Como nacieron y evolucionararon algunas ideas

Algunos cambios o evoluciones que se produjeron en nuestras ideas son asombrosos, y los efectos que esos cambios produjeron en la Sociedad entre los siglos XV y XIX, lo son aún más.
Las ideas fueron la parte más significativa del progreso del hombre, y de ellas deriva la evolución de otros aspectos de su vida. Veremos como, aquellos que supieron y pudieron pensar libremente, hicieron creación con sus ideas y modificaron los conocimientos y límites que encontraron vigentes, generando nuevos conocimientos y nuevos límites.
Esta facultad acumulativa de conocer cada vez más, de construir ideas e imaginar situaciones, nos diferencia de cualquier otra especie de este planeta.
No perdamos nuestra capacidad de asombro: esta aventura intelectual no tiene precedentes, enriquece nuestra vida y no sabemos donde termina.
Algo así como decir: no se pierdan lo que viene: lo mejor está por venir.

Para mejor ubicarnos en este tema, comenzaremos describiendo el escenario Europeo de ese momento (siglo XV).
En tiempos anteriores, ya los fenicios y griegos habían inventado el alfabeto de veintiséis letras, la geometría y la filosofía; los occidentales habíamos adoptado la numeración arábiga, se había firmado el Bill of Wrights en Inglaterra (la cámara de los lores tendrá más poder que el rey), funcionaban universidades en Bologna, Paris, Cambridge, Salamanca, Padua, Pisa y Glasgow; Marco Polo había viajado a China y Dante Alighieri había escrito La Divina Comedia.
A partir de ese momento, se multiplicaron los descubrimientos en todas las ramas del conocimiento. Ante estos avances, se va a producir en las clases ilustradas de Europa, un acentuado cambio en la idea que el hombre tiene de si mismo y del planeta que habita.

Para no hacer muy abstracta esta nota, nos referiremos a unos pocos temas concretos que en cada uno de los siglos siguientes resultaron particularmente significativos.
Siglo XV: siglo de la imprenta y de los grandes navegantes.

La imprenta de Gutemberg: antes de esto se tallaban textos en placas de madera que, bien entintadas, permitían imprimir una página y repetirla hasta que la madera se gastase. El tallado de cada página era casi una obra de arte, y su costo solo podía ser pagado por compradores poderosos, lo mismo que las copias manuscritas, para lo que existía el oficio de copista.
La idea de Gutemberg en 1454, consistió en usar letras metálicas sueltas (tipos), para armar el texto de cada palabra, y luego de la impresión, reutilizar las mismas letras para la página siguiente. Con esto bajó el costo de cada libro a una pequeña fracción del valor anterior y facilitó la alfabetización y la circulación del conocimiento.
El efecto que esto tuvo en este siglo y los siguientes sobre la difusión de las ideas y la alfabetización fue inmenso, y significó un cambio de escala tan significativo como lo será luego el ferrocarril con respecto a la vagoneta tirada por caballos sobre rieles de madera o la red de Internet.


El otro gran tema de este siglo, fueron los grandes navegantes, que cambiaron la visión que el hombre común tenia del mundo.
En 1471 los portugueses cruzaron por primera vez la línea del Ecuador: descubrieron el hemisferio Sur.
En 1492 Colon, navegando hacia el Oeste sobre el paralelo 28, descubre tierras nuevas y va confirmando la idea de la redondez de la tierra (cuantas personas se enteraron ?). Como los habitantes que encontraron en las tierras descubiertas no se parecían a los orientales que describió Marco Polo en sus viajes por tierra, quedaron dudas sobre a donde habían llegado.
La falta de relojes capaces de funcionar a bordo, impidió conocer las longitudes navegadas.
En 1493 el Papa Alejandro VI emitió bula asignando a España las tierras que se descubran navegando hacia el Oeste del meridiano de las Azores (long 30W), y a Portugal las del Este; en 1494 lo ratificará el Tratado de Tordesillas. Esto estimula los viajes hacia el Oeste patrocinados por España.
En 1496 Juan Caboto navegó (para la Inglaterra del rey Henry VII como John Cabot) las costas de América del Norte.
En 1497 Vasco Da Gama rodeó el Cabo de Buena Esperanza y llegó a la India, proclamándola portuguesa.
En 1499 Américo Vespucio exploró Venezuela y Brasil y luego hizo más viajes.
Con estos viajes, los europeos tomaron conocimiento básico de las formas del mundo y lentamente estas ideas se fueron difundiendo y perfeccionando. Siglo XVI: Leonardo da Vinci y Nicolás Copernico

En 1513 Balboa cruza a pie el istmo de Panamá y descubre su "Mar del Sur", y en 1521 Magallanes iniciará su vuelta al mundo navegando para España con cinco naves hacia el Oeste como mandaba el Tratado de Tordesillas. Ahora sí, al Mar del Sur lo llamará Océano Pacífico.
Ya que hablamos de navegantes, anotemos que, en 1588 Francis Drake trabajando para la reina Elizabeth I, derrotará a la Armada Invencible hispano-portuguesa que venía a invadir Inglaterra, poniendo fin al dominio español en los mares del mundo. Los mares cambiaron de dueño.

Leonardo da Vinci (1452-1519), paradigma del Renacimiento Italiano y uno de los mayores genios de todos los tiempos, era ya un artista consagrado (Hombre de Vitruvio 1486, La Ultima Cena en 1498 y Mona Lisa en 1503, en buena parte al servicio de Cesar Borgia el hijo del Papa Alejandro VI, aquel del Tratado de Tordesillas) cuando en 1508 volvió a Milán donde hizo sus principales trabajos anatómicos sobre cuerpos humanos.
Tuvo así la idea del cuerpo humano como objeto de estudio, y tal vez pueda ser descrito como el primer anatomista. Pasó así, de la anatomía del pintor (formas) a la anatomía del científico (observando cada hueso y músculo en sus estructuras y funciones).
Sus trabajos fueron complementados por el flamenco Andreas Vesalio, quien en 1543 publicó "De la Estructura del Cuerpo Humano" ilustrada por van Calcar, discípulo de Ticiano.
Puede decirse que, entre ambos brindaron a los médicos del mundo, la base científica inicial para conocer la anatomía del cuerpo humano.

Nicolás Copérnico (1473-1543) Fue un interesantísimo genio polaco, matemático de la Universidad de Cracovia, estudió medicina, filosofía y derecho en Bologna, ciencias y astronomía en Paris, y se doctoró en derecho canónico en Ferrara, volvió a su país en 1523 como canónigo de la catedral católica de Frauenburgo. Allí estudió en sus ratos libres los movimientos de los planetas y como también había estudiado griego, repasó desde los pitagóricos hasta Aristarco de Samos.

Allí surgió su idea del esquema heliocéntrico. (la tierra gira alrededor del sol) Hacia 1530 tenía terminado su "De Revolutionibus..." que circuló entre unos pocos amigos, pero no lo dio a publicidad.
Se cree que no lo publicó en ese momento pues, demasiados problemas tenía ya la Iglesia con el luteranismo como para agregarle uno más con la geodinamia. Y parece que en 1543 lo publicó pues estaba enfermo y la Iglesia necesitaba con urgencia resolver el problema del calendario Juliano que se desfasaba de las estaciones, antes que otro tomase esa iniciativa.
Esto puede tomarse como el inicio de la Revolución Científica, ya que ese mismo año apareció la Anatomía de Vesalio.
Las consecuencias fueron tan grandes, que Thomas Kuhn, uno de los mayores historiadores de la ciencia, llamó a esto en 1956: La Revolución Copernicana.

Y no podemos abandonar el siglo XVI sin mencionar que:
En 1561 se da en Escocia la Education Act, estableciendo educación para todos, pagada con dineros públicos.
En 1582, el Papa Gregorio XIII introduce el Calendario Gregoriano en reemplazo del Juliano.
En 1586 El flamenco Simon Stevin publica El Décimo, inventando la coma decimal.
En 1596: William Shakespeare presenta: Romeo y Julieta, la primera representación donde dos personas eligen a quien amar.

Siglo XVII el barroco: Cervantes-Shakespeare y Galieo-Newton.
El 23 de abril de 1616 (día internacional del libro s/UNESCO) mueren William Shakespeare (b1564) y Miguel de Cervantes (b1547), curiosa coincidencia de las mayores glorias de las lenguas inglesa y castellana . Para que estos dos geniales artistas pudiesen realizar su obra, fue necesario que en el siglo XVI se diese en España la paz del Siglo de Oro, y en Inglaterra el buen reinado de Isabel I. (las ideas evolucionan y los genios aparecen, generalmente en momentos de paz y libertad)
En este siglo, Galileo y Newton evolucionan tanto las ideas del mundo físico, que ponen broche de oro a la revolución científica iniciada por Copérnico en el siglo pasado.
Galileo nació en Pisa en 1564 (el mismo año que Shakespeare lo hacía en Stratford). Estudió medicina, geometría, física de Arquímedes y enseñó matemáticas. Luego en Padua estableció las ecuaciones de los movimientos acelerados y caída de los cuerpos, formulando lo que luego llamarán Primera Ley de Newton (un cuerpo conserva su estado de reposo o movimiento si no actúa una fuerza sobre él).
En eso estaba cuando recibió desde Holanda en 1608 un catalejo que lo dejó asombrado. Entendió como funcionaba, hizo uno mejor, y se dedicó a estudiar el cielo, cosa que ningún hombre había hecho antes así; descubrió las cuatro lunas de Júpiter, y confirmó el esquema heliocéntrico-geodinámico de Copérnico. Todo eso publicado en 1610 en latín (sidereus nuncius).
Lo problemas comenzaron en 1614 cuando Galileo tuvo la idea de publicar su trabajo en italiano, que puede ser leído por mucha gente. En 1616 la Congregación del Índice declara al libro: Contrario a las Sagradas Escrituras. Interviene Mafeo Barberini quien luego será Papa Urbano VIII, y tras largas alternativas (Bellarmino) el Santo Oficio lo condena en 1633 a reclusión domiciliaria perpetua (nunca dijo e pur si move). En su villa de Arcetri, seguirá escribiendo y su hija le hará de correo clandestino hasta Holanda (Leyden) donde felizmente se fueron registrando sus trabajos. Especialmente su Dialogo Sobre Dos Nuevas Ciencias que pasó rápidamente a Cambridge, donde luego estudiará Newton.
Galileo muere en 1642 cuando nace en Inglaterra Isaac Newton. Para algunos, el mayor científico que haya existido jamás (El ingles de la manzana, Abram de Swaam).
Newton completó sus estudios en Cambridge en 1665 cuando la universidad cerró por epidemia, por lo que volvió a su casa de Woolsthorpe donde pasó dos años de retiro forzoso muy productivo.
Allí formuló las ecuaciones de la gravitación universal, mostrando que las simples piedritas de Galileo y los gigantescos planetas se mueven siguiendo las mismas leyes físicas y otras genialidades. Cuando fue interrogado sobre los motivos de estas regularidades, contestó su famoso hipothesis non fingo separando claramente por primera vez, el territorio de lo conocido de lo desconocido. En 1687 publica su Principia, que lo coloca para siempre en el centro del universo científico. Ante tantos honores recibidos solía decir: Si pude ver más lejos, es porque me subí sobre los hombros de los gigantes que me precedieron. (se entiende Copérnico, Galileo, Kepler y Huygens).
John Locke y Voltaire lo consideraron el más grande de todos los pensadores.
Este período está lleno de pintorescas historias, posiblemente apócrifas, varias sobre manzanas.

En 1688 se produce la revolución inglesa, la gloriosa. Aquí se inician las buenas ideas políticas y los límites al poder de los gobernantes, por más reyes que sean. Siglo XVIII o siglo de las luces o del iluminismo o de la ilustración.
A poco de iniciar ese siglo, nacía Benjamín Franklin en Boston (1706). Posiblemente, al mayor generador de ideas de todas nuestras historias y el científico más popular del mundo en su siglo.
En 1707 Daniel Defoe (1660-1731) escribe el acta de unión entre Escocia e Inglaterra, creando la Gran Bretaña; luego escribirá Las Aventuras de Robinson Crusoe. Escocia con el 10% de la población de Inglaterra, aportó en ese siglo, el 50% de los grandes pensadores de la Gran Bretaña.
En Escocia nace en 1711 David Hume y en 1723 Adam Smith. Entre ambos darán forma a las ideas que formarán la filosofía empirista repartiendo sus tiempos entre Glasgow y Edimburgo (en los siglos XVII y XVIII se desarrolló el empirismo en Inglaterra y el racionalismo en Francia; esto marcó las distintas tendencias posteriores y nos alcanzó hasta hoy).
David Hume, gran estudioso de Newton, pasó en limpio el empirismo de John Locke y publicó a los 28 años, su Tratado Sobre la Naturaleza Humana separando claramente los conceptos de como somos (empírico) de como debemos ser (racional). (cambio de paradigma).
Adam Smith, que trabajó en Glasgow con David Hume, Joseph Black y James Watt, puso con su Teoría de los Sentimientos Morales y luego con su Riqueza de las Naciones los cimientos de la economía moderna, basados en las características de la naturaleza humana. Su explicación de porqué el carnicero le dará su mejor chuleta, se convirtió en un clásico de la conducta de compras de los hombres.
Ambos, Hume y Smith, defendieron la idea de los derechos individuales por encima de cualquier derecho colectivo. Esto será un aporte importante al derecho anglosajón por encima del continental.

Continuando en la Escocia del siglo XVIII, vemos que James Watt, produjo en la Universidad de Glasgow, su motor a vapor (cambio de escala).
Esta fue la primera oportunidad en que el hombre dispuso de algo que hiciera el trabajo sin recurrir a su propia fuerza ni a los animales, ni a las poco confiables caídas de agua o vientos. Formó sociedad con Matthew Boulton en 1774 para fabricarlos por el próximo cuarto de siglo. Hacia 1800 se retiraron ricos habiendo motorizado Europa y parte de América.

En este siglo se independizaron las colonias de América y nacieron los EEUU, siendo principalísimo protagonista Benjamín Franklin (1706-90), quien hasta 1774 se consideró a si mismo un británico de ultramar, pero entonces cambió su idea al darse cuenta que los intereses británicos eran distintos de los de América, y tanto se fastidió con Inglaterra, que logró que en 1776 las colonias se declarasen independientes. Luego se fue a Francia donde logró fuerte apoyo para sostener la independencia de su país.

Y en 1798 Edward Jenner desarrolló la vacuna contra la viruela, enfermedad que en 1980 se declaró eliminada del mundo. Siglo XIX: de los transportes y las comunicaciones
El último tramo de esta nota, será una brevísima mención a los cambios que se produjeron en el siglo XIX, probablemente el siglo en que más cambió la vida del hombre sobre la tierra, gracias a la evolución y puesta en práctica de ideas cada vez más ricas.
Parece oportuno en este tema, citar a un importante cantor de boleros, conocido de Uds como filosofo y economista, quien escribió "...el hombre de principios del siglo XIX, vivía en condiciones similares a los romanos, y le habría sido totalmente imposible imaginar el mundo en que hoy vivimos". (Armando Ribas).
Iniciamos este siglo XIX contando ya con lo descripto de los siglos anteriores, más sólidas instituciones políticas, industriales y financieras, buen desarrollo del pensamiento, y motor a vapor. A partir del año 1800, la evolución de las ideas se acelera, y se producen cambios como no se habían pensado nunca antes.
Ahora sí, la puesta en práctica de las ideas, que se llamará Revolución Industrial, genera cambios concretos en la vida de las personas, y esto, que se inició en Inglaterra, en pocas décadas se extenderá al resto del planeta.

Desde 1800 se van difundiendo las vacunas contra enfermedades.
Crece el bombeo de agua con motores a vapor en desagote de minas y redes sanitarias.
La industria textil con telares motorizados produce ropa de algodón como nunca antes.
En 1806 Fulton presenta sus barcos a vapor.
En 1825 George y Robert Stephenson construyen su ferrocarril.
En 1840 Samuel Morse presenta su telégrafo eléctrico por medio de alambres y su código.
En 1859 Charles Darwin publica El Origen de las Especies: modelo de trabajo científico.
En 1865 Louis Pasteur establece conservación de alimentos por Pasteurización.
En 1869 De Lesseps abre el Canal de Suez.
En 1876 Alexander Graham Bell presenta su teléfono en Boston.
En 1876 Charles Tellier lleva carne refrigerada de BsAs a Francia en su barco Le Frigorifique.
En 1880 Edison y Westinghouse presentan los generadores y la iluminación eléctrica.
En 1885 Pasteur produce la vacuna contra la rabia.
En 1888 circulan los primeros automóviles en Europa.
En 1896 Marconi presenta su telegrafía inalámbrica.
En 1897 Roentgen descubre los rayos X y presenta las radiografías.
En 1899 Bayer patenta la aspirina: ácido acetil-salicílico, primera medicina de uso masivo.
Por: Roberto Cook

Es difícil predecir….

Murió el ex presidente Néstor Kirchner quien fue el sostén de la actual presidente, su compañera de ruta en la vida.

En política no se puede predecir, este acontecimiento lo demuestra cabalmente, pero, si nos animamos a conjeturar, la posición de la presidente no es envidiable. En muchos aspectos nos recuerda la realidad que vivió Isabel Martinez cuando murió su marido, Juan Domingo Perón. Cristina parece más fuerte por lo menos de personalidad. Pero, los peronistas que la rodean, seguramente, no se quedarán al lado de quien ha perdido a quien aseguraba una lucha tenaz por no abandonar el poder y a quien se temía y respetaba . Néstor Kirchner se jugaba, si era necesario, a todo o nada.
Su muerte lo demuestra, no importaron los consejos médicos, continuó en la lucha política al lado de su mujer y demostrando que era él quien tomaba las decisiones.

Hoy esa realidad perjudica a Cristina. No se la cree capaz de tomar sola las riendas del poder. Le faltara la pata más importante, la que le permitía mantener posiciones muchas veces irreconciliables con la realidad. El respaldo de quien manejaba a la perfección todos los resortes del estado la abandonó para siempre. He aquí el problema.

Argentina no es una democracia consolidada en el tiempo: los sindicatos que tenían desde su creación un papel mas importante que los partidos hoy han crecido aún más por la necesidad que el gobierno tuvo de llenar plazas y mostrar, que el poderoso respaldo de Moyano, les permitía amenazar a empresarios, al gobierno de la Ciudad, y a todo el que no quisiera acatar las decisiones kirchneristas.

El ex presidente, hasta su muerte, pudo mantener el orden en el gallinero aunque apareciera, ante ojos políticamente avizores, que su estrella estaba declinando. Sin embargo, parecía que llegarían al 2011 con la ayuda de una prensa que pretendían fuera dependiente, a través de la lucha encarnizada con Clarín y Nación.

La oposición débil que se le enfrentaba tenía problemas para estructurarse y fortalecerse a pesar de la lucha que intentaban en el Congreso. El poder de veto y otras atribuciones, más una política que no vacilaba en emplear métodos contrarios a las leyes de la Republica, ayudaban a que los argentinos viéramos con recelo el futuro político.

Hoy con la muerte del ex presidente cambian las cosas. Si bien no es factible predecir el futuro, se presume un camino distinto donde tal vez la oposición tenga una posición generosa con la presidente pero, a la vez estricta, en cuanto a la exigencia de respeto a las instituciones.
Los peronistas que tengan aspiraciones políticas es posible que se alejen de Cristina buscando un lugar cercano a quienes tienen posibilidades de llegar a la presidencia. ¿Se acercarán a Scioli, quien mostraba en días pasados un alejamiento de Kirchner pero que a la vez se mostraba como inalterable kirchnerista? Veremos como se reacomoda el tablero político. Evidentemente, los gobiernos dictatoriales no dejan sucesores. Kirchner había elegido a su mujer y tal vez pretendía postularse él mismo. ¿Y ahora..? Sin Kirchner ¿qué será de Cristina y como se mantendrá el orden social necesario para poder gobernar en paz? ¿Quién aprovechara la ausencia de Kirchner pretendiendo usufructuar el poder que deja vacante? Mmmmmmm….veremos . Argentina no es EEUU, donde hasta con el asesinato de un presidente, salvo la conmoción que un hecho de tal naturaleza produce, el país sigue su marcha habitual.
Lo deseable sería que dejemos de vivir en la utopía. Pensar que podemos vivir mejor si hay un presidente que planifica como debemos vivir los argentinos a través de reglamentaciones que obstruyen la libertad de la Justicia, de la economía, de la opinión pública y de la sociedad civil nos lleva - como lo muestra la gestión presidencial actual- a una dictadura.
La vida donde se ataca la libertad afectando la diversidad que permite la democracia, es no solamente insípida sino intolerable porque atrae pobreza y corrupción.
En cuanto a los que ahora ya se verán como futuros presidentes deberían pensar que es fácil imaginarlo pero muy difícil lograrlo.
Esperemos que la tolerancia sea la virtud que impere y que el conflicto político, que la muerte del ex presidente traerá aparejado, se resuelva en un ambiente de paz y tranquilidad.

Elena Valero Narvaez. Autora de “El Crepúsculo Argentino”Lumiere.2006
evaleronarvaez@hotmail.com

EL VETO PRESIDENCIAL

Después del anuncio del vicepresidente Cobos -quien decidió con su voto que fuera ley el proyecto que autoriza el 82 % móvil del salario mínimo a las jubilaciones- Aníbal Fernández catalogó al vicepresidente como “traidor” por haber votado positivamente. La Presidente no se quedó atrás: además de denominarlo “okupa” aseguró que vetaría la ley, hecho que se concretó a las pocas horas de dicho anuncio..
Deja un sabor amargo saber que la ardua labor de la oposición para conseguir quórum y los votos suficientes para lograr una ley que responde a la imperiosa necesidad de mejorar la calidad de vida de uno de los sectores sociales mas postergados en nuestro país, valió poco y nada.
La razón lógica, si se mira con ojos kirchneristas, es que nuestra presidente no puede prescindir de los fondos de la ANSES, los cuales, desde la estatización de los depósitos, los viene direccionando hacia fines diferentes a los que fueron creados.¿Qué sería del gobierno si permitiera que llegaran a sus lógicos destinatarios, los jubilados?
La lucha del Poder Ejecutivo en contra de las decisiones del Legislativo muestra que el poder de veto convierte en nulo el trabajo de los legisladores por sancionar leyes que se oponen a los designios presidenciales.
Monopolizar la toma de decisiones es la meta fundamental de la presidente tras la cual todos los medios son lícitos. En este caso el poder de veto es el arma constitucional que les permite dar por tierra con la firmeza de la oposición y del vicepresidente Cobos para lograr la promulgación de dicha ley..
Si bien el poder de veto desde su creación ha intentado dar al Ejecutivo un arma contra leyes indebidas y hacer de contrapeso entre ambos pilares del gobierno, hoy se ha convertido en un arma que anula una medida claramente justa y necesaria y que podría servir para revertir una política de desatinado gasto público.
Será imposible, ahora, conseguir una mayoría de 2/3 en ambas cámaras para que el Poder Ejecutivo se vea obligado a promulgar la ley que los jubilados reclaman con legitimidad y justicia.
La tiranía del poder central se hace patente por este medio constitucional que le permite al ejecutivo seguir consumiendo como quiere el ahorro de la clase pasiva: Cristina Kirchner seguirá monopolizando la toma de decisiones.
Me pregunto si no debería limitarse el poder de veto para que no continúe siendo nulo el papel que la Constitución asigna al Congreso como lo muestra este caso paradigmático en que gobernantes, claramente autoritarios, dejan de lado la responsabilidad, el decoro y la transparencia que debieran tener mandatarios elegidos para representar con dignidad a quienes los eligen.
El Gobierno se niega a aceptar la voluntad de la mayoría parlamentaria aduciendo que, si promulgara la ley, entraría en bancarrota el estado nacional, lo que no es cierto.
Sin embargo, continuará con la política populista de subsidiar a los empresarios amigos, los proyectos de Hebe de Bonafini y de las organizaciones sociales piqueteras, el aumento de empleos públicos, el apoyo irrestricto a Moyano y a los medios de comunicación favorables al gobierno y a las empresas estatales deficitarias. También continuará con la cooptación de funcionarios, el futbol para todos, sin que importe que gran parte de los recursos utilizados para ello correspondan a los jubilados.
Si bien la Constitución faculta a la presidente a vetar la ley votada en el Congreso, este caso muestra que debiera revisarse esta atribución ya que muestra ser un arma en manos de gobernantes inescrupulosos para debilitar la independencia que la Constitución pretende dar a los tres poderes.
Es de esperar que el Poder Ejecutivo dirima con responsabilidad el conflicto que asoma como un nuevo round entre oposición y gobierno pero que no solo afecta la labor parlamentaria sino también a un sector que urgentemente necesita ser tenido en cuenta.
Evidentemente el gobierno deberá asumir el costo político de una decisión arbitraria que se explica por el modelo elegido que basa su gestión en la noción de reparto sin tener en consideración la previa creación de riqueza.
Es así como deben recurrir al robo liso y llano de recursos que no le pertenecen sin que les importe que afecte negativamente a sectores cada vez más amplios de la población.
Los lineamientos generales de la política kirchnerista llevan a la necesidad de un Estado poderoso y concentrado tal como el que Chávez está delineando en Venezuela. Destruye el funcionamiento de los mercados, la opinión pública institucionalizada, la formación de un sistema de partidos y el fortalecimiento de la propiedad privada. Todo ello va en contra del proceso de mejoramiento ético que comenzó en 1983 con la instauración de la democracia y con el cual la mayoría de los argentinos aún soñamos.
La decisión de vetar la ley, tanto como el creciente gasto público, evidentemente, desatarán conflictos de diferente intensidad y carácter que harán tambalear la fortaleza del actual gobierno.

Elena Valero Narváez. (Autora de “El Crepúsculo Argentino”. Lumiere.2006)
evaleronarvaez@hotmail.com

Las mal llamadas democracias latinoamericanas.

El problema de Ecuador denominado por el presidente de ese país como intento de golpe de estado pone una luz roja en el convulsionado mundo latinoamericano.
Países democráticos, y no tanto, se han solidarizado con el presidente Correa y han declarado a viva voz el apoyo que todos brindan a la continuidad institucional y al régimen democrático de Ecuador.
Pocos se refirieron a la calidad democrática de ése país. Cuando los acontecimientos se precipitaron y un grupo de personas invadieron el canal de televisión desde donde se transmitían los hechos por cadena oficial, una mujer apareció ante el micrófono explicando que, los que estaban manifestando en contra del presidente, no eran solo las fuerzas de policía. Señaló que había un importante número de ciudadanos protestando por la política autoritaria del gobierno. Querían ser escuchados.
Mientras el gobierno tomaba recaudos para que la información estuviera en sintonía con lo que quería transmitir opacando y, luego, haciendo desaparecer las voces de los medios privados, muchas personas advertían que buena parte de los ecuatorianos, al no poder expresarse libremente, enfrentaban el miedo decididos a manifestar sus opiniones contrarias a una política cada vez más opuesta al sistema democrático.
Cuando se analizan los golpes de estado se olvida que se dieron en escenarios donde el sistema de partidos no se había consolidado, o se había debilitado. Esa fue una de las causas principales: en América Latina se dieron en desmayadas democracias donde las corporaciones tomaron más fuerza que los partidos.
Fuerzas armadas, iglesia, asociaciones empresarias, sindicatos, exigían reclamos sectoriales directamente al poder, en puja con otras corporaciones y sin pasar por los partidos creados para expresar pacífica y ordenadamente demandas , sin generar conflicto.
Las fuerzas armadas fueron llamadas cuando las papas quemaban incluso, por líderes políticos, para imponer el orden.
Se implantaron dictaduras militares que se constituyeron en árbitro de las continuas demandas sectoriales. No fueron estables porque existían grupos e instituciones que no abandonaban el empeño en vivir en un sistema democrático donde la acción electiva permite alcanzar con más libertad los objetivos que se proponían. No fue así en donde los intelectuales, como en el caso de Cuba, llegaron al poder y cortaron inmediatamente con todo lo que oliera a democracia. Instauraron el partido y la doctrina única en el intento, renovado cada día, de dominar a toda la sociedad civil reemplazando al mercado como factor decisivo de los intercambios por un estado arbitrario y represivo..
¿Se han olvidado los gobiernos democráticos del mundo de la Historia?. Mas allá del análisis que se pueda hacer sobre los gobiernos militares en Latinoamérica, lo cierto es que no hay golpe ni intento de golpe si funcionan las instituciones adecuadas para permitir que los conflictos políticos se desarrollen en paz.
El llamado golpe de estado en Ecuador fue un motín policial que el presidente aprovechó para imponer purgas en la cúpula y mayor control sobre la sociedad en general. También para mostrar apoyo internacional a su presidencia la cual, según lo mostraron los acontecimientos, deja mucho que desear en términos de estabilidad institucional.
Nadie puede decir que en Ecuador, Bolivia, Venezuela, incluso en Argentina, porque haya elecciones y proto-partidos la democracia funciona. No lo hará si no se consolidan y estabilizan los partidos políticos, la opinión pública institucionalizada, y el mercado del voto.
Las mal llamadas democracias latinoamericanas son endebles y dominadas por un vigoroso corporativismo, por partidos antisistema, crisis económicas, e ideas cristalizadas, contrarias al sistema democrático. Al ser sociedades que cuentan con estructuras de importante grado de complejidad, típicas de sociedades modernas, se produce una permanente tensión, como se ha visto en Ecuador, entre las corporaciones, la sociedad civil y el gobierno.
Las demandas políticas de los diferentes sectores sociales, en general, no consiguen ser articuladas por los partidos políticos. Este es uno de los principales problemas que afectan, casi en general, a las sociedades latinoamericanas. Incluye, por lo mismo, a gobernantes populistas que procuran fortalecer los poderes del estado para utilizarlos en su provecho, extender las facultades de policía, incluso sobre la intimidad de las personas, y erosionar, en porcentajes crecientes, el estado de derecho.

Elena Valero Narváez. Autora de “El Crepúsculo Argentino”. Lumiere. 2006
evaleronarvaez@hotmail.com

Rechazo al capitalismo


Elena Valero Naráez


Sin embargo estas ideas permanecen aún, en amplios sectores que aún rechazan la sociedad de alta complejidad en la que vivimos. Ejemplos paradigmáticos son tanto la juventud universitaria de nuestro país que se agita al ritmo de ellas como el gobierno actual que limita peligrosamente el desarrollo de fuerzas productivas destruyendo con su acción normas y valores que estimulan la capacidad de trabajo e iniciativa individual.
La historia de nuestro país demuestra que quienes fueron considerados excelentes presidentes como es el caso de Marcelo T. de Alvear, no hicieron mucho más que dejar aprovechar la conveniente situación internacional para los bienes que producían los argentinos: el dinamismo, la espontaneidad, y la capacidad de creación de la sociedad civil, hicieron el resto. Argentina ocupó un puesto muy importante entre los países más avanzados del mundo.
No se puede esperar: si queremos progresar y disminuir los niveles de pobreza y desocupación debemos integrarnos al mundo democrático y capitalista donde la reciprocidad, la competencia, la cooperación, la paz, la responsabilidad, y un estado garante de los intercambios lo hacen posible.
El partido que tenga como líder a Kirchner será siempre un antipartido: aceptara provisionalmente esta estructura hasta que cuente con la fuerza suficiente para suprimir mediante coacción y tácticas mafiosas a sus contrincantes. Su partido será en la práctica enemigo de la opinión pública institucionalizada, trabarán las elecciones de alguna manera o intentarán enviciarla y por supuesto la competencia entre políticos profesionales. De este modo hiere profundamente a la democracia y a la posibilidad que ese sistema da para resolver pacíficamente el conflicto político.
El problema de Argentina no es económico, es político. Mientras China e India sigan comprando nuestras producciones, con altibajos aguantaremos hasta el final kirchnerista pero desaprovecharemos una oportunidad de crecimiento sumamente acelerado que nos permitiría seguir los pasos de Chile , Colombia, Perú y Uruguay. Lamentable.

Elena Valero Narváez. (Autora de “El Crepúsculo Argentino.Lumiere,2006.)
evaleronarvaez@hotmail.com

Alsogaray nos hace mucha falta…

Enrique Arenz escribió la siguiente nota recordando al Ing. Álvaro C. Alsogaray a cinco años de su fallecimiento.


En 1960 yo era un joven antiperonista sin ideas claras y con algunas ambiguas simpatías por el radicalismo y el socialismo democrático. Sentía un rechazo irracional por el presidente Frondizi y odiaba a su ministro de economía. Un día, estando con unos amigos en una confitería, veo en la pantalla del televisor la figura inconfundible de este controvertido personaje. Iba a darle la espalda, como siempre, pero algo sucedió, tal vez alguna palabra que atrajo mi atención.
Me puse a escucharlo y me fui sintiendo extrañamente fascinado y envuelto en conceptos jamás escuchados antes. Alsogaray estaba explicando cómo funciona un mercado libre, novedades sorprendentes para mí. Me hice liberal a partir de aquella tarde.

Con el tiempo lo conocí y fuimos correligionarios y amigos. En abril de 2000, cuando él ya tenía más de ochenta años y su salud comprometida, se tomó la molestia de ir hasta la Feria Internacional del Libro para saludarme, enterado de que yo firmaba ejemplares de uno de mis libros. Fue para mí un momento mágico: ahí estaba el hombre que había iluminado mi ignorancia desde una casual aparición televisiva; ahora, cuarenta años más tarde, me honraba con su presencia en la Feria del Libro. ¿Cómo no me voy a sentir orgulloso de su amistad? ¿Cómo no lo voy a defender de quienes hoy todavía lo atacan?

El 1 de abril se cumplen cinco años de su fallecimiento. Tenía 91 años y una admirable lucidez intelectual. Fue sin duda uno de los protagonistas de la política nacional de los últimos cincuenta años. Fundador de numerosas y exitosas empresas comerciales, fue ministro durante el gobierno de la Revolución Libertadora, ministro de Economía de los presidentes Arturo Frondizi y José María Guido, embajador argentino en los Estados Unidos durante el gobierno militar de Juan Carlos Onganía, asesor del presidente Carlos Menem, fundador de tres partidos políticos, diputado nacional durante cuatro períodos consecutivos y, en dos ocasiones candidato a presidente de la República. Fue en sus comienzos una voz solitaria en la difusión de las ideas liberales, pero logró (aunque parcial y muy acotadamente) llevar sus ideas a la práctica, primero, con el presidente Frondizi, y luego, mediante las privatizaciones y desregulaciones que aconsejó al presidente Menem a partir de 1989.

Era un político con una personalidad avasallante. No era difícil llevarse mal con él. Los periodistas con tendencias progresistas se complacían en cargar las tintas con hechos anecdóticos, entre ellas la emisión de los famosos bonos “9 de Julio”. También se le enrostraron sus participaciones en gobiernos militares, pero pocos recuerdan dos de sus actitudes políticas fundamentales:

1) Fue uno de los pocos políticos que expresó públicamente su oposición al golpe militar de 1976;
2) Fue el único político que condenó, por aventurera e irresponsable, la Guerra de las Malvinas en pleno desembarco en las islas, lo cual le valió un juicio por traición a la patria.

Pero hay una tercera circunstancia reveladora de su independencia y de sus profundas convicciones liberales que muy pocos argentinos conocen: siendo embajador del general Onganía en los Estados Unidos, promovió, gestionó e hizo representar en Nueva York la ópera “Bomarzo”, de Manuel Mujica Lainez y Alberto Ginastera, obra que su jefe, el general Onganía, había censurado y prohibido en el teatro Colón de la Argentina.

Como candidato a presidente por la UceDé, llegó a obtener dos millones de votos, y como diputado nacional presidió un bloque que en su mejor momento reunió a once diputados liberales, muchos de los cuales, como Federico Clérici, Armando Ribas, Francisco Durañona y Vedia y Héctor Siracusano, entre otros, sobresalieron entre la mediocridad populista de entonces, con brillantes actuaciones parlamentarias.

Los que conocimos personalmente a Alsogaray y tuvimos el honor de ser condecorados con su amistad, sabemos hasta qué punto amaba la libertad humana y de qué manera inclaudicable se entregaba diariamente a su pasión por persuadir a la gente, a los militares y a los gobiernos civiles de que la libertad económica era la condición de la prosperidad.

Recuerdo que hace más de treinta años los pocos liberales de entonces nos sentíamos muy solos y angustiados por el destino incierto de nuestro país. Pero leíamos los artículos de Alsogaray en el diario La Prensa y recuperábamos el entusiasmo decaído. Para nosotros Alsogaray era como el faro que nos conducía en la oscuridad y nos sacaba del desaliento.

No ha llegado todavía el momento, pero el país (y también muchos liberales, que no lo quieren) le van a reconocer a Alvaro Alsogaray el enorme servicio intelectual que nos hizo a todos en su dilatada trayectoria pública. Se puede decir que gracias a él la Argentina recuperó el espíritu de Mayo y las ideas de Alberdi, eclipsadas durante tantos años por el autoritarismo, la demagogia y los mitos de las economías dirigidas.

La clase política le debe un desagravio. Cuando falleció, después de haber cumplido durante dieciséis años consecutivos una fecunda labor legislativa, la Cámara de Diputados le negó el discurso de despedida que se merecía. El 3 de abril de 2005 el partido ARI, y los bloques de izquierda se opusieron a que se pronunciaran discursos. El homenaje se limitó a entonces a un minuto de silencio. Pero no sólo eso: fue tan miserable la actitud de esos partidos que sus legisladores hasta se retiraron del recinto para no participar del minuto de silencio.

Muchos liberales tuvimos diferencias doctrinarias con él. Su modelo era la Economía Social de Mercado de Ludwig Erhard y Luigi Einaudi (entre otros) que propone las famosas “intervenciones conformes al mercado”, conceptos que provocaban y provocarán entre nosotros eternas discusiones y polémicas. Pero más allá de esas disidencias lo admirábamos por la habilidad con que llegaba a la gente común para persuadirla de los beneficios de la libertad económica. Nadie, absolutamente nadie hasta hoy, ha enseñado los principios de la libertad con tanta solvencia, pasión y perseverancia. Ningún otro liberal fue jamás escuchado como él. Nadie consiguió despertar el interés y admiración de las personas sencillas, las que votan y no entienden nada de economía, como logró hacerlo Alsogaray desde la televisión y los actos públicos multitudinarios.

Fue muy discutido y combatido dentro de la UCeDé aún por personas que alcanzaron gracias a él altos cargos y la notoriedad pública, pero ninguno de ellos, absolutamente ninguno, ha podido tomar su lugar, reemplazarlo en la imprescindible tarea de enseñarle y recordarle a la gente, entre otras cosas, cuáles son las causas de la inflación y cuáles las ventajas de la economía libre. Han pasado cinco años desde su desaparición. Hasta ahora nadie ha llenado ese vacío.

Lo único que sabemos, hoy por hoy, es que Alsogaray nos hace mucha falta.

Enrique Arenz

Hacia el 2011…


Elena Valero Naráez


Las recurrentes denuncias de nuestra presidente al afán por enriquecerse de los empresarios argentinos, traslucen un desconocimiento absoluto de la naturaleza humana ya que no solo los empresarios esperan enriquecerse sino también el médico, el maestro, el carpintero, y, por supuesto, como lo demuestra el patrimonio de los Kirchner, también ellos lo pretenden y con muy buenos resultados.
No se puede igualar la aspiración a adquirir dinero por medios lícitos, a la de lograrlo mediante artimañas que infringen las normas vigentes como es, por ejemplo, aprovechar información reservada y un marido que desde las sombras maneja el valor del dólar.
La sociedad se ha visto bombardeada con malas noticias que provienen de los errores en la dirección del matrimonio presidencial. Si indigna la corrupción manifiesta en las denuncias por enriquecimiento ilícito, más aún golpea a los argentinos la inflación que se ha instalado y que ascenderá, este año, a porcentajes insoportables, sobre todo para los asalariados. Aumentó despacio con pocas voces que denunciaran su avance y recordaran los efectos nefastos que trae cuando no se toman las medidas a tiempo para contenerla.
Falta muy poco para el 2011, año en que tendremos a un nuevo gobierno luchando contra este flagelo. Sin embargo, no aparecen los futuros candidatos a presidente advirtiendo, seriamente, sobre el problema y demandando medidas que ayuden a que en el 2011 no se encuentren con un país desbordado como sucedió al final del gobierno del Dr. Alfonsín.
El vicepresidente Julio Cobos, por ejemplo, si es aceptado por su partido, la UCR, como candidato a la presidencia, tendría que renunciar luego del nuevo posible desempate del que parece será protagonista para dedicarse a hacer campaña por todas las provincias mostrando a los argentinos cuál será el rumbo de su gobierno y qué medidas serán las que implementará para intentar resolver la situación preocupante por la que atravesamos. Aferrarse al puesto de vicepresidente se lo impide y sería peligroso en caso de que la situación social se desbordara. En este caso debería asumir la primera magistratura sin el poder político necesario -que le daría ser elegido en las urnas como primer mandatario- para realizar los cambios fundamentales que se requieren. Su imagen se deterioraría sin remedio antes de probar suerte en la carrera presidencial.
Francisco de Narváez es el único de los que ha emprendido, en parte, la tarea que a esta altura es prioritaria: recorrer el país. Todos los candidatos debieran hacerla y dejar de priorizar la lucha por las candidaturas Necesitamos saber, después de equivocarnos tanto, como piensan los probables aspirantes a suceder a Cristina Kirchner y, cómo van a encarar los problemas más acuciantes. Las soluciones debieran tender hacia el mejoramiento institucional y hacia una economía libre como lo está haciendo desde hace años, con éxito, Chile..
Reemplazar el modelo dirigista, intervencionista e inflacionario, al que regresó alegremente el kirchnerato, es prioritario. Se necesita del apoyo de la opinión pública sin la cual será más dificultoso implementar las medidas que hacen falta.
Al legado del actual gobierno: inflación, corrupción ampliamente difundida, estatizaciones, gasto público exorbitante, inseguridad jurídica, probable corrida hacia el dólar, impaciencia social, regulaciones, estatizaciones, ausencia de crédito internacional, déficit de presupuesto, añadimos una oposición dividida por aspiraciones y ambiciones, sin ideas y enfoques claros en el análisis de los problemas.
A esta altura de los acontecimientos, son claras las necesidades de los Kirchner de conseguir aumentar la “caja” para un año electoral.
De continuar la política del Banco Central de sobrevaluación del peso y la merma de las reservas monetarias internacionales, es probable que se incentive el ataque especulativo sobre el dólar al cambiar la actitud de los agentes económicos. Le quedaría al gobierno como recurso la emisión espuria de moneda y su consecuencia: aumento desmesurado de la inflación. Con ello retroalimentaría el proceso inflacionario sobreviniendo una fuerte devaluación.
La inflación aparte de los efectos degradantes en el cuerpo social, produce la destrucción del sistema de precios relativos que son los indicadores que orientan todo el proceso económico de generación de riqueza.
Es imprescindible que el futuro Congreso cambie la posibilidad que le dan los decretos de necesidad y urgencia de legislar al Poder Ejecutivo: rompen el equilibrio y separación de poderes que establece la Constitución dando a gobernantes inescrupulosos armas de las que es muy difícil defenderse.

Elena Valero Narváez. (Autora de “El Crepúsculo Argentino.Lumiere,2006.)
evaleronarvaez@hotmail.com

Cambiar la receta…


Elena Valero Naráez


El incremento de la actividad estatal da al estado la función de garante del funcionamiento del aparato productivo. Se cree que con ello se favorece el nivel de inversiones y se crean efectos multiplicadores que estimulan la economía. En Argentina como en cualquier parte del mundo el gobierno que promovió este camino fracasó en sus aspiraciones.
La planificación de la producción intentando darle a la propiedad y al capital un sentido social mostró que lleva a tener que subir los salarios provocando mayores costos a los productores a la vez que se reduce la demanda.
Las políticas basadas en las finanzas sanas y equilibradas, en cambio, donde el estado se mantiene lo mas al margen posible de la economía, preocupándose por evitar el déficit fiscal, -receta liberal- produce resultados positivos.
La presidente del Banco Central, Marcó del Pont, mostró hace pocos días, con puntero en mano, los sectores a los que el gobierno ayudará a expandirse mediante las reservas del organismo que dirige, abandonando éste sus funciones originales al convertirse en factor de desarrollo y crédito.
De esa manera nos anuncia que accederá a un gasto público aún más dispendioso como lo pretende la presidente Cristina Kirchner.
La nacionalización del comercio exterior fue invención del gobierno de Perón, y representó, por los errores e improvisaciones que se opusieron a leyes vinculadas a la economía, un desastre para el buscado desarrollo del país.
Parte del programa fue el famoso Instituto Argentino de Promoción del Intercambio (IAPI) con el que el gobierno peronista se convirtió en el único comprador de los cereales y oleaginosos, fijando, además, los precios. Ese organismo se encargaba incluso de destinar “a piacere” los volúmenes que según opinión del gobierno necesitaban los molinos, las fabricas de aceite etc. También destinaba los cupos a la exportación, siempre en nombre de la independencia argentina, negociando, incluso, los precios, con gobiernos extranjeros.. Las empresas exportadoras debían adquirir, del IAPI, la producción, a los precios indicados desde el gobierno para, recién, `poder comerciarla en el exterior.
El gobierno justicialista ayudó a algunos empresarios argentinos a amasar enormes fortunas -como en la actualidad lo hace el kirchnerismo- por tener el manejo de los contratos y hacer uso del poder que ello le confería.
También por medio de ese organismo se dieron subsidios y compensaciones con la misma intención actual de bajar los precios.
El fracaso de la política estatista fue bien observable hacia 1949 cuando comenzaron a bajar los precios de los granos., Se agregó en 1951 y 1952 una sequía que ayudó a dejar en terapia intensiva las exportaciones. Se tuvieron que bajar los precios y vender lo producido a lo que era aceptable para el mercado internacional. Para poder exportar el estado tuvo que vender por debajo del costo absorbiendo las pérdidas.
El resultado fue que la crisis obligó a tener que comer pan negro obtenido del mijo y los asalariados pagaron el indispensable abandono de las políticas keynesianas con la reducción de salarios y la consecuente reducción de compra.
Después de su prédica en contrario, Perón se dio cuenta de que la política intervencionista de regulaciones, subsidios, prebendas, política de tipo socialista que lastimó la propiedad privada nacionalizando el comercio exterior e incluso los depósitos bancarios, no había dado el resultado esperado. Pero, la sociedad en su conjunto había absorbido las ideas estatistas de Perón. Nadie quería un cambio.
Los aumentos de salarios decididos arbitrariamente por el gobierno llevaron al aumento de los precios. Las empresas ganaron menos y se redujo la producción y la acumulación de capital, exactamente igual a lo que ocurre en nuestro país.
La solución para la crisis actual es cambiar de receta: dejar de privilegiar al estado por sobre el individuo. No es otra cosa que dejar de recurrir a elementos artificiales como son, los pactos con empresarios, el crédito dirigido o utilización del presupuesto en desarrollar la actividad económica. Se debe gobernar aceptando las preferencias y acciones de las personas.
Tanto peronistas, militares y radicales adhirieron a políticas similares a las de Perón. Todos fracasaron y sufrimos similares consecuencias.
No es Marcó del Pont quien tiene que decidir qué sector debe desarrollarse porque será el estado el que siga generando gasto público y deberá responsabilizarse de los fracasos. Es la sociedad en su conjunto la que se perjudica como sucedió en varias etapas de la historia económica argentina.
El cambio de receta debe dirigirse de una vez por todas hacia grados cada vez mayores de libertad económica y restituir el respeto por la propiedad privada. Esta debe ser el motor del desarrollo futuro. No se puede ser liberales en `política y socialistas en economía como lo pretenden, aun, gobiernos bien intencionados. La inversión por la cual hoy nos desesperamos solo puede regresar abandonando la incoherencia.
El futuro presidente deberá asumir la responsabilidad de arreglar el descalabro que legarán los Kirchner. Debemos volver a las políticas que salvaron a países destruidos por la segunda guerra y que son similares a las que están salvando ahora a algunos países de America latina.
Es hora de que algún partido de la oposición muestre un programa de acción política que olvide el desarrollo voluntarista del estado y predique la formula, en muchos países exitosa, basada en una democracia estable y una economía sana que desista de la absorción de la actividad económica por el estado. Dejar que funcione el mercado con reglas claras de competencia, de libre formación de precios, de oferta y de demanda.
Casi todos los sectores de la economía pueden llegar a protegerse solos, sin ayuda estatal si se le sacan trabas y cargas impositivas desproporcionadas. Se deberá orientar al país hacia un comercio internacional más libre, exigiendo la debida reciprocidad.
El futuro gobierno tendrá que crear condiciones que estimulen la actividad exportadora en vez de prohijar y fomentar el aislamiento internacional.
Debe tenerse como principio general de gobierno que el estado no avance por encima de los fines de las personas.
La planificación que pretende el gobierno actual sobre la economía, deja de lado al individuo y endiosa lo colectivo, expresión dilecta del socialismo. Tenemos infinidad de ejemplos que demuestran el fracasó del socialismo: su esencia, la abolición de la propiedad privada y la planificación central de la economía lleva con sus métodos compulsivos a las dictaduras y a los totalitarismos. Se necesita del autoritarismo para ejecutar el plan de desarrollo elegido por los burócratas estatales.
La economía de mercado por el contrario se ha aplicado con éxito en los países que dejaron atrás la pobreza y la ruina que les produjo la guerra. Alemania, Bélgica, Austria, Italia. Francia, cuando la aplicaron, alcanzaron prosperidad y estabilidad política y social.
Debemos regresar al desarrollo espontáneo que permite el respeto de las reglas del mercado y al equilibrio presupuestario que nos aleja de la inflación. El declamado desarrollo que prometen los burócratas desde el estado es otro. Deviene en inflación y déficit de presupuesto. La planificación central deja de lado como hemos visto, a través de los planes inventados por los funcionarios, a la iniciativa individual que genera el crecimiento espontáneo.
Los próximos gobiernos tienen que alinear el sistema democrático que proporciona un ambiente pacífico para la resolución de los problemas con una política económica basada en una orientación liberal donde el desarrollo por decreto sea reemplazado por el que privilegia las preferencias de las personas, la competencia de productores en el intento por satisfacerlas y el precio justo que produce la relación entre vendedores y compradores. La regulación de la producción y el consumo es provocada por estas libres interrelaciones.
Chile es un ejemplo a seguir aunque haya sido gobernada por pseudo-socialistas. Llámense como quieran, los políticos de ese país, desde Pinochet en adelante, son fervientes defensores de la economía de mercado. Ya puede ser considerado un país democrático, capitalista, con estabilidad política y económica.
El postulado de Marx de que fatalmente la sociedad capitalista se transformaría en una sociedad socialista no se ha cumplido. Por el contrario, en las sociedades capitalistas el trabajador mejora su nivel de vida ostensiblemente, justamente, porque en ellas, el campo de la libre iniciativa y acción se amplía considerablemente.

Elena Valero Narváez. (Autora de “El Crepúsculo Argentino.Lumiere,2006.)
evaleronarvaez@hotmail.com

MEDIOCRIDAD, PROGRESO Y CONSUMISMO


Armando P. Ribas


Decía Rousseau: ”Nuestras almas han sido corrompidas en proporción a que nuestras ciencias y artes han avanzado hacia la perfección” (SIC) Nada más incomprensible que esta aseveración, que considero la expresión manifiesta del romanticismo político que unido al racionalismo moral produjeran los sistemas totalitarios que hicieran eclosión en Europa en el siglo XX. Los mismos se iniciaron en Europa con los jacobinos y los Comités de Salud Publica, sucesores de la Inquisición y precursores de los Nazis y la GESTAPO y los bolcheviques y la KGB. Pero en nuestros días podríamos decir que se constituye en el principio del proyecto de subdesarrollo que reina en nuestro continente.

Con la terminación de la Segunda Guerra Mundial desapareció el nazismo, pero Yalta mediante permaneció el comunismo soviético, y se inicio la denominada Guerra fría, que no llegara al cataclismo universal gracias a la aparición de las armas nucleares. En 1989 con la caída del Muro de Berlín y la subsiguiente implosión del Imperio Soviético, pareció redefinirse el curso de la historia, y Fukuyama se atrevió a predecir el triunfo definitivo de la democracia liberal. A esta eclosión la consideró el fin de la historia pues se habrían terminado los antagonismos que como se recordará según Kant eran los determinantes de la razón en la historia.

Al cabo de veinte años de aquel acontecimiento, lamentablemente nos encontramos lejos de de que se cumplieran las profecías de Fukuyama. En Europa la democracia liberal brilla por su ausencia, en tanto que prevalece el triunfo póstumo de Edward Bernstein sobre Lenin, expresado en la social democracia. O sea el socialismo mediante el sufragio universal y sin revolución. Así la dictadura del, proletariado ha sido sustituida por la dictadura de la burocracia estatal, que según Hegel representara la eticidad de la sociedad como la defensa del interés general frente a la concupiscencia de las corporaciones. Vale recordar al respecto que fuera el propio Marx quien en su Critica a la Filosofía del Derecho de Hegel le respondiera que los burócratas terminan por convertir los intereses generales en lo que no son más que sus intereses particulares.

En America Latina en tanto reina el populismo mediante el sufragio universal que se constituye en lo que Jefferson denominara un despotismo electivo. El populismo a mi juicio es lo que he denominado la etapa inferior del socialismo, o sea antes de lograr el desarrollo. En nuestra América es tal como dijera Carlos Rangel en su obra Del Buen Salvaje al Buen Revolucionario hemos aceptado todos los mitos provenientes de Europa.. Debo reconocer entonces que con excepción de la Cuba de Fidel Castro hemos estado lejos de cometer los crímenes históricos que caracterizan mal que nos pese la historia de la amante de Zeus, reconocida hasta el siglo XV como la Cristiandad.

Como bien escribiera Ortega en su famosa “La Rebelión de las Masas” el mayor peligro el estado, es hoy la amenaza que enfrenta la sociedad libre, y ese riesgo parece haber alcanzado al país al que le debemos la libertad en el mundo. Es decir que a veinte años de la caída del Muro de Berlín, en tanto permanece el Malecón, las ideas que produjeran su erección parecieran más vigentes que las que aparentemente determinaran su caída. Diría pues que la interpretación errónea de las causas de la crisis financiera de Estados Unidos seria poniendo en riesgo la sobrevivencia del único sistema ético político que a partir de la libertad permitiera la creación de riquezas por primera vez en la historia de la humanidad.

La sombra de Rousseau a través del racionalismo romántico de sus ensayos que terminaran con El Contrato Social aparece en la política universal. Así el denominado sueño Americano es denostado como la expresión del consumismo, y su eficiencia productiva como la causa del recalentamiento global. Se pretende así ignorar que el sueño Americano es universal, en tanto que la posibilidad de hacerlo realidad es en Estados Unidos através del denominado credo Americano. Y el credo Americano no es otro que su sistema ético político, sustentado en el rule of law, o sea los limites al poder político y el reconocimiento de los derechos individuales a la vida, la libertad, la propiedad y la búsqueda de la propia felicidad. Y ese es el sistema descalificado por Marx como el capitalismo donde impera la explotación del hombre sobre el hombre y según Lenin, el imperialismo que seria cuando esa explotación cruza las fronteras a terceros países.

En otro ejercicio valorativo de la izquierda intelectual, el consumismo, seria el producto de la mediocridad, que sería la ausencia de virtud causada según Rousseau por el avance de las ciencias y las artes en desmedro del hombre natural, o sea el buen salvaje. Parecería entonces que conforme a esta ética histórica, la virtud entraña la incapacidad para consumir, al mismo tiempo que la demagogia imperante del socialismo continúa su llanto por los pobres, en búsqueda del poder político. Ignorando por supuesto el derecho del hombre a la búsqueda de su propia felicidad, la que supuestamente se la proveería la burocracia estatal de turno.

No pretendo justificar per se los sistemas políticos autoritarios como el chino, pero creo que ante la alternativa son preferibles a los autoritarismos surgidos a través de las urnas y supuestamente en nombre del pueblo se manifiestan como el socialismo del Siglo XXI. O sea lo que Madison denominara la tiranía de las mayorías Pero volviendo a Ortega, desafortunadamente el señorito insatisfecho no son los que consumen sino precisamente los intelectuales que tal como escribiera Von Hayek representan la clase mas resentida y la que facilita la vigencia del marxismo. Igualmente los políticos que si consumen pero pretenden hacer creer que luchan por los pobres para lograr el poder político y hacen prevalecer los derechos de las burocracias a violar los derechos de las minorías en nombre del pueblo.

La verdadera alternativa para superar el peligro expuesto, es no olvidar en un caso y aprender en el resto la ética política del primer sistema que permitiera la creación de riqueza en el mundo. Ese sistema es el Rule of Law. Y no olvidemos que los dos principios fundamentales que lo inspiran, a partir del reconocimiento del carácter de la naturaleza humana, son el derecho del hombre a la búsqueda de su propia felicidad, y que las mayorías no tienen el derecho de violar los derechos de las minorías, por ello la limitación del poder político.

DERECHA NO; DERECHOS


Armando P. Ribas


“El lenguaje político está diseñado para hacer que las mentiras suenen verdaderas y el asesinato respetable y darle la apariencia de solidez al puro aire”
George Orwell

El reciente triunfo de Piñera en Chile ha sido definido por toda la prensa internacional, como el triunfo de la derecha por primera vez en los últimos cincuenta años. Particularmente desde el retorno de la democracia, período en que gobernara la denominada centro izquierda. Desafortunadamente nadie parece recordar que le libertad retornó a Chile gracias a la intervención de las Fuerzas Armadas chilenas, que evitaron que el democrático Allende lo convirtiera en la segunda Cuba en el continente. Más aun fue el dictador Pinochet quien llamara nuevamente a elecciones libres en Chile y permitiera el triunfo de la oposición, o sea de la Centro izquierda.
Ya se que aquí estoy siendo políticamente incorrecto, pues ver la historia tal cual fue, en un mundo dominado por la visión demagógica y cínica de la izquierda, es ser de extrema derecha, y por consiguiente opresor y torturador. Ahora bien visitar a Fidel Castro y desconocer los crímenes cometidos en Cuba por más de cincuenta años, y la falta de libertad existente en la isla es pertenecer a esa “maravilla ideológica que es la centro izquierda”. Cuando pienso en los dolores causados a los cubanos por los Castro no puedo evitar las ganas de llorar.
Es asimismo una realidad, que los sucesivos gobiernos de Chile de centro izquierda han colocado a Chile a la cabeza política de América Latina. Ahora bien lo que igualmente se pretende desconocer es que en gran medida la exitosa política llevada a cabo, no fue más que la continuidad de la política iniciada por Pinochet y su Ministro de Economía Hernán Bushi. La política seguida por la Sra. Bachelet, tuvo un rasgo algo distinto, cuando después de veinte años siguió los pasos de los Kirchner de juzgar y poner presos a los militares, y fue a visitar al demócrata de izquierda Fidel Castro.
¿Qué significa ante esta historia el triunfo de la “derecha” en Chile? Empecemos por definir el término derecha en el léxico político. No me cabe duda de que derecha significa estar a favor de los ricos y por consiguiente en contra de los pobres. Como ya he señalado en anteriores oportunidades esta dicotomía aparentemente conceptual es eminentemente valorativa y ética. Como bien dijera Thomas Sowell la izquierda se ha apropiado de la ética y todo el que se le opone, no sólo está equivocado sino que es un pecador (SIC)
La continuidad de su política interna, que no cambiaria grandemente con el acceso de Piñera a la presidencia. , se define como que tiene políticas de Estado Aquí tenemos otro vocablo político de sentido vacuo que es las políticas de Estado. Supuestamente políticas de Estado serían aquellas que no se modifican cualquiera que fuere el gobierno de turno. Pero he aquí que lo que importa en una política no es si se modifica o no, sino cuan eficiente ha sido su implementación. Mantener como política de Estado una política errada no es en si misma una virtud, sino una estupidez que paga la sociedad por el Estado.
Todo parecería indicar que el cambio sustancial en la política Chilena a partir del acceso de Piñera al poder sería la política internacional. Podría decir que es un factor trascendente en los momentos que vive el continente, donde la democracia se confunde con el derecho de las mayorías de violar los derechos de las minorías. O sea se ignora que el objetivo fundamental de las constituciones es la limitación del poder político, fuere del Ejecutivo o del Legislativo. Ese es el rol fundamental que cumple el poder judicial de decidir si las leyes violan o no la Constitución, o sea los derechos establecidos en la misma.
Ya Piñera se habría manifestado públicamente contra de Chávez, Correa y Morales y por supuesto de Castro, que constituyen la amenaza ideológica y política a la libertad en el continente. Debo insistir entonces que el calificativo que corresponde a la derecha no es e de capitalismo, sino el del respeto por los derechos individuales y la limitación del poder político..
Este triunfo de Piñera en Chile (No de la derecha sino de los derechos) es tanto más trascendente en un momento como el actual en el que los Estados Unidos se encuentran en manos de un presidente que aparentemente está más cerca de Marx y de Lenin que de los Founding Fathers.En su discurso sobre el Estado de la Unión, se habría presentado bajo la égida de Trasímaco de usar la moral convencional en beneficio propio. Hay que tomar al pueblo por los oídos, para después agarrarlo por la garganta.(SIC).
Por consiguiente en el mejor sentido demagógico se refirió a las virtudes del pueblo americano, ignorando que las virtudes en el comportamiento están regidas por las circunstancias. (Hume),Y esa circunstancia determinante es el denominado credo americano que no es otra cosa que la vigencia del Rule of Law. Aprovechó entonces la oportunidad para culpar al egoísmo de los banqueros por la crisis económica. Ese criterio aparentemente compartido es la expresión de Marx de la explotación del hombre por el hombre en el sistema capitalista. Es decir la ambición en términos marxistas es lo que en el Manifiesto denominara el cash nexus (El nexo por el dinero). Ese análisis supuestamente moralista pretendió ignorar que la verdadera causa del origen de la crisis fue la promulgación por Carter de la Community and Reinvestment Act, por la cual se establecía demagógicamente el derecho de todo americano a una vivienda propia
En su discurso prometiendo la creación de empleos por parte del gobierno, olvidó asimismo que el principio ético rector de la grandeza americana es el derecho del hombre a la búsqueda de su propia felicidad y no la demagogia de pretender que el gobierno se la otorgue. Y por supuesto en ese proyecto postula la necesidad de mayores regulaciones al sistema financiero, lo que significa la violación de los derechos de propiedad por la injerencia del gobierno en la actividad privada.
Volviendo a Chile, el conocido periodista Andrés Oppenheimer que aparentemente habla y tiene contactos con el mundo entero, en un artículo reciente escribió que en sus conversaciones con los asesores de Piñera le dijeron que éste no pretendía liderar una lucha anti Chávez en el continente. No voy a discutir la información de Oppenheimer, pues carezco de sus contactos personales, pero si puedo decir que el antagonismo entre la libertad representada hoy por Chile y el totalitarismo de Chávez, discípulo de Castro, Correa y Morales es un hecho manifiesto.
Por último espero que triunfe la libertad y que el Sr Obama tome conciencia de la realidad de América Latina y la responsabilidad que le cabe, en defensa de sus propios intereses. Recordemos que igualmente nuestro continente fue ignorado en el discurso sobre el Estado de la Unión. Es pues imprescindible que tome partido en defensa de la libertad amenazada por el enfrentamiento entre Colombia asediada internamente por las FARC y externamente por el apoyo que les brinda Chávez, así como al narcotráfico. “God bless America from north to south” y que prevalezcan los derechos y no la falacia de la derecha...

Aportes para el blog de Armando Ribas



Era una mano de nieve
Que tenía la apriencia de un lirio desmayado
Y el palpitar de un ave en agonía
Y sucedió que un día
Aquella mano suave
De palidez de lirio
De languidés de sirio
Y de palpitar de ave.
Se acercó tanto
A la prisión del beso
Que ya no pudo más el pobre preso
Y se escapó
Mas con voluble giro
Huyó la mano hacia el confín lejano
Y el beso que volaba tras la mano
Rompiendo el aire se tornó en suspiro.

Luis Gonzaga Urbina Madrigal

ESPERANZA


Armando P. Ribas


Un desteyo de luz en mi camino
De sombras tantas veces desbordado
Resplandece en mi cielo deslumbrado
Y así he vuelto a creer en mi destino.

Yo se bien que en su paso por la vida
El alma también vive de ilusiones
Soportando estoicamente decepciones
Y se aferra a la imagen más querida

Cuantas penas me aguardan todavía
En la lid de soñar en mis andanzas
Si estoy solo luchando cada día

Esperando vencer las asechanzas
Soy feliz de reencontrar la poesía
De vivir otra vez con esperanza.

AÑORANZAS


Armando P. Ribas


Cuando en las alturas de los tiempos
Las sienes de blanco se destiñen
El sueño y el pasado se confunden
Mientras priva la esperanza del futuro.

Pocas veces, sin embargo, acontece
Que el sueño en un paso portentoso
En realidad de esplendor vibra en el alma
Y el presente de ilusiones resplandece

Es posible, se pregunta el alma inquieta,
Que un sueño de esperanza
A Cronos pareciera haber vencido
Y un clarín de emociones ya olvidadas
En el alma toca notas ya remotas

Sublime sensación inusitada
Que a la vida un nuevo amor ya le estremece
Respirando un paraíso no perdido
Un sueño en el presente
En realidad se ha convertido.

El buen fracaso de Copenhague


Por Guy Sorman (ABC, 26/12/09)


En Copenhague, nos hemos librado por los pelos: un acuerdo vinculante sobre la energía nos habría sumido en el caos. Pero al borde del abismo, el sentido común salió victorioso frente a la ideología del calentamiento. A la mayoría de los participantes les vienen bien las circunstancias del fracaso: los occidentales pueden culpar a China y a India, lo que exime a los gobiernos de toda responsabilidad. En su fuero interno, un gran número de dirigentes estadounidenses y europeos deben alegrarse por este no-acuerdo, ya que muchos no creen en el calentamiento global y un acuerdo vinculante habría sido una especie de suicidio industrial para el mundo occidental. Y los indios y los chinos podrán proseguir su desarrollo, el cual exige, de acuerdo con el estado actual de sus recursos, el consumo de carbono. Recordemos que, sin el carbón, la humanidad se encontraría todavía en la edad de piedra.
¿Quiénes son los perdedores de Copenhague? La inmensa burocracia que lleva aparejada la ideología del calentamiento verá que se reducen sus créditos; lástima por ella que soñaba con una ONU del medio ambiente que concediera prebendas. Otras víctimas: el bando de los ideólogos y de los activistas anticapitalistas que se habían reciclado en ecologistas profundos. El golpe de Estado de estos antiguos rojos disfrazados de verdes ha fracasado. También es una ocasión perdida para los jefes de Estado cleptócratas que reclamaban compensaciones financieras en nombre de la Justicia climática: en Copenhague, el tercer mundo intentó reciclarse en ideólogo del calentamiento de la misma manera que los anticapitalistas lo hicieron en amigos de la Naturaleza. Doble fracaso para una doble impostura.
Pero ¿sobrevivirán la Naturaleza y nuestra madre Tierra al fracaso de Copenhague? ¿No debía esta reunión de jefes de Estado salvar al planeta? ¿No se trataba del último límite a la locura humana? ¿Transmitiremos «una bola de fuego» a las generaciones venideras? Volvamos al terreno del conocimiento y de la moral. La moral primero: las civilizaciones se basan en el dominio de la Naturaleza al servicio del Hombre y no al contrario. La ideología del calentamiento llevada al extremo es una subversión del orden occidental, una negación de la herencia grecorromana y judeocristiana: un neo-paganismo cuyos sacerdotes serían los ecologistas. Es comprensible que algunos jefes de Estado se dejen tentar por esta retórica que les permitiría dictar los buenos comportamientos y la moral justa: es más cómodo servir a la Naturaleza que no dice nada que a los pueblos exigentes. Por lo tanto, el fracaso de Copenhague es un chollo para la democracia y también un chollo para la Ciencia.
Hasta Copenhague, en efecto, había que creer que reinaba un consenso sobre el calentamiento climático: pero, ¿qué es un consenso que no comparten ni los chinos ni los indios? En realidad, los investigadores occidentales también están perplejos: el Climagate lo puso de manifiesto poco antes de Copenhague. Recordemos que la divulgación de correos electrónicos enviados por los climatólogos del Climate Research Unit de West Anglia revelaba la manera en que los defensores de la teoría del calentamiento manipulaban sus pruebas e impedían que los escépticos y los disidentes publicaran sus trabajos. De repente, sale a la luz que el GIEC, la organización de la ONU que apoya la ideología del calentamiento, es menos la consecuencia de un consenso científico que de un complot político para que se crea en el consenso. En ese complot, los gobiernos de los países pobres, debido a la ventaja que les da su número, han utilizado la mala conciencia permanente de Occidente: África, víctima del imperialismo, también lo es ahora del calentamiento mundial. Por lo tanto, habría que indemnizarla antes que desarrollarla: un razonamiento del cual son víctimas, desde hace 50 años, los pueblos africanos.
Una vez que se bajó el telón y que se acabó el espectáculo (eso esperamos), volvamos al principio de realidad: diferenciemos, en la controversia, lo que sabemos de lo que ignoramos y así obtendremos un buen comportamiento, una verdadera ciencia y una buena economía.
No cabe ninguna duda de que el clima se calienta, con lentitud, como ha ocurrido varias veces en la historia contemporánea. Pero no sabemos a ciencia cierta si la industrialización y el dióxido de carbono causan o no ese calentamiento. La hipótesis del calentamiento por el CO2 no se basa -contrariamente a lo que nos quieren hacer creer los ideólogos del calentamiento- en ningún hecho probado: sólo se basa en modelos teóricos. Si tiene que haber calentamiento, para la humanidad sería, como en el pasado, tanto beneficioso (para el sector agrario en particular) como perjudicial (enfermedades tropicales, inundaciones). Por lo tanto, conviene preguntarse si es mejor contener el calentamiento o si es mejor, en el futuro, luchar contra sus consecuencias. En pocas palabras, ¿se debería frenar el crecimiento industrial por un riesgo lejano o aleatorio? ¿O se debería continuar el crecimiento, dotándose de medios adicionales para, si se diera el caso, contrarrestar los inconvenientes del calentamiento? Antes de Copenhague, sólo oíamos el discurso predominante de la escuela catastrofista. Después de Copenhague, sería deseable el reequilibrio de los discursos y de las políticas en beneficio de los progresistas: ellos dicen sí al desarrollo para afrontar mejor los posibles riesgos. En esta escuela progresista, hay que distinguir a los negacionistas y a los escépticos. Los negacionistas niegan el calentamiento por completo o consideran que ya habrá tiempo de ocuparse de él cuando sea un hecho comprobado. El progresista escéptico -tendencia en la que me veo reflejado- es partidario de una vía intermedia y del principio de precaución. Por lo tanto, nos plantearemos que el dióxido de carbono, aunque no estemos seguros de ello, puede contribuir al calentamiento y que éste podría acarrear peligros nuevos que quizás no sepamos controlar (como por ejemplo las pandemias virales).
Por consiguiente, en nombre del progresismo, la diversificación de las fuentes de energía es en sí misma un procedimiento deseable: aportaría también una serie de ventajas estratégicas mediante la disminución de la dependencia de las fuentes inestables. Para impulsar esta diversificación de las fuentes de energía, existe un verdadero consenso entre los economistas a favor de un impuesto sobre el carbono, con la condición de que no sea elevado, de que sustituya al resto de impuestos sobre la producción y de que sea universal. El riesgo que conlleva este impuesto es que algunos gobiernos lo usen para prohibir las importaciones de los países que no lo apliquen. Por lo tanto, convendría definir el equilibrio justo entre el libre intercambio que beneficia a todo el mundo y la diversificación de las fuentes de energía que también beneficia a todo el mundo, si se cree en el calentamiento. Asimismo, convendría que las subvenciones absurdas a las manías ecológicas sin mucho futuro parecidas a unos molinos de viento, no impidieran la búsqueda de nuevas energías.
De acuerdo con estas bases plenamente objetivas, sería posible y deseable que se establecieran un diálogo en las naciones y entre ellas a fin de conseguir unas estrategias y unos acuerdos viables. Esto es menos llamativo que Salvar el Planeta, pero podría, al menos, mejorar la condición humana.

El problema de las empresas en la Argentina


Elena Valero Naráez


Los conflictos que se suceden en las empresas privadas que operan en la Argentina, están ligadas a las decisiones últimas del gobierno porque no hay emprendimiento que deje de depender de los antojos kirchneristas o de la falta de seguridad ante las presiones sindicales de diferente signo.

La empresa Kraft, que opera con éxito en 140 países del mundo debió sufrir 2 meses de conflicto donde no faltó la violencia , la intervención policial y los cortes de ruta, todo ligado al despido de 150 trabajadores, a presiones sindicales y a un grupo de inadaptados que se creyeron los dueños de la fábrica.

Por otra parte, “La Serenísima” es la última de las empresas que esta siendo afectada por la política actual del gobierno. Se presumía que se le tenía destinado un comprador, de esos fieles amigos de los Kirchner. Parece que podrán resistir, a pesar de las dificultades en el abastecimiento de materias primas producto de las retenciones móviles, entre otros problemas.

La coacción sobre las empresas acabará solamente cuando un nuevo gobierno se decida a cambiar la orientación económica y el estado asuma como le corresponde el monopolio de la fuerza para hacer cumplir las leyes que impidan los atropellos permitiendo negociaciones lógicas y pacíficas entre empresarios y trabajadores. La libertad sindical es condición necesaria para que ello ocurra.

Por otro lado, los privilegios a empresarios, amigos del poder, alientan empresas antieconómicas -como es el caso de Aerolíneas- o crean otras surgidas en la mente de funcionarios estatales con desfavorables consecuencias.

Debe lograrse un acuerdo general que incluya a políticos y empresarios para reestablecer y hacer durable un marco donde las empresas se puedan mover libremente sin la interferencia constante del gobierno y así se vuelva a dar impulso a la iniciativa individual, la competencia y a todo lo que constituye el fundamento de una economía libre. Hay que librar a la economía como a la política del yugo entorpecedor de un gobierno estatista y dirigista.

Nos debemos una decisión fundamental, imitando a los países exitosos: ir hacia la libertad de comercio, hacia una economía decididamente liberal, permitir que se desarrolle sin la planificación que otorga un tratamiento especial a las empresas que, según sea el juicio interesado del gobierno, lo merecen. Es fundamental, dejar de politizar el proceso económico dando privilegios y prebendas a unas y hundiendo a otras según lo decida la omnipotencia de la burocracia estatal.

Preocupa, escuchar a líderes políticos, religiosos y empresarios, por la confusión de ideas que trasuntan sus discursos. Vuelven a repetir que con “la democracia se come”. No aprovechan las tribunas que le brinda la gente para defender ideas opuestas a las del matrimonio “K”. Critican la personalidad de quienes nos gobiernan pero olvidan aclarar las causas de la crisis que nos afecta en lo político, en lo económico y en lo cultural.

El constante mensaje del gobierno destinado a poner debajo de la alfombra sus errores, ha demonizado la década del 90 con rotundo éxito. Se quejaron Aníbal Fernández y otros funcionarios, en estos días, por los buenos datos que dio el funcionario enviado por el presidente de EEUU, sobre las inversiones que llegaron en ése período.

El odio al peronismo, que aún perdura en buena parte de la sociedad, ayuda a que no trascienda un análisis ecuánime sobre el gobierno menemista. Es por eso que, nadie se anima a reclamar una política capitalista, ni a hablar de mercado por temor a disminuir el caudal electoral. Liberales, por el mismo motivo, padecen de ceguera voluntaria. Así no podemos aprender del pasado. Hoy se nos acota la libertad de expresión y no se recuerda la importancia que tuvo la privatización de los canales de TV. Importa más la critica personal a María Julia Alzogaray que su excelente gestión en la privatización del monstruo ENTEL que permitió a los argentinos comunicarnos entre ellos y con el mundo. Nadie parece recordar lo que significó la privatización de Y.P.F. Nos preocupamos por los posibles cortes de energía y silenciamos la desregulación e inversiones en el sector que se hicieron en los 90. Estamos en el mundo del revés.

En esa década se intentó una experiencia extraordinaria en un país donde las ideas nacional-socialistas han perdurado por décadas. Se dio vuelta, como una media, el modelo del peronismo ortodoxo que ahora intenta reimplantar Néstor Kirchner y que produjo las mismas consecuencias. El ex presidente Menem y su equipo, que incluyó funcionarios extrapartidarios, mostrando una increíble apertura política, encaró un cambio de modelo orientado hacia la economía de mercado como arma fundamental para dar solución a los graves problemas sociales y económicos que encontró al asumir con anticipación la presidencia de la Nación.

Fue una desgracia para el país que los gobiernos posteriores apoyados por dirigentes políticos y empresarios no le dieran continuidad a esa política, corrigiendo los errores pero manteniendo el rumbo. Hubiera permitido acostumbrar a la gente a los beneficios que trajo en Chile una política similar.

Durante su gobierno, Carlos S. Menem combatió la corrupción estructural que significaban las empresas del estado, entre uno de sus más importantes logros. Atrajo capitales de todo el mundo y el modelo de orientación liberal permitió que se tecnificaran las empresas nacionales y extranjeras.

La recuperación, como sucede en Chile, no dependió de dádivas sino de la creatividad, del esfuerzo de la gente y de la libertad económica.

Creo que contrariamente a lo que creen muchos asesores de los líderes de la oposición, no es solamente con la crítica a la personalidad del matrimonio que nos gobierna y de sus ministros que tendrán la aceptación del electorado. Necesitamos lideres que se jueguen ahora y que defiendan las políticas que dieron fruto en nuestro país, en Uruguay, Chile, Colombia, Brasil, y que pregonen a los cuatro vientos para que no solo llegue a los argentinos sino a los inversores de todo el mundo, que se cambiarán las reglas de juego que utilizan los Kirchner, y se respetara la Constitución. Eso incluye dar marcha atrás con lo que se hizo mal en este gobierno.

La oposición tiene que asegurar que se honrarán los contratos, que se protegerá tanto el capital nacional como el extranjero y que la política de respeto a la propiedad privada y a la iniciativa individual, se mantendrá aunque cambien los gobiernos. Esto permitiría el shock de confianza que puede abrir el camino a la recuperación, la cual, no se puede lograr interviniendo en la actividad económica, implantando controles, anulando contratos, gastando muy por arriba de los ingresos genuinos como lo esta haciendo el gobierno actual. Se está hipotecando la confianza del mundo en nosotros, quienes, observamos azorados, como el ahorro de otros países y el nuestro están haciendo crecer a países emergentes dejando de lado a la Argentina.

El sombrío panorama se completa con el avasallamiento a la justicia por parte del gobierno de Cristina Kirchner. Mientras se deteriora la calidad institucional y la calidad de vida de los argentinos, Chile, donde perdura la orientación liberal de la economía, fue recientemente invitado a integrar la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico. Los 30 países que la integran, representan el 70 % del mercado mundial.

¿Hasta cuando vamos a mirar hacia otro lado?

Elena Valero Narváez. (Autora de “El Crepúsculo Argentino.Lumiere,2006.)
evaleronarvaez@hotmail.com

Primer vuelo del Boeing 787 Dreamliner


Roberto Cook


El 15 de diciembre de 2009 resultó un día especial en la historia de la aviación.

El Boeing 787 dreamliner hizo su primer vuelo.

La singularidad de este hecho, reside en las características de esta aeronave.

Se trata de la primera unidad para uso comercial diseñada y construida con estructura de fibras de carbono, material que ya había sido utilizado antes (por Boeing en su B-777 y por otros fabricantes) en partes menores de sus aviones, pero nunca en su estructura principal.

Para evaluar el significado de este diseño consideremos que, cada avión comercial nuevo del último medio siglo, tuvo alguna superioridad sobre sus competidores contemporáneos, en su eficiencia o costo operativo, del orden del uno al cinco por ciento.

En este caso, todo parece indicar que la mejora de esta esbelta aeronave sobre las actuales máquinas en servicio, será del orden del 20%, tomando en cuenta el costo por pasajero-Km.
A semejante orden de magnitud, que cambiará la ecuación económica de las aerolíneas a medida que las vayan incorporando, deben agregarse otras singularidades.

- Es 20% menos contaminante, tiene 45% más de capacidad de carga y es 50% más silencioso que sus pares.

- La estructura de fibra de carbono no sufre corrosión, por lo que no será más necesario mantener baja la humedad interior de los aviones para proteger las partes inaccesibles, pudiendo elevarse de 20% a 50% con mejor confort de los pasajeros que evitarán así, la sequedad de vías respiratorias frecuente en los vuelos actuales.

- La presión interior de la cabina, que actualmente se mantiene en el equivalente a una altura de 3200 metros, podrá mantenerse a una presión equivalente a los 2400 metros, con lo que desaparecen las molestias en los oídos tan frecuentes en los vuelos actuales.

El vuelo experimental partió de Paine Field en la planta de Boeing Everett, se desarrolló probando dispositivos y parámetros durante cuatro horas, y aterrizó en Boeing Field al Sur de Seattle.

El plan de pruebas y homologaciones incluye seis unidades que volarán durante un año certificando sus parámetros ante la Administración Federal de Aviación de EEUU (FAA), y hacia fin de 2010 se programa la entrada en servicio comercial de la primera unidad en All Nippon Airways.

Esta familia de aviones bimotores llevará entre 210 y 330 pasajeros en distancias medias y largas.
Además de la planta de Everett, Boeing construye otra terminal en Carolina del Sur, para aumentar el ritmo de entregas, pues antes de este primer vuelo, ya llevan vendidas 860 unidades, todo un record mundial sin precedentes.

Esperamos que el éxito acompañe a esta acción de progreso científico y tecnológico.

Ing Roberto Cook
Autor de “La Evolución de las Ideas”

Depende de los que respetamos el Preámbulo…


Elena Valero Naráez


Fue interesante escuchar argumentar a los legisladores: la lucha “anti K”, ayudó a que se estudiaran los temas a tratar y la unión sirvió para demostrar que juntos pueden más. Aún así, cinco comisiones fundamentales para mantener el poder de los Kirchner quedaron en sus manos: Presupuesto y Hacienda, Asuntos Constitucionales, Peticiones, Juicio Político y Seguimiento de los DNU. A ello se le suman algunos opositores con ideas similares a las del Gobierno y, otros que responden a los beneficios que sabe ofrecer Néstor Kirchner.
De todas maneras con mirada optimista se puede decir que comienza una etapa en la que se intentará, con la unión de casi toda la oposición, reconstruir la institucionalidad, aunque sea de a poco. Esto permitirá allanar el camino a quien gobierne después del matrimonio Kirchner y dará una luz de esperanza a quienes esperan un cambio que permita realizar proyectos de mucha inversión.
Reglas claras y perdurables son imprescindibles para comenzar a pensar en cualquier emprendimiento viable en nuestro país. Sería un buen comienzo, arreglar el Consejo de la Magistratura, el INDEC, y que los representantes de la Justicia se animen a respetar y a hacer respetar las leyes de la República sin el temor que hasta ahora se los ha impedido. Por lo menos se deben abandonar las trabas que ha puesto Kirchner a las instituciones democráticas. Lo demás vendrá por añadidura, acompañado por la presión social. Ya no se aguantan las consecuencias nefastas que ha traído la política de este gobierno.
La desesperación de los Kirchner, al verse abandonados por el electorado, les ha hecho dirigir su acción a fortalecer el poder a toda costa. Saben que sin consenso no podrán mantenerse por vía democrática, salvo que la vicien con métodos mafiosos.
Sin embargo, basta ver las imágenes que nos muestra la televisión, todos los días, para saber que la gente no da más, que falta una chispa para que salgan a la calle y le suelten definitivamente la mano a la Presidente y a sus Ministros.
El Gobierno desmiente hechos que la realidad muestra en imágenes diariamente: según declaraciones de los funcionarios la inseguridad no es tal como se dice, la inflación no se menciona aunque está ligada a las compras diarias que hacen los argentinos. La salud les preocupa cuando aparece la estación de la gripe o la del dengue pero no hay una política general que atienda las causas y morigere los efectos.
Aparecen temas escandalosos que presentan en sociedad mafias de medicamentos y corrupción, aunque solamente se involucra a personas abandonadas de la protección K, mientras se esconden delitos de los que están cerca del gobierno. Las Leyes y la Justicia no son iguales para todos: no alcanzan al enriquecimiento ilícito de los miembros del gobierno y sus amigos. Con seguridad, podrán caminar libremente cuando se alejen del gobierno, gracias a jueces amigos que convertirán en “bien habido” el millonario patrimonio de Cristina y su marido como, así también, el de Moyano y otros amigos del Poder.
Resulta imprescindible que la oposición, desde el Congreso, no mire impasible el avance del Gobierno sobre los derechos civiles, evitando los procedimientos policiales que usa con la ayuda de grupos civiles, los cuales, a manera de milicias populares, están a sus órdenes pudiendo causar, en cualquier momento, daños irreparables. Tienen que detener, aunque no coincidan en todo, al menos la destrucción de la institucionalidad y la estabilidad democrática, en peligro por la política kirchnerista: se está destrozando el orden económico y la paz social.
No es la oposición, como dice el Gobierno, la que desestabiliza criticando e impidiendo sus desmanes, por el contrario, reconocida por la Constitución es su deber controlar al gobierno y proponer políticas alternativas.
Evidentemente, la solución a los problemas que nos aquejan debe ser de signo liberal. Recordemos que el liberalismo comenzó luchando contra el poder absoluto, contra el poder arbitrario del monarca y la sumisión absoluta del ciudadano al gobierno.
Es por eso que hoy tenemos que salir en la próxima manifestación organizada por las entidades rurales, otra vez a la calle, todos, para no desperdiciar el esfuerzo. Debemos demostrar que vamos a resistir, como la Constitución manda, a un gobierno dictatorial que se ha llevado por delante las instituciones, al incentivar, por coacción, la cooperación obligatoria a parlamentarios, empresarios, políticos, y ciudadanos.
En algo todos los opositores estamos de acuerdo: en mantener el sistema democrático para permitir consensos revocables y vivir en un clima pacífico donde los conflictos se diriman en libertad.
Los avances del Gobierno sobre la libertad de prensa han colmado la paciencia porque, apropiándose de la información, afectan el derecho de los argentinos a saber si los actos de gobierno agreden la seguridad y libertad de los ciudadanos. Contribuye a distorsionar la percepción de la realidad para servir a sus propósitos hegemónicos.
Es hora de que dejemos de lado el nacionalismo populista implantado por los K: no necesitamos caudillos que representen a las masas populares, ni independencia económica, ni política exterior independiente, ni en nombre de una sociedad justa, aguantarnos un régimen corporativo implantado por gobiernos populistas. Ya aprendimos, los que gustamos de la historia, que ese tipo de gobierno no acepta la modernidad ni el proceso abierto de globalización donde los países son interdependientes. Va contra la espontaneidad social, por eso necesita ser autoritario y avanzar sobre la esfera privada de las personas.
Depende de los que respetamos el preámbulo de la Constitución, que los valores allí enunciados, vuelvan a tener vigencia. Defendamos, antes de que sea tarde, la libertad individual contra la coacción del Estado.

Elena Valero Narváez. (Autora de “El Crepúsculo Argentino.Lumiere,2006.)
evaleronarvaez@hotmail.com

Plegaria en letra de tango

José Isaacson (La Nación, 1990)

Esta costumbre de estar con vos
ausente,
y conversarte.
En la ciudad de enloquecido asfalto,
esa costumbre tengo,
parecida a un bandoneón clamando
en un anónimo atardecer
de barrio.
Emergiendo desde alguna ventana que el recuerdo entreabre,
esta costumbre de buscarte,
aún ausente, aún distante
aquí,
por esas calles queridas
a pesar de todo, a pesar
del lodo,
a pesar de tanta vida
fragmentada y perdida.
Esta costumbre de estar con vos,
presentida presencia tan lejana,
reitero,
cada día como un ritual me da el sentido ignorado y perseguido.
En el entrecruce
de una esquina cualquiera, pero mia,
la sombra se ilumina
y toda la ciudad advierte
esta costumbre de estar con vos,
ausente,
y conversarte.