Eiffel (1832-1923) obtuvo en 1886 concesión por veinte años para explotar la torre de 300m que debió construir a su costo y diseño para la Exposición Mundial de París 1889. Hubo tantos visitantes que el importe se recu-peró en cinco meses.
Tan fantásticos avances en las condiciones del mundo, hicieron decir al historiador Desiderio Papp en 1961: "Las observaciones de J.C.Oersted sobre el electromagnetismo hicieron cambiar a la humanidad mucho más que todas las guerras napoleónicas".
Podemos decir que el siglo XIX se cierra con el signo de cuatro poderosísimos medios de comunicación: el barco a vapor, el ferrocarril, las carreteras y el telégrafo-teléfono.
Veamos ahora desde que otras vertientes, no tan técnicas, se incorporan elementos concurrentes:
La prosperidad resultante incentiva desarrollo en otros campos Luis Pasteur (bacterias y vacuna antirrábica) Auguste Comte (filosofía y sociología) y Charles Tellier (frío industrial) van alejando el fantasma de las epidemias y hambrunas que tanto habían diezmado a la población mundial en repetidas oportunidades anteriores.
También los cambios sociales en este proceso fueron tremendos pues, para abastecer de mano de obra y gerenciamiento a las fábricas, una alta proporción de población eligió dejar de ser rural para convertirse en urbana, con sus consecuencias de mejor atención sanitaria y educación, y mejor resguardo de los factores climáticos y alimentarios.
El intercambio de conocimientos entre vecinos cercanos, incrementó el trato personal y aumentó la capacidad intelectual de las personas. La convivencia y proximidad de los pobladores cambió los hábitos sociales, tanto en la relación familiar, como entre vecinos. Aparece la agremiación como defensa de los intereses colectivos de los obreros y se inicia una puja por el espacio económico entre empleados y empleadores que, con altibajos, durará hasta nuestros días.
El hombre medio puede ahora dedicar su tiempo, no solo a conseguir su sustento, sino también a su confort, esparcimiento, intelectualidad, creatividad y sentimientos (aparece la posibilidad del matrimonio por amor cuando antes había sido principalmente por razones de supervivencia) y la mujer comienza a tener existencia visible en la sociedad.
"La especie humana, integrada por primera vez en una sola secuencia histórica por una red económica mundial, no podrá abandonar ya, la práctica generalizada e institucionalizada de la ciencia y tecnología(8)".
(8)Rubén Zorrilla en Historia Social de Occidente. Ed Need 1997.
Consecuencia de todo lo expuesto fue que el promedio de duración y calidad de vida se elevase más en esos 130 años, que en todos los siglos anteriores.
Como hemos podido ver, la vida que hoy conocemos como propia de nuestro tiempo está construida sobre el fenomenal avance civilizador que significó la revolución industrial, cuyo inicio (circa 1760) resultó claramente definido y cuyo final puede considerarse coincidente con la muerte de la reina Victoria en 1901, cuando el término Capitalismo comenzaba a ser utilizado frecuentemente y Gran Bretaña era la más poderosa nación de la Tierra.
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