Bolivia y su nueva Constitución: el peso del Estado


Elena Valero Naráez


“El estatismo es como un infarto colosal en la circulación económica del país. Por sus tendencias de monopolio y de dirigismo, bloquea gran parte de la producción nacional, frena el dinamismo de la iniciativa y de la concurrencia, y absorbe en gran medida el ahorro de la nación, a modo de un parásito” (Wilhem Ropke)

Evo Morales, presidente de Bolivia, logró una respuesta favorable a la nueva Constitución: un porcentaje del 60 % de votos dio un mayor control de la economía y por ello un mayor peso en las decisiones del Estado.
El apoyo económico del presidente venezolano Hugo Chávez parece dejar a Evo impertérrito ante la escasez de inversiones. Con seguridad disminuirán, aún más: la Constitución prohíbe a las compañías extranjeras repatriar sus ganancias y recurrir al arbitraje internacional, como medio de solución, ante las nacionalizaciones arbitrarias del gobierno boliviano.
El Estado ejercerá la dirección integral del desarrollo económico y sus procesos de planificación. Los recursos naturales, propiedad del pueblo boliviano, serán administrados por el estado.
Los diarios comentan la nacionalización reciente de la petrolera británica BP luego de la expulsión del embajador estadounidense y de agentes de la DEA acusados extemporáneamente de espionaje.
Mientras Evo sonríe complacido por su triunfo, el gas natural baja de precio y Brasil disminuye considerablemente la compra de combustible.
La Constitución habilita, al actual presidente, a una reelección, por lo cual, podría gobernar hasta el año 2014. La oposición no ha podido unirse, continúa dispersa, lo que da una real ventaja a Evo Morales.
Basta ésta breve información, para comprender que Bolivia se dirige al infierno.
Las empresas nacionalizadas han empezado a funcionar deficitariamente, como en Venezuela, donde, hace unos días, el presidente del Banco Central pidió a Hugo Chávez, que deje de nacionalizar si no quiere provocar un colapso en la economía.
Si, como sabemos, el propósito básico de toda empresa es el lucro, no hay duda de que para obtenerlo depende de la producción y de la productividad, ésta última, es condición necesaria para la expansión de cualquier empresa.
Sin embargo, las decisiones en las empresas bolivianas no dependerán de la voluntad del consumidor sino, de la razón infalible del gobierno boliviano.
El presidente quiere terminar con la propiedad privada, con los capitalistas, con el capitalismo y con el mercado.
La economía cuando es planificada desde el estado no puede alentar el consumo, éste depende de que se permita la economía de mercado, la cual asegura la libre elección de los consumidores quienes, en su mayoría, son asalariados. Las empresas funcionan si pueden vender lo que producen, de lo contrario, quiebran.
Con la desaparición del mercado desaparece también la propiedad privada por lo cual Evo Morales será dueño y señor de la economía de su país y de la voluntad de sus gobernados.
.Como lo pudimos comprobar, en las experiencias socialistas, las empresas estatales son ineficientes, no satisfacen las necesidades de la gente y dejan de cumplir correctamente su “función social”, término al que recurren todos los gobernantes populistas sin entender que si existen y perduran la cumplen, aunque a veces, muy mal.
No es necesario que Evo, por ley o decreto, acabe con la propiedad privada. El deterioro del estado de derecho muestra allí, como también, en Venezuela, y en mayor medida en Cuba, que las leyes pueden ser violadas por “razones de estado” El método de los mecanismos del mercado será sustituido por el de las decisiones políticas.
El mercado será restringido cada vez más, la libre elección limitada y la acción electiva drásticamente disminuida.
La Constitución aumenta la representación indígena en el Congreso.
Bolivia es una sociedad dividida, los grupos indígenas todavía viven en un pasado precapitalista. Aunque hay zonas donde se rechaza éste modelo, la mayoría indígena, con su voto, permitirá instaurar el llamado “socialismo del siglo XXI”
Tantos ejemplos nos ofrece la historia, de los excesos que puede cometer un estado todopoderoso, que es difícil entender como, aun, encontramos tantos aduladores a éste tipo de estado..
Contrariamente a lo que muchos creen, debilitar la propiedad privada no trae riqueza, la destruye, generaliza la miseria y aumenta las arbitrariedades del poder.
La espontaneidad social será combatida por el gobierno boliviano, como lo es en la actualidad en Cuba. La represión estará a la orden del día para mantener a los díscolos dentro del modelo.
El socialismo del siglo XXI, como lo llaman varios líderes latinoamericanos, es una construcción pretendida pero imposible de llevar a la práctica, por eso donde se ha intentado aplicar ha llevado al totalitarismo, se ha cobrado muchas víctimas y las cárceles se han atiborrado de presos políticos.
Desde el Foro Social Mundial, donde se exponen propuestas alternativas al liberalismo, los presidentes de Bolivia, Ecuador y Paraguay, pretenden seguir con una ofensiva ideológica, política, y económica, en todo el mundo. El objetivo es: enfrentar a “un sistema perverso, basado en la codicia”.
Como Diego Maradona, director técnico de la selección argentina, quien cree que Hugo Chávez, presidente de Venezuela, es el pueblo -por eso apoya la enmienda constitucional que permitirá su reelección indefinida- los tres presidentes, se equivocan. El sistema que repudian, es el que permite crear la riqueza necesaria para que la gente no se muera de hambre. No hay calificativo para estos señores, que llevan, por ignorancia o metas populistas, a un final catastrófico la economía y las instituciones de sus pueblos.
Prometen la igualdad sin comprender que ésta se identifica con la justicia: todos, incluso los que gobiernan, debieran respetar las mismas leyes y ser juzgados por tribunales imparciales. Todos iguales ante la ley.

Elena Valero Narváez. (Autora de “El Crepúsculo Argentino” LUMIERE. 2006)
evaleronarvaez@hotmail.com

¿Qué podemos esperar...?


Elena Valero Naráez


El pueblo no delibera ni gobierna sino por medio de sus representantes. La presidente no cumple con el mandato constitucional No escucha a sus representados y ha maniatado la acción del Congreso. El oficialismo ejecuta las órdenes demagógicas del ejecutivo aunque las medidas afecten los intereses de todos los argentinos.
En un tratado sobre principios de economía, Murray Newton Rothbard, define como similar a toda acción basada en la coacción o la violencia porque siempre implica ganancia para uno a expensas del otro.
Cuando el ciudadano se convierte en súbdito- como somos ahora todos los argentinos- y acepta el dominio del dictador, solo elige una vez, cuando acepta la obediencia. A partir de esa decisión, las personas actúan como un factor de producción pasivo para el uso del amo.
Si el gobierno no permite el desarrollo del mercado, si le pone trabas a la actividad económica y persiste en acciones coactivas que nos llevan a aislarnos del mundo no podremos obtener los bienes necesarios para subsistir como un país desarrollado.
¿Qué opción le queda al ciudadano en ésta situación? Hacer lo mismo que el dictador y mediante una acción violenta negarse a obedecerle o seguir aceptando el trabajo forzado y obligatorio.
Ya hemos estado al borde de una guerra civil por los acontecimientos que nos llevaron a la crisis del 2001. Mal o bien, se pudo optar por la institucionalidad. Ahora los argentinos volvemos a preocuparnos por quienes nos gobiernan, representantes que no escuchan las voces cada vez más altas de sus representados.
Los empresarios relacionados con el campo se están cansando de producir para el gobierno y de no recibir respuesta a los problemas económicos que enfrentan por culpa del modelo económico y por la inclemencia del clima.
Enero y febrero son meses clave para los pagos del agro, con los ingresos de la cosecha fina –el rendimiento del trigo 80 % menos de lo normal- el productor va a optar por cancelar la deuda que tiene con, posiblemente, el que mas lo presione. Por lo general son los bancos, por ende, los contratistas, proveedores de semillas y agroquímicos, seguros etc. se quedarán fuera de la lista: se cortará la cadena de pagos. Será imprescindible, entre otras medidas, la colaboración de los bancos en la refinanciación de los créditos.
Para ejemplificar mejor la ruptura en la cadena de pagos, veamos el ejemplo de los seguros: los pagos de las pólizas de cobertura se efectúan con posterioridad a la cosecha. Si el productor no esta en condiciones económicas para poder abonar las pólizas, la compañía de seguro tampoco lo estará para indemnizar los siniestros, sequía, helada, granizo y otros.
También, se observa, que no se venden las exiguas cosechas a la espera de un reacomodamiento de los valores. A partir de allí se podrá decidir qué parte de la deuda se cancela. En la a actualidad, no se compra, no se vende, y no se paga absolutamente nada. Si no se vende los camioneros dejan de tener trabajo y así continúa el efecto “catarata” que provoca penurias a todos los sectores vinculados al campo.
La sociedad argentina, en su conjunto, se siente engañada, con los bolsillos vacíos será más difícil mantenerla amordazada. ¿Cuál será la reacción? Esperemos que triunfe el buen sentido y que todos los argentinos, incluidos quienes gobiernan, respeten el orden jurídico único medio para salvar las instituciones.
La mesa de enlace le ha enviado una carta a la presidente, se espera que sirva para que se entable un dialogo realista y superador. Nos conviene a todos que prime la razón y no la fuerza. La intolerancia y la incomprensión han dominado demasiado tiempo el discurso y las acciones del gobierno.
No estamos en un conflicto de niños peleando por un chupetín, estamos sufriendo las consecuencias de un modelo donde el gobierno exige que se cumplan las obligaciones pero deja de cumplir las suyas.
Si continúa ofreciendo soluciones parciales e intrascendentes a los graves conflictos que afectan al campo, podemos abrigar temores por el peligro que nos acerca una visión superficial de la realidad.
El país precisa que el gobierno muestre voluntad clara de solucionar los problemas: darle confianza al productor para que ponga de su parte lo que le resta. Cuando no hay plata las cosas se arreglan con confianza. Nadie querrá invertir sus últimos ahorros si cree que el gobierno le va a robar nuevamente su ganancia.
Hay que pasar la sequía, el gobierno tiene que comprometerse: tal vez con semillas a reintegrar en la cosecha, para que se pueda sembrar, fiar combustible, fertilizantes, insumos, que el productor no puede adquirir pero que son imprescindibles para lograr una buena campaña.
El pequeño y el gran productor deben seguir instalados dentro del proceso de producción. Se debe evitar que abandonen el negocio.
El país necesita de todos para que no surjan problemas sociales. Pueden ser evitados si en vez de subsidiar al consumo de heladeras y bicicletas, en el intento del incrementar artificialmente la demanda, se encara una política que mejore los mercados, la exportación, y deje de asfixiar a la gente con impuestos imposibles de pagar.
La señora presidente debe buscar la manera de que los argentinos nos reencontremos y permitir la libertad de comercio, llave para la expansión de toda la actividad económica del país.
Señora presidente, el país hace mucho que espera….

Elena Valero Narváez. (Autora de “El Crepúsculo Argentino” LUMIERE, 2006)
evaleronarvaez@hotmail.com

El gobierno argentino, un lobo feroz…


Elena Valero Naráez


Ante el rotundo fracaso que ha mostrado el rumbo económico elegido por los Kirchner, propongo una mirada hacia atrás en busca de un ejemplo que pueda ayudar a buscar respuestas a los problemas que hoy nos agobian.
Me es grato recordar que durante el gobierno del presidente Frondizi, en poco más de un año, se pudo hacer reaccionar al país y reconstruir la economía.
Mucho se le debe, a ese poco duradero milagro, al entonces Ministro de Economía y Trabajo: Álvaro Alsogaray.
El Dr. Frondizi, por pedido expreso del Ministro, le otorgó el permiso de trabajar sin interferencia alguna y elegir a todos sus colaboradores en las dos carteras.
En poco más de un año, se puso en marcha la liberación total de la economía: se le dijo adiós al control de cambios, de precios y salarios y a la vez se redujo el presupuesto nacional. No se debía gastar más de lo que se recaudaba, reducir el gasto fue una preocupación constante. Los aumentos de los precios y salarios se ajustaban según fuera la productividad de la empresa. También se fortaleció a la sociedad civil mediante el aliento que se le dio a las empresas privadas, las cuales se convirtieron en el motor del crecimiento acelerado que tuvo el país por esos años.
El controvertido Ministro, tal como le aconsejó al presidente Menem, muchos años después, provocó un shock de confianza, necesidad primordial, para que el mundo viera con buenos ojos invertir o prestar a la Argentina. Se mostró que en poco tiempo se podía, en etapas, bajarse la inflación hasta el punto de que el 113% anual llegó al cero por ciento.
Se demostró como con economía totalmente libre se podía estabilizar la moneda: algunos diarios londinenses llegaron a denominar al peso argentino:”la estrella del año”.
También el crédito regresó a la Argentina gracias a propuestas y dirigentes creíbles: se restituyó la confianza.
La crisis a la que nos lleva aceleradamente este gobierno podría ser superada como lo fue también, rápidamente, en época de Frondizi.
Debemos lograr un acuerdo político con toda la franja opositora para que el gobierno que surja, cuando las urnas permitan derrotar el modelo Kirchner, tenga ya diseñado un plan de salvataje tan efectivo como el que se implementó durante el gobierno de Frondizi o como el que le sirvió en bandeja al Gral. De Gaulle, el comité presidido por Jacques Rueff y que levantó a una Francia postrada por la Guerra Mundial. A éste último ejemplo se refería recurrentemente, el ministro Alsogaray cuando pretendía que en el 2002 se saliera de la situación de crisis con una receta perfeccionada pero similar.
El conocido artículo 40 de la constitución de 1949, nos remite a la fracasada política que los Kirchner se están esforzando por reeditar : “la importación y la exportación estarán a cargo del Estado, los minerales, las caídas de agua, los yacimientos de petróleo carbón y gas y todas las fuentes de energía, con excepción de los vegetales, son propiedad imprescriptible e inalienable de la Nación; los servicios públicos pertenecen originariamente al Estado y bajo ningún concepto podrán ser enajenados o concedidos para su explotación, y los que se hallaren en poder de particulares serán transferidos al estado mediante compra o expropiación”.
El gobierno actual, intenta, como Perón, gobernar con apoyo de corporaciones gremiales, empresarias, y aumentar las empresas del estado o asociadas. Ahora buscan capitales cuando se esmeraron en ahuyentarlos con medidas intervencionistas y estatistas. Son la antitesis de las políticas liberales que implementó el gobierno de Frondizi, las cuales, nos permitieron, entre muchos logros, autoabastecernos en petróleo. Lamentablemente, fueron dejadas de lado hasta la década del 90, cuando se intentó otra vez el cambio de orientación económica. Ante los problemas surgidos en el gobierno de “La Alianza”, la crisis política no permitió corregir errores y se viró otra vez al modelo dirigista y estatista al cual adhiere con pasión este gobierno.
Tal vez las próximas elecciones nos brinden una nueva posibilidad que lamentablemente perdimos luego del final del gobierno de De La Rua.
El motor de la lucha, esta vez, es la realidad: como tantas veces en nuestro país, nos muestra que la libre empresa, la economía de mercado es fundamental. El campo es el que está dirigiendo, como puede, la lucha por un cambio en este sentido. A pesar de la adversidad climática y de las nefastas medidas del gobierno hacia el sector, es, si ayuda un poco el clima y los precios, el único sector que podría sacarnos de la crisis y de la languidez en que se encuentra la economía..
Cuando se le permitió trabajar libremente, sin ayuda del estado, el hombre de campo se tecnificó, se puso a la altura del mundo, exportó y fue líder en mostrar que la rentabilidad es posible si el estado deja de hacer el papel de lobo feroz, comiéndose a quien le ofrece la canasta llena de alimentos.
Desde el propio gobierno, Daniel Scioli, un funcionario que se ajustó hasta ahora a las decisiones, no pudo más que reconocer, abiertamente, que “esta vez el campo tiene razón”. Ésta declaración va más allá de la crisis climática que afecta a productores agropecuarios, representa el fracaso estrepitoso de la intervención del gobierno en la economía.
No sirve tomar de nuevo chivo expiatorio a la sequía para explicar el sufrimiento de los agropecuarios, aunque se agrega al problema actual.
¿Es concebible que el gobierno en su voracidad, aplique retenciones a los granos cuando los productores no llegan ni remotamente a pagar los gastos ocasionados por la producción? A título de ejemplo: aquellos campos que normalmente producen 4000 kilos de trigo por hectárea, este año, han producido 500 0 600 kilos.
Si queremos salir adelante, necesitamos que el gobierno se decida a dejarnos invertir y trabajar, eliminando todas las trabas que nos lo impiden, entre las que se cuentan las regulaciones y retenciones al campo, entre otra montaña de impuestos que debilitan cada vez más las ganancias de los argentinos.
El ciudadano común, puede encontrar en las boletas de servicios, que en muchos casos, es mayor la proporción de impuestos que el importe del servicio en sí.
Pronto le va a tocar subirse al podio a la oposición, es un año electoral. Esperemos que los discursos no muestren a ningún partido deseando volver a reeditar un modelo gastado que lleva al fracaso de la economía y deteriora, no solamente a sus promotores, también, irremediablemente, al sistema democrático.

Elena Valero Narváez. (Autora del “El crepúsculo argentino”. LUMIERE.2006)
evaleronarvaez@hotmail.com

A Pilar Rahola

Amenazas?
Estimada Pilar: Admiro tu locuacidad, tu soltura, que molesta e irrita a quienes no pueden refutar tus denuncias y argumentos que desnudan a regímenes autoritarios y totalitarios.
Me dicen que exaltados y anónimos personajes pretenden callarte con hediondas amenazas.
¿No saben que cuanto más quieran intimidarte, más fuerte y sentida será tu voz?
¿No saben que ni la muerte podrá acallarla porque declama el mensaje de todos los que honramos la libertad y la democracia?
Te abraza,
Elena Valero Narváez

¿Cómo saldremos de la crisis “made in Kirchner”?

por Elena Valero Narváez

La presidente dice que quiere proteger a las personas con menos recursos, es por eso, que el sector agropecuario tuvo que entregar vía retenciones y otros impuestos, gran parte de su ganancia. Además continuará, según se observa, siendo perseguido por el gobierno.
No me explico cómo se hará para continuar con la política distributiva si el sector qué más pronto podría sacarnos de la crisis está diezmado por el clima, y por políticas que obstruyen el comercio. Los arrendatarios devolverán los campos a sus propietarios por falta de rentabilidad. Hay un defasaje entre labores y lo que producen con el valor de los insumos. No pueden afrontar gastos comerciales de la presente campaña y quedar nuevamente colocados para iniciar una segunda. Y, la ganadería, muestra que una vaca flaca como las comunes en muchas zonas del campo argentino, vale 330 pesos. Es el precio que se pagó en los remates de los pasados días. En la carnicería, el kilo de carne buena, supera los 20 pesos.
Si observamos a la Argentina de hoy, vemos que cada vez la economía funciona peor. ¿Qué pasará cuando aumente el índice de desocupación y la gente no encuentre trabajo?
¿Cómo pagarán salarios los empresarios si la CGT no aceptará el límite del 13, 5 % en los aumentos, como pide la presidente, y la producción y la productividad disminuyen por la crisis internacional y la “made in K”? ¿Arreglarán con los dirigentes sindicales?
¿Podrán explicarle a Moyano y compañía que no hay con qué aumentar ni cómo mantener a todos los trabajadores en sus puestos de trabajo? ¿Se reunirán estos sindicalistas con los empresarios, como hacen en otros países, para discutir amigablemente la manera de producir más y así poder mantener o crear nuevos puestos de trabajo?
¿Cómo ayudará el gobierno intervencionista que tenemos a la pequeña empresa, si tiene poca capacidad de maniobra para reaccionar ante la crisis y ante la coacción de los sindicatos? ¿Quién les hará entender que hay falta de congruencia entre lo que piden y los recursos con que se cuenta para satisfacerlos?
¿Qué pasará con el tipo de cambio, las tasas de interés, los precios, y el crédito?
Si se necesita como el agua exportar para sobrellevar la crisis ¿qué haremos si las reglamentaciones no las permiten y los precios bajan?
¿Con qué recursos se afrontarán los reclamos de pago de los acreedores?
¿Aguantarán las provincias la servidumbre que les impone el gobierno? ¿Por qué no se les permite el manejo de sus recursos y con ello el poder de decisión para proveerse por si mismas el progreso económico que pretenden?
¿Quién obligará al matrimonio gobernante a cumplir con la exigencia de la gente de volver al orden jurídico y a la administración de justicia si ellos son los primeros en violar las normas y obligan a los jueces a actuar de acuerdo a las sugerencias del poder ejecutivo?
La manía de centralizar el poder que muestran los Kirchner resalta la meta que tiene el matrimonio: decidir personalmente sobre casi todos los asuntos de la República.. ¡Así nos va con las reglamentaciones y planes antiproductivos oficiales!
De lo que parece que no se habla en la alcoba presidencial -donde dicen que se tejen y destejen las políticas de gobierno- es de estimular la inversión, el crecimiento del país y de eliminar al estado de las funciones que no le corresponden.
¿Por qué surgen tantas preguntas? Porque se impuso el modelo dirigista. Se intenta regimentar la vida económica con normas que impiden el funcionamiento libre de los mercados. Desde controles de cambio, políticas de precios y salarios, cuotas y permisos para importar, hasta controles a las operaciones bancarias, a las empresas, a la utilización de la energía y a muchas otras actividades. Todo, en aras de adquirir el poder político suficiente para dominar la actividad empresaria en su conjunto y de ese modo dirigir el país como si fuera una propiedad personal.
No hay demagogia que oculte al ciudadano argentino que este sistema es el responsable del despilfarro, de los impuestos excesivos, del aumento de empresas ligadas al estado por concesiones y privilegios.
No hay que leer libros para saber que la economía planificada genera más pobres, inflación, desordenes sociales, tenemos la experiencia que nos dio el haber sufrido en el pasado, por muchos años, sus consecuencias.
Veamos el éxito que obtiene planificar la economía desde el estado. A principios de diciembre la presidente, con bombos y platillos, anunció planes para incentivar el consumo. Se iba a poder comprar automóviles a precios reducidos, heladeras baratas, canjeables por la que se tenían en casa, la gente se iría de vacaciones porque podría acceder a créditos blandos, la idea era fomentar el turismo.
Las promesas fueron hechas antes de que el gobierno hablara con los comerciantes y empresarios con el fin de llegar a un acuerdo beneficioso para todos.
Muchas personas salieron, prontamente, a buscar el beneficio anunciado por Cristina Kirchner, pero, en los negocios faltaban las heladeras, los autos baratos no existían al precio prometido por el gobierno: una vez más los anuncios de la Sra. K, no coincidían con la realidad. Para colmo, parece que hubo un período de espera adicional porque no se llevan muy bien el Sr. Moreno y Débora Georgi, la ministro, quien hace unos días fue sermoneada públicamente por la impaciente presidente.
Las empresas están trabajando sin descanso para poder cumplir lo más brevemente posible con las promesas presidenciales.
Lavarropas, calefones y termotanques también se podrán canjear como las heladeras: es la última promesa de Cristina. Ya estarán corriendo los empresarios a fabricar el stock necesario porque a pesar de las declaraciones ellos no fueron avisados.
Fuera de éste realismo mágico al que ya nos ha acostumbrado el gobierno, hay algo que es verdad y se lo debemos reconocer a los Kirchner: No consultan a la mesa de enlace del campo, ni con los empresarios y comerciantes. Tampoco con la oposición. ¿Para qué, si no importa lo que digan? Todo lo resuelven de antemano, desprecian los derechos individuales, confiscan y deciden en nombre de los derechos de la sociedad a la cual manejan a su antojo sin respetar las instituciones.
Están dificultando la acción a los empresarios quienes deberían ser los que saquen al país de la crisis, no el gobierno. La actividad empresaria necesita políticas que favorezcan las inversiones, fuente de crecimiento y de puestos de trabajo, mediante la desburocratización y el desregulamiento de la economía.
La oposición tiene que jugar un gran papel, no quedarse en la crítica solamente: pensar cómo se arreglarán los problemas que nos dejará éste gobierno cuando termine el mandato, buscar soluciones y preocuparse por saber de dónde saldrán los recursos para alcanzarlas.
Habrá que volver a darle prioridad a la actividad privada, desbaratar el modelo estatista y dirigista.
Lamentablemente para los argentinos, en vez de hacerse rica la sociedad, se esta haciendo rico el estado.

Elena Valero Narváez (Autora de “El Crepúsculo Argentino”.LUMIERE.2006)
evaleronarvaez@hotmail.com

El aniversario de la revolución Cubana

por Elena Valero Narváez

Varios periodistas han transmitido desde Cuba por el “festejo” del medio siglo de existencia del régimen totalitario cubano.
Es increíble que personas consideradas y respetadas por la opinión pública, como es el caso de Víctor Hugo Morales y Raúl Portal, se sientan tan atraídos por el régimen que tiene numerosos presos políticos. Portal, incluso, pide una revisión en la opinión de los argentinos hacia Cuba. Viaja gratis, es amigo de funcionarios del régimen e incluso se trae perritos callejeros a la Argentina en acto de encomiable misericordia.
Víctor Hugo alabó por la radio la tranquilidad que destila Cuba por tener tan pocos autos por habitante, entre otros cumplidos dignos de pertenecer al diccionario del “intelectual progresista latinoamericano”. Le escuché decir que al tener asegurada la educación, la alimentación y al pertenecer todo al estado eran más calmos, (recuerdo al empleado público tan bien caracterizado por Antonio Gasalla) se tomaban su tiempo y eran mucho mas sobrios en el consumo que los argentinos.
Ninguno dijo a los oyentes que Cuba es un régimen totalitario ni que la revolución cubana muestra su fracaso. No les oí una palabra sobre Hilda Molina y sobre los presos políticos que se están muriendo en prisión por opinar distinto. El señor Portal se preocupa por los perritos, pero, no hace fuerza por divulgar la situación del opositor en Cuba.
Tampoco explicaron a la gente que el 10 por ciento de la población huyó al exilio, ni el peligro de muerte que corren los balseros desesperados por alcanzar la libertad.
No revelan, estos honorables periodistas, las consecuencias que trajeron las draconianas nacionalizaciones de las compañías de teléfono, de electricidad, de las refinerías de petróleo: el 90 por ciento de la propiedad con la revolución pasó a manos estatales. Fidel, prohibió cualquier tipo de iniciativa individual por ello miles de personas se vieron afectadas, perdieron sus bienes y negocios. Tampoco recuerdan que Castro aprobó la invasión soviética que acabó con la “primavera de Praga” para convencer a Brezhnev que Cuba apoyaba incondicionalmente a la URSS.
Desconocen, que en 1959, Cuba tenía una dirigencia empresarial capaz, mano de obra especializada, la mayoría de la población gozaba de prosperidad económica y una activa clase media que ante la política que implementó Fidel se radicó en EEUU. Desde 1961, Cuba, vive con un rígido racionamiento. Estatizar, militarizar, fidelizar fue la estrategia revolucionaria.
Tampoco informan, a sus oyentes de la radio, cuando hablan de educación, -admirados porque los cubanos saben leer- que todo debe servir al poder: la prensa, los libros, el arte están controlados, el partido piensa por los cubanos. Hay analfabetismo de discusión y crítica, como bien dijo Carlos Franqui, ex director de Radio Rebelde, uno de los tantos desilusionados de la revolución cubana.
El famoso personaje que es parte de tantas camisetas, el Che, creía como los comunistas en una centralización extrema que terminara con la propiedad privada. Pensaba que desde el poder podrían construir un régimen socialista y destruir el capitalismo. El admirado “Che” persiguió al igual que los hermanos Castro, tanto a amigos de la Revolución como a opositores, homosexuales, escritores y personas que querían abandonar el país. No hay duda que lo saben Hugo Y Raúl, entonces ¿por qué no lo expresan en voz alta?
Estos periodistas, como tantos otros, olvidan y justifican con el silencio los crímenes de Castro y Guevara, quienes prometieron, en el comienzo de la Revolución, libertad y democracia, por eso fue apoyada por los cubanos. Hoy, en Cuba, no hay nada esplendoroso, sólo represión, una sociedad pobre y militarizada, donde los sueldos son bajísimos y sólo alcanzan para la subsistencia, la revolución se autodestruyó.
Durante años se observó a la URSS con una mirada idealizada. Escritores, actores, poetas, estudiantes, políticos, han puesto velos a la realidad como lo hacen aún con los resultados de la revolución castrista. No importa que el gobierno cubano esté dirigido por lideres que desprecian el sistema democrático y que tratan de forzar a la historia para que se comporte según sus deseos y que la fuerza sea el ingrediente principal para lograrlo.
Modelos semejantes se implantaron en la URSS, en China comunista y en todos los regímenes totalitarios. Lenin, fue el creador del primer totalitarismo y también de sus instrumentos de dominación, incluido, el terror masivo. Mao, intentó aplicar la teoría marxista-leninista a las situaciones concretas de China y Hitler, con insistencia revolucionaria, impuso la doctrina nacional-socialista.
Es lamentable que personas como Portal o Morales, sean ciegos a la comparación de Corea del Norte con Corea del Sur, de Puerto Rico con la isla de Cuba. No observan los adelantos de China luego de implementar políticas económicas liberales y silencian el atraso de Cuba cuya población se desespera por lo más elemental.
Los regímenes totalitarios que han surgido en el siglo XX, con el desarrollo de la tecnología y los movimientos de masa, han hecho posible que el Estado pueda controlar el poder económico y todas las fuerzas sociales: los sindicatos, el ejército, la educación, el trabajo, la ley, la burocracia política, el arte y la ciencia. Una verdadera desgracia que aún padece Cuba. Allí no hay derecho que valga más que los deseos de la burocracia estatal dominante. No creo que sea muy agradable vivir bajo la dominación de semejante monstruo..
Los admiradores argentinos de la revolución debieran leer a Juan B. Justo. El fundador del Partido Socialista decía: “Quien menos impone su persona, más impone sus ideas”. El creía que había que saber más que Marx, por eso refutó al materialismo histórico y a la dictadura del proletariado. Descartó la vía revolucionaria, la barricada, la guerra de clases. La democracia fue siempre parte de la definición de su partido, todo afiliado podía elegir y ser elegido mediante voto secreto. Fue un defensor del libre cambio y se atrevió en 1890 a proponer en vez de una revolución, la propuesta de Leandro Alem, una huelga de contribuyentes municipales A éste tipo de hombre deberían hacerle un homenaje en vez de aceptar, con muy poca crítica, a los responsables del subdesarrollo cubano.
No hay posibilidad de un futuro venturoso para Cuba si continua siendo un espantoso despotismo. El mundo democrático tiene la culpa del sufrimiento de los opositores cubanos: el que es complaciente con gobernantes totalitarios es cómplice.

Elena Valero Narváez. Autora de “El Crepúsculo Argentino”. LUMIERE.2006
evaleronarvaez@hotmail.com

¿Un próspero Año Nuevo?

Por Elena Valero Narváez

“Es un deber de todo hombre de bien que su posición o capacidad pueda influir sobre los asuntos de su país, de mezclarse en ellos. Pero no se puede llegar a esto sino averiguando dónde está el país y adónde va; y examinando para descubrirlo, a dónde va el mundo, y lo que puede el país en el destino de la humanidad” Juan Bautista Alberdi

Alberdi, siempre actual, nos da la clave de cómo debemos pensar el futuro. Cuáles son los problemas que padece el país cualquier argentino lo sabe. Vivimos situaciones que nos preocupan y que creíamos no volver a repetir tan pronto como son las relacionadas con la recesión y la inflación. No funcionan los transportes, aumentan los precios, no nos alcanza el sueldo, nos sentimos inseguros al salir a la calle y nos alarma carecer de seguridad jurídica.

Todos percibimos que mucho de lo que nos pasa no es culpa de los argentinos -la mayoría se dedica a trabajar- sino del gobierno que ha errado el camino. Lo sabemos todos, hasta los funcionarios que aún se quedan en el barco, casi hundido, en el que navegan los Kirchner sin parecer darse cuenta.

Mas difícil es indicar, como pide Alberdi, hacia dónde va el país, pues no podemos predecir el futuro. Pero sí, nos percatamos de que vamos a la deriva, cuando observamos las disposiciones con las que el gobierno intenta cruzar el vendaval en que nos ha metido. Las que quieren dar solución a un campo absolutamente deprimido son insostenibles, por ello, no se anima a discutirlas ni siquiera Néstor Kirchner, responsable directo de la marcha de la política y de la economía.

La encargada de anunciar las medidas fue la presidente: Cristina Fernández. Los productores esperaban una rebaja en las retenciones a la soja y al girasol pero, la influencia del ex presidente, encarnizado enemigo de la Mesa de Enlace, se hizo notar: se confirmó solo una rebaja de 5 puntos en el trigo y el maíz.

Para los productores de soja y girasol no llegaron los incentivos. El matrimonio Kirchner, resentido, decidió que sigan en el “rincón” por la resolución 125, causa del enfrentamiento campo-gobierno de unos meses atrás. Cristina y Néstor persisten en la penitencia. El vicepresidente Cobos también la está sufriendo, como todos los que no muestran obsecuencia al gobierno.
Dicen las “buenas” lenguas, que tanto Daniel Scioli como Sergio Massa y Carlos Cheppi, aspiraban a una política menos dura para los productores del campo. Intentaron interceder para que eso ocurriera pero, Néstor y su alter ego Guillermo Moreno, creen que no debe haber clemencia para los que han intentado oponerse a la política dirigista que el matrimonio intenta implementar desde que llegó al poder.

La comisión de Enlace denunció que se intenta confundir a la gente: la Presidente , entre las nuevas medidas, presentó algunas que ya habían sido anunciadas con anterioridad, con intención de que el ciudadano crea que se está respondiendo a los reclamos del campo, mejorando su situación. La exigua disminución de las retenciones, representa tan sólo 106 millones de dólares en un aporte superior a los 6.150 millones de dólares que los productores transfieren al gobierno nacional en concepto de derechos de exportación, gravamen que no tributa el resto de la economía y que se suma a la pesada carga impositiva que es la más alta de la historia…

Pero, lo que más asombra a los dirigentes rurales y a la gente de campo, en general, es el anuncio de la creación de cinco feed lots gigantes, de 40.000 animales, en los que se piensa producir 100.000 toneladas de carne para exportación. Se iniciaron conversaciones con los gobernadores para saber cuál ofrece mejores condiciones para la tierra fiscal.

El gobernador de Entre Ríos le propuso, inmediatamente, al secretario de Agricultura de la Nación, Carlos Cheppi, que uno estuviera en su provincia. Comienzan las rivalidades entre políticos por quedarse con el botín, en vez de generarse rivalidad económica entre los que quieren competir por ganarse a la gente que compra, como sucede siempre que se deja funcionar al mercado.

¡El Estado no ceja en su interés por convertirse en empresario a pesar de que durante más de 50 años ha demostrado su ineptitud! ¿No sabe el Gobierno que el costo y la calidad están ligados a la competencia?

El Gobierno puso trabas a las exportaciones hasta fundir a los ganaderos argentinos y, ahora, pretende exportar carne. Los animales para exportación, no se hacen de la noche a la mañana: lleva años producirlos. En vez de dar incentivos y crear condiciones favorables para que los productores puedan hacer bien el negocio dirigido a la exportación, deciden hacerlo desde el estado y como siempre, el proyecto kirchnerista es faraónico, tal como fue el gasoducto proyectado con Hugo Chávez y también el tren bala.

Hay un hecho que muestra los inconvenientes que las políticas “K” están incentivando porque no escuchan ni se interiorizan de los problemas: un camión, con destino a Brasil, trató de pasar el corte de ruta que los productores de Entre Ríos hicieron en señal de protesta por la falta de decisión política para mejorar la rentabilidad del sector agropecuario. Por milagro no hubo muertos y heridos.

¿Quien se animará a decirle a Néstor Kirchner que los parches mal cosidos con los que se intenta arreglar problemas económicos urgentes no tapan los agujeros enormes que deja sin cubrir?

No se puede decidir desde un escritorio la marcha de la economía. Solo con buenas condiciones para trabajar y exportar la gente de campo produciría lo que los mercados demandan. En cambio, el gobierno interviene activamente en el comercio de granos y la ONCCA dificulta cualquier negocio que intenta el productor.

Si hubieran consultado a la Mesa de Enlace o a expertos en el tema agropecuario se hubiera ayudado a enfrentar con más éxito la crisis. Si permitiesen al ganadero y al agricultor aumentar la producción y la productividad, generarían la riqueza necesaria para evitar, en gran parte, los problemas que se avecinan.

Como bien expresaran los dirigentes del sector agropecuario, al criticar las recientes medidas, si se quiere un futuro mejor para el país, ya que el campo es el sector más dinámico de la economía, debe hacerse un plan integral que se mantenga a largo plazo. Es lo que daría previsibilidad al sector. No se logrará sin confianza en el gobierno y con medidas coyunturales como las que se intentan. Demuestran un desconocimiento, casi total, de las verdaderas necesidades del agro.

No solo el campo sufre las malas políticas de los Kirchner, el país entero necesita con urgencia un cambio de rumbo que permita a todos los argentinos, en un esfuerzo común, llevar al país hacia adelante. Para eso necesitamos hacer lo que nos dice Alberdí: ver hacia dónde va el mundo y dejar de mirar sólo el propio ombligo.

Un PRÓSPERO AÑO NUEVO, está en las manos de nuestra presidente. Las señales que permitan generar confianza dentro y fuera de nuestro país dependen de ella ya que el Congreso no cumple o no le permiten cumplir con su deber.

A la tercer receta de Alberdi podríamos responderla positivamente: hay mucho que el país puede hacer por la humanidad, si lo dejan: en primer término: alimentarla.

Elena Valero Narváez. (Autora de “El Crepúsculo Argentino”, LUMIERE, 2006)
evaleronarvaez@hotmail.com

Las comparaciones son siempre odiosas

Gentileza de Oscar N. Ventura

Sabiduría popular, sicología del sentido común, cuando estamos exultantes y nos comparamos con alguien, tendemos siempre a elegir aquellos aspectos de nosotros mismos que nos dejan bien parados frente al mundo. Cuando pasa el entusiasmo, y nos postra la resaca, por el contrario creemos que somos el compendio de todo lo malo y el arquetipo del perdedor. Y nos comparamos entonces, luciendo nuestras peores máculas, con aquellos que por casualidad o designio nos sacan más de una cabeza en la carrera de la vida. Por demasiado arriba, por demasiado abajo, las comparaciones son siempre odiosas.

Pero de vez en cuando, si conseguimos conservar el equilibrio, las comparaciones nos permiten también sufrir tan en carne viva una situación que se transforma en un estigma tal que no queremos volver a repetirlo. La sociedad argentina va desarrollando lentamente anticuerpos contra muchas situaciones que, por suerte, no se volverán a repetir. En el camino ha desarrollado otros defectos que tendrá que corregir si quiere recuperar su sitial privilegiado en el contexto mundial, del cual hoy día está completamente radiada. Quizá el mayor regalo que la pareja Kirchner les ha hecho a los argentinos es construir el deseo feroz de reinstitucionalizar al país. De recuperar o de recrear instituciones que sean de todos y que permitan abandonar la justicia por mano propia, que es la reacción general frente a la profunda desconfianza que han creado en cada argentino los últimos años de su historia.

Lo anterior viene a cuento por el hartazgo manifiesto hacia los piquetes nuestros de todos los días, por el tener que poner la tele para saber por dónde hoy no podremos circular, por el encontrarse con un corte que ni siquiera la tele nos había advertido, por la pérdida de tiempo, de dinero, de calidad de vida, de convivencia, de institucionalidad y de democracia que significan esos cortes. Argentina debe desprenderse de esa lacra y al mismo tiempo castigar la hipocresía de la manipulación social y política que hacen líderes o grupos minúsculos, que no por serlo dejan de tener la potestad disruptora de esos pequeñísimos microbios que pueden tumbar un cuerpo grande y saludable mediante una fiebre de caballo en cuestión de horas.

Sólo de vez en cuando, cuando la prensa nacional publica algún artículo, como La Nación el 26/XII, recuerdan los argentinos que uno de sus puentes con Uruguay sigue cortado por un piquete interminable, tolerado por el Gobierno Nacional y amparado por la Gendarmería costeada con los impuestos de todos. Cuando eso pasa, como ayer, los comentarios que un par de años atrás se dividían entre justificación, comprensión y rechazo, hoy son sólo de rechazo en su amplísima mayoría. Al punto que hoy, en noticias que publican los medios de la Provincia de Entre Ríos, el Presidente de la Federación Agraria de Entre Ríos, Alfredo de Ángeli, se comprometió a que no se realizarían cortes de la ruta 14 durante el verano para no perjudicar los ingresos de los prestadores turísticos de la Provincia ni afectar a quienes quieren vacacionar.

Tan elogiosa resolución tiene, por supuesto, un trasfondo más tenebroso. Por un lado, no es que se haya asumido que el corte es una herramienta antidemocrática y por ello se la descarta. No, no es así. Tan no es así que en el sitio web del diario entrerriano El Argentino (http://diarioelargentino.com.ar/) la noticia se pone al lado de otra que dice que la Asamblea Ciudadana Ambiental de Gualeguaychú tiene la intención –sólo la intención, pues no tienen la fuerza real para hacerlo– de cortar los tres puentes con Uruguay durante el cambio de quincena, esta vez sin pensar que quizá estén también afectando a gente que quiere vacacionar (por no mencionar otros hechos menores, tales como violar la Constitución, desacatar un fallo judicial, violar las leyes, asumir la representación de las relaciones internacionales, y algunas otras cosillas). La hipocresía y el doble rasero de esos ciudadanos son un síntoma de la descomposición moral y cívica que ha conducido a la actual anomia argentina. Y, además, no olvidemos que estamos ahora en tiempo de cosecha, cuando la aparente solidaria resolución de no cortar encumbre también que las manos son necesarias en los campos, lo que no será así dentro de un par de meses.

Pero desde el título ofrecí una comparación odiosa, que como el limón en una herida debería hacer saltar el cuerpo rebelde de una Argentina que todavía existe. Del otro lado del charco, en tierras uruguayas, el Sindicato de Obreros del Frigorífico Canelones (SOFRICA) inició el 8 de diciembre un piquete bloqueando la entrada de otros trabajadores (no sindicados) y de camiones al frigorífico, como forma extrema de protesta por la falta de acuerdo en torno a un convenio de productividad. Se presentó un recurso de amparo frente a un Juez, quien el 16 de diciembre declaró ilegal el piquete y ordenó levantarlo. ¿El resultado? El Sindicato acató el fallo, levantó el piquete, se sentó nuevamente a negociar con la empresa, y llegaron ya a un acuerdo sobre el conflictivo convenio.

Cabe destacar cual fue el razonamiento del Juez. Existen dos tipos de piquetes, dice, “el pacífico y el lesivo de derechos”. El primero se considera lícito pues se lleva a cabo "sin violencias o amenazas, ni lesión de otros derechos, sin cortes de vías públicas y sin alterar el orden público". En cambio, el piquete duro es ilícito "cuando se traduce en violencia, intimidaciones, coacciones o amenazas", contra no huelguistas y empresarios. En esta categoría caen los que consisten en una "barrera humana que obstaculiza el ingreso de los no huelguistas y del empresario".

Ni que hablar que lo mismo se aplica a vías de tránsito y al derecho de circulación de los ciudadanos del país y el resto de los habitantes del Mercosur, así como sus mercancías, protegido por el Tratado de Asunción que el gobierno argentino viola sistemáticamente. Las comparaciones son, por cierto, odiosas.
Argentina debe recuperar lo mucho que perdió, tanto en respeto internacional como en posicionamiento en el mundo. Para ello tiene que recuperar el respeto por sí misma, el respeto de cada habitante de ese inmenso país por cada otro de sus conciudadanos, y tiene que abandonar el latiguillo autojustificatorio de que cortar rutas, cortar puentes, violentar la letra y el espíritu de las leyes y la Constitución, constituyen la única forma de hacer valer los derechos cívicos.

Sólo cuando esta lacra desaparezca, podremos decir que Argentina ha empezado al menos a frenar su descenso. Queda mucho que construir aún para empezar a remontar la caída. Pero principio quieren las cosas.

PROFECIA

Rafael de León

Me lo contaron ayer
las lenguas de doble filo,
que te casaste hace un mes
y me quedé tan tranquilo...
Otro cualquiera en mi caso,
se hubiera echao a llorá,
yo, cruzándome de brazos
dije que me daba igual.
Nada de pegarme un tiro
ni enredarme en maldiciones
ni apedrear con suspiros
los vidrios de tus balcones.
¿Que te has casao? -¡Buena suerte!
Vive cien años contenta
y a la hora de la muerte,
Dios no te lo tenga en cuenta.
Que si al pie de los altares
mi nombre se te borró,
por la gloria de mi mare
que no te guardo rencor.
Porque sin sé tu marío,
ni tu novio, ni tu amante,
yo fui quien más te ha querío,
con eso tengo bastante.
Y haciendo un poco de historia,
nos volveremos atrás,
para recordar la gloria
de mis días de chaval.

-¿Qué tiene el niño, Malena?
Anda como trastornao,
le encuentro cara de pena
y el colorcillo quebrao.
Y ya no juega a la tropa,
ni tira piedras al río,
ni se destroza la ropa
subiéndose a coger níos.
¿No te parece a ti extraño?
No es una cosa muy rara
que un chaval de doce años
lleve tan triste la cara?...
Mira que soy perro viejo
y estás demasiao tranquila:
¿Quieres que te dé un consejo?
Vigila, mujer, ¡vigila!
(Y fueron dos centinelas
los ojitos de mi mare):
-Cuando sale de la escuela
se va pa los Olivares.
-Y ¿qué es lo que busca allí?
-Una niña. Tendrá el mismo tiempo que él.
José Miguel, no le riñas,
que está empezando a querer.
Mi pare encendió un pitillo,
se enteró bien de tu nombre,
y te compró unos zarcillos
y a mí un pantalón de hombre.

Yo no te dije ¡te adoro!
pero amarré en tu balcón
mi lazo de seda y oro
de primera comunión.
Y tú, fina y orgullosa,
me ofreciste en recompensa
dos cintas color de rosa
que engalanaban tus trenzas.

-Voy a misa con mis primos.
-Bueno, te veré en la Ermita.
Y qué serios nos pusimos
al darte el agua bendita.
Mas luego en el campanario,
cuando rompimos a hablar:
-Dice mi tiíta Rosario
que la cigüeña es sagrá,
y el colorín, y la fuente,
y las flores, y el rocío,
y el romero de los montes
y el bronce de esta campana
y aquel torito valiente
que está bebiendo en el río,
y aquella cinta lejana
que la llaman horizonte.
¡Todo es sagrao: cielo y tierra,
porque too lo hizo Dios.

¿Qué te gusta más? ¡Tu pelo!
¡Qué bonito le salió!
-Pues, ¿y tu boca, y tus brazos,
y tus manos redonditas,
y tus pies fingiendo el paso
de las palomas zuritas?

Con la pureza de un copo
de nieve te comparé;
te revestí de piropos
de la cabeza a los pies.
A la vuelta te hice un ramo
de pitiminí precioso.
Y luego nos retratamos
en el agüita del pozo.
Y hablando de estas pamplinas
que se inventan las criaturas,
llegamos hasta la esquina
cogidos por la cintura.
Yo te pregunté: -¿En qué piensas?
Tú dijiste: -En darte un beso.
Y yo sentí una vergüenza
que me caló hasta los huesos.
De noche, muertos de luna,
nos vimos por la ventana.
-¡Chis!... Mi hermanito está en la cuna,
le estoy cantando la nana.

"Quítate de la esquina,
chiquillo loco,
que mi mare no quiere
ni yo tampoco."

Y mientras que tú cantabas
yo, inocente me pensé
que nos casaba la luna
como a marío y mujer.

¡Pamplinas! Figuraciones
que se inventan los chavales,
después la vía se impone:
tanto tienes, -tanto vales.
Por eso, yo al enterarme
que llevas un mes casá,
no dije que iba a matarme,
sino que me daba igual.
Mas como es rico tu dueño,
te vendo esta profecía:
Tú, cada noche, entre sueños
soñarás que me querías,
y recordarás la tarde
que mi boca te besó.
Y te llamarás ¡Cobarde!
como te lo llamo yo,
y verás, sueña que sueña,
que me morí siendo chico.
Y se llevó la cigüeña
mi corazón en su pico.
Pensarás: no es cierto nada.
Yo sé que lo estoy soñando.
Pero allá en la madrugada
te despertarás llorando,
por el que no es tu marío,
ni tu novio, ni tu amante,
sino el que más te ha querío:
con eso tengo bastante.
Por lo demás, tó se orvía.
Verás cómo Dios te envía
un hijo como una estrella.
Avísame deseguida,
me servirá de alegría
cantarle la nana aquella:

"Quítate de la esquina,
chiquillo loco,
que mi mare no quiere
ni yo tampoco."

Pensarás: No es sierto nada.
Yo sé que lo estoy soñando".
Pero allá en la madrugada
te despertarás llorando
por el que no es tu marío
ni tu novio, ni tu amante,
sino el que más te ha querío:
con eso tengo bastante.

Los “K” y el imperio de la pasión

Por Elena Valero Narváez

Cuando describimos a un buen gobernante, destacamos sus cualidades de liderazgo, su poder de persuasión para comprometer políticamente a los sufragantes y persuadirlos, no solo con palabras, sino con hechos. Apreciamos, por sobre todo, la autoridad moral y los programas de acción atrayentes, tendientes a mejorar la política, la economía, la cultura y la educación, la calidad de vida, en general.
Los Kirchner, son el modelo opuesto. Cuando miramos atrás nos deprime darnos cuenta que los argentinos, por lo general, votamos en contra de otros postulantes, no elegimos por propuestas y capacidad de liderazgo.
La conocida inscripción “Conócete a ti mismo” del templo de Apolo, en Delfos, que inspiró a Sócrates y a otros filósofos como principio de sus enseñanzas, nos lleva a la necesidad del autoconocimiento, al intento de ser dueños de nosotros mismos para no ser dominados por las pasiones.
Néstor y Cristina parecen no conocerse a si mismos, no tienen autodominio, son esclavos de la soberbia. No meditan sobre sus límites e imperfecciones, lo muestran sus discursos que siempre terminan en el exceso y sus decisiones: no responden a un plan previamente expuesto a la mirada de la opinión pública.
La economía, tanto de una casa como del estado, se basa en el ahorro que permite el excedente de riqueza. La ganancia debe cubrir no solo los gastos sino también permitir ahorrar, formar un fondo seguro para los casos fortuitos o inesperados a los que siempre estamos expuestos. Y, los que más necesitan ahorrar, son aquellos cuyas ganancias son precarias, inciertas o muy variables.
Los Kirchner no han pensado, ni por un momento, aunque se les advertía, que debían ahorrar, no dilapidar, cuando los precios de los commodities beneficiaban a la Argentina. Ahora, que todo gasto comienza a ser gravoso, el estado confisca ahorro privado, y nos da planes para comprar o cambiar autos y heladeras. El gobierno decide en que debemos gastar como si supieran nuestras necesidades mejor que nosotros mismos.
La oferta se convierte en imperiosa por orden del Estado. Con los préstamos pasa otro tanto: tienen que ir para invertir en lo que conviene, según los deseos del gobierno.
¿Y si en vez de un auto o una heladera lo que necesitamos es invertir en la educación de nuestros hijos, o pagar la prepaga, o ampliar una casa, o queremos emprender un negocio?
El dominio político sobre la estructura económica ya es abrumador.
El plan de obra pública, lanzado recientemente por la presidente Cristina, no tendrá resultados satisfactorios, porque se realiza afectando los recursos del sector privado. Tampoco la eliminación de la tablita de Machinea, atenuara la recesión, porque no hay medida que valga con un gobierno al que se le ha perdido la confianza. Ésta viene caminando y se va al galope. Con los Kirchner en el poder, no vuelve.
El canibalismo político que ejerce con soltura tanto el ex-presidente como su señora, no favorece el cambio del panorama enviciado con la confiscación de Aerolineas y Austral. La crítica del Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI), relacionada con el blanqueo de capitales y los potenciales riegos respecto del ingreso de dinero proveniente del narcotráfico, tampoco ayuda.
Al temor a una devaluación, se suman los discursos de Néstor y Cristina. Parecen dirigidos a asustar a los inversores de cualquier tipo y a aumentar la fuga de capitales.
La alianza, aunque sea discursiva, con Chávez y Castro, descoloca a La Argentina en la carrera por un buen lugar en el Mundo que se esfuerzan por ganar Brasil y Chile con, hasta ahora, buenos resultados.
La presidente chilena y el presidente brasilero se acercan, cada vez más, a los países desarrollados, sin abandonar, por ello, su independencia y capacidad de acción. Cristina, en cambio, se enfervoriza en la crítica a EEUU, en proponer distribucionismo desde el Estado e iguala la democracia con la dictadura al asegurar que la crítica no tiene razón de ser si se ha ganado en elecciones limpias. Se jacta de ser abogada, pero, parece no saber que mediante el voto también podemos elegir a quien destruya el sistema democrático. Como su marido, pregona buenas intenciones, mientras, protege a matones, defiende a dictadores y destruye las instituciones.
Desde Costa do Sauípe, Brasil, uno de los protagonistas de la Cumbre América Latina Caribe (CALC), Hugo Chávez, coincidió con Cristina Kirchner: se dedicó a criticar a EEUU. Expresó, contento, su alegría porque por primera vez se reunían sin” tutela imperial”. Ambos, respaldaron el sistema político de Cuba.
Por otro lado, hace muy pocas semanas, en Panamá, se reunió EEUU con todos los países latinoamericanos y caribeños, con los que el país del Norte firmó tratados de Libre Comercio. Estuvo Uruguay como invitado especial. Desde hace tiempo, éste país, va detrás de un tratado de libre comercio pero, se lo impide ser miembro del debilitado Mercosur. Allí, todos, coincidieron en lanzar el Camino para la Prosperidad de las Américas. Nuestros gobernantes parecen no darse cuenta de que éste es el camino.
Es muy escasa la posibilidad de que el matrimonio Kirchner deje de ser dominado por la pasión del poder. Es muy probable, entonces, que el mal gobierno y los gastos excesivos, causen no solo la ruina material del país, sino también la decadencia de ellos en la opinión de los argentinos y… todo lo que decae propende a su ruina.

Elena Valero Narváez. Autora de “El crepúsculo Argentino” LUMIERE.2006
evaleronarvaez@hotmail.com

Hawaii 2008

Colaboración del Ingeniero Roberto Cook, recien llegado de Hawaii

Hawaii es un archipiélago en el Pacífico tropical, que se encuentra unos 2400 km al Norte del Ecuador, en latitud de 20º N (como México DF), y unos 3000 km al Oeste del continente americano. A parecidas distancias de Hawai, se encuentran: Filipinas, Japón, China y Polinesia.

Tiene buen clima casi todo el año; la temperatura de sus aguas es del orden de los 26ºC y las mareas casi no varían su altura.

Parece que fue poblado en el siglo VII por habitantes de la Polinesia (Tahití, Bora Bora) quienes, navegando en canoas hacia el Norte, establecieron población en Big Island y llevaron su cultura.

En 1778 el Capt James Cook fue el primer occidental en tomar nota de su existencia y ubicación a 3000 km de cualquier otra tierra. Esta ubicación, que implica estar aislados en el centro geográfico del Pacífico, caracteriza toda la vida e historia del archipielago.

En todo el siglo XIX fue gran puerto ballenero. Esto declinó cuando el aceite de ballena fue reemplazado por kerosene en lámparas de iluminación.

En 1894 el archipiélago pasó de ser una monarquía a ser una república, en 1898 fue anexado a EEUU como asociado y en 1900 se declaró territorio de los EEUU.

En 1936, Pan American estableció el primer servicio aereo de pasajeros al continente (entre Honolulu y Los Angeles).

En 1941, Japón bombardeó la base naval norteamericana de Pearl Harbour en O'ahu.

En 1951 el archipiélago sirvió de base a EEUU en la guerra de Corea y esto favoreció que luego se lo reconociese como estado #50 en agosto de 1959, después de Alaska que fue declarado el estado #49 en enero de ese mismo año; esta incorporación aún es resisitida por algunos movimientos hawaianos que prefieren su autonomía.

Idiomas oficiales: Inglés y Hawaiano. El hawaiano es un idioma de unas 2000 palabras con un alfabeto de 17 letras. (h k l m n p w, más las 5 vocales, más 5 vocales largas o macrons). El lenguaje es rico en palabras que expresan estados de ánimo y condiciones de la naturaleza. Aloha es el saludo universal; todos se saludan usando los risorios, que son los músculos faciales que dibujan la sonrisa; mahalo = gracias.

Es el estado que tiene la mayor expectativa de vida con una media de 80 años (77 años para hombres y 83 para mujeres). Las etnias predominantes son japoneses, polinesios, filipinos y occidentales.

De las muchas islas, solo 6 están habitadas por 1,4 millones de personas en 15000 km2.

--O'ahu con 75% de la población en 1500 km2 incluye Honolulu (la capital del estado, con su Palacio Real), Pearl Harbour y la playa de Waikiki. (1500 km2 implica un diámetro de unos 44 km).

--Big Island o Hawai'i, con 10500 km2 y volcán activo. Incluye Hilo, la ciudad más lluviosa de EEUU y las montañas Mauna Loa y Mauna Kea con nieve. Aquí está Kealakekua, donde fué muerto Cook en 1779.

--Maui: con ferrys a Moloka'i, Lana'i y Molokini. 1900 km2.

--Kaua'i:1400 km2. Incluye Waimea bay donde desembarcó Cook en 1778, y la isla de Ni'ihau.



O'ahu

Es la más desarrollada de las islas y paraíso de todos los deportes, especialmente acuáticos.
Honolulu, con 400.000 habitantes, es la capital del estado y mayor ciudad de Hawai; allí está Waikiki, una de las mejores playas del mundo, gran centro turístico y con toda clase de diversiones nocturnas; es donde nació Barack Obama en 1961.

The Big Island
James Cook volvió a Hawai en la Resolution, desembarcando en Kealakekua Bay el 18 de enero de 1779, un año después de su primera estada en Kauai. Trajo a las islas, batatas y naranjas. Allí fue muerto en febrero de ese año y desde 1878 tiene allí un monumento de 9m de altura. Cerca de ese lugar está el pueblo Captain Cook, de 3500 hab.
Esta isla tiene el mayor volcán activo del mundo y la lava incandescente fluye en forma permanente; debido a su muy variable caudal igneo una buena parte de la isla está deshabitada.
Las principales poblaciones son Hilo y Kailua-Kona. Aqui se produce el Kona Coffee, un prestigioso producto de exportación.

Maui
Con 120.000 hab, es muy concurrida por turistas. Allí está Lahaina, el antiguo puerto ballenero y de pieles que hoy tiene 20.000 hab y el volcan dormido Haleakala.

Kaua'i
En esta isla, James Cook, navegando para la Royal Navy en su Resolution el 18 de enero de 1778, tuvo su primer contacto con el archipiélago, al que denominó Sandwich Islands (en honor de Lord Montagu, Earl of Sandwich, patrocinante de la expedición) al desembarcar en Waimea Bay, donde hoy hay una estatua de cuerpo entero, que es copia de la que hizo Sir John Tweed en Whitby en Inglaterra (siendo esta su tercera vuelta al mundo, contaba a bordo con relojes, por lo que pudo registrar sus coordenadas).
Allí cerca está el lugar más lluvioso del mundo, con más de 12.000 mm de precipitación anual.
Aquí se filmó Jurassic Park, película hecha en base al libro del médico de Harvard y novelista Michael Crichton (1942 2008) quien también fué autor y productor de la serie ER.
Juana y sus Hermanas- Gladys concursanta

LUCIANO PAVAROTTI - LIZA MINELLI - NEW YORK NEW YORK

Un poderoso instrumento de poder

por Elena Valero Narváez

El sindicalismo, desde el primer gobierno de Perón, es un poderoso instrumento de poder. Los líderes sindicales se acercan a los gobiernos de turno, dejan de lado las metas gremiales y van detrás de fines políticos. No les importa luchar con el empresario por mejoras para los trabajadores sino la participación en los privilegios que el Estado reparte y por medio de la coacción pueden obtener. Olvidan que existen leyes a las que deben atenerse, pasan por encima de ellas con la complicidad del gobierno. Éste, los utiliza como instrumento para intimidar a la sociedad y a los líderes políticos de la oposición.
En un reportaje del diario La Nación, el secretario gremial de la CGT, Jorge Viviani, asegura que el gobierno actual es un gobierno peronista y que el sindicalismo, en su inmensa mayoría, también lo es: “somos - expresa - la columna vertebral del movimiento”.
Es verdad, el sindicalismo es la pata que aún le queda al gobierno. Ni el Ejército ni parte de la Iglesia, antiguos soportes del peronismo, le responden como en 1946 a Perón, creador del Movimiento.
Los gremialistas ya no están sometidos a las directivas presidenciales y por ello, al Estado.
El gobierno está obligado a mantener buenas relaciones con los líderes sindicales. Prueba de ello, es una causa abierta en 2002, basada en actos de corrupción: estarían involucrados más de 200 gremialistas y el Ministro de Trabajo, Carlos Tomada.
En 1996, el Banco Mundial, otorgó un préstamo de 285 millones de dólares para modernizar y sanear las obras sociales sindicales. Gran parte de esa suma fue desviada mediante la creación de empresas fantasmas, dirigidas por familiares de los sindicalistas.
Los nombres de los presuntamente involucrados son bien conocidos, es el caso de Armando Cavallieri, Juan José Zanola, y nada menos que el actual ministro de Trabajo, quien, a pesar de la publicidad del hecho, sigue en su puesto.
Los sindicalistas acusados, apelaron para que se cambiara la carátula de “peculado” -se castiga con 10 años de prisión- por “defraudación” . De esta forma, la pena se redujo a seis y como ya pasó el período estipulado, se prescribe la causa. ¿Y el dinero...? ¿Quién lo devuelve?
El desprestigio que el sindicalismo tiene en nuestro país, no alcanza para contener la corrupción ni los crímenes por puestos y liderazgos. Los violentos choques, entre bandas sindicales, son cada vez mas frecuentes porque las investigaciones no avanzan, si afectan a gremios que apoyan incondicionalmente al Gobierno.
La impunidad es corriente y la Justicia no toca a quienes son leales a los Kirchner. Pero, la paciencia social no es para siempre: se están traspasando los límites tolerables, al persistir los actos de vandalismo y corrupción.
Es fácilmente observable en el proceso político actual, de tendencia nacionalista y populista, promovido por el matrimonio Kirchner, la utilización de la estructura sindical como amenaza en los conflictos que surgen con los empresarios, si se niegan a aceptara las arbitrariedades del gobierno.
Los Kirchner manejan discrecionalmente los resortes del poder para someter a los belicosos gremialistas. Les ofrecen gratificaciones, sobornan, y hacen uso de una constante manipulación demagógica.
La crisis económica, producto de un antiguo modelo que vuelve a fracasar, sumada a la crisis internacional, llevará a una ola de despidos imparable. Los líderes sindicales deben mostrar a los trabajadores que son bien representados, por eso están pidiendo doble indemnización y sueldo compensatorio de fin de año.
Con las necesidades básicas insatisfechas, empezarán a importar hechos de corrupción que afectan directamente a los trabajadores, como es el caso descripto en el inicio de la nota.
La libertad sindical ayudaría a construir un nuevo liderazgo que basara su lucha por reivindicaciones lógicas, consensuadas con los empresarios, dentro de un ámbito pacífico y democrático. Disminuiría la burocratización y el excesivo poder que paraliza la lucha política de los partidos.
La oposición no puede encontrar un camino para fortalecerse si el sindicalismo no se democratiza y si el gobierno no deja de considerar al adversario político como un enemigo.
Desde todos los ámbitos, los argentinos debiéramos oponernos a las políticas corporativas porque conducen al autoritarismo político. Aparece como la única forma de manejar los conflictos que suscitan las demandas sectoriales.
Es indispensable consolidar la representatividad y mediación democrática de los partidos. Si no se logra, seguirán las coacciones arbitrarias de los sindicatos y del gobierno. Las leyes serán reemplazadas por las decisiones que respondan a sus propios intereses. Sucede cada vez que los grupos de presión se fortalecen hasta el punto de estorbar peligrosamente el ritmo democrático.

Autora de “El Crepúsculo Argentino” LUMIERE. 2006
evaleronarvaez@hotmail.com

20 preguntas y 20 respuestas sobre el conflicto de las pasteras en Fray Bentos, R. O del Uruguay

Pregunta 1
¿Cuántas pasteras y papeleras funcionan en estos momentos en el mundo y en qué países?

Respuesta

Hay miles de fábricas en todos los continentes. Son muy importantes y nume-rosos en los países nórdicos, Europa Central, Rusia, China, Canadá y USA. También las hay en otras regiones de Asia y África, y en América Latina. Las pasteras más grandes en nuestra región son las de Brasil, donde se están ope-rando y ampliando plantas enormes en estos momentos. El 81% de la celulosa producida viene de los países desarrollados (FAO, 2005).

Pregunta 2
¿Se han comprobado casos de contaminación o pesan denuncias sobre las fábricas modernas?
R:
Hasta mediados de los ’60 los efluentes no se trataban y las plantas eran contaminantes. Desde entonces la industria se reconvirtió eliminando la afecta-ción de aire y agua. Sólo se registró un incidente reciente de contaminación en plantas con tecnología de última generación, CELCO en Chile, debido al trata-miento terciario que no es técnica BAT, Best Available Techniques (mejores técnicas disponibles), y que no es usado por Botnia.
“Botnia usa tecnología ECF Light (libre de cloro elemental, con consumo reduci-do de dióxido de cloro). Es la mejor disponible de acuerdo a la Unión Europea (junto a la TCF, Totally Chlorine Free (técnica de bloqueo totalmente libre de cloro) y no se producen compuestos clorados bioacumulables dañinos. Los efluentes son tratados biológicamente. Los tipos y concentraciones de químicos son comparables a los existentes naturalmente en el río y los resultados de la operación hoy son mejores que los de las propias plantas finlandesas” (Prof.O.N.Ventura).

Pregunta 3
¿Se registró contaminación con las de tecnología anticuada?
R:
En varios casos se ha comprobado contaminación o pesan denuncias con magnitudes variables (p.ej. Pontevedra, instalada hace casi 50 años y ahora reconvertida a TCF), pero quedan muy pocas sin actualizar. Ninguna, por ejem-plo, en Europa y en América del Norte.

Pregunta 4
¿Hay plantas papeleras o pasteras funcionando en la Argentina?
R:
Hay una docena de plantas pasteras o papeleras funcionando en la Argenti-na. Todas con tecnología obsoleta y algunas muy contaminantes. Sobre todo a orillas del Río Paraná. La Secretaría de Medio Ambiente desarrolló un plan para obligar en varios años a la reconversión de estas industrias a la misma tecnolo-gía que usa hoy Botnia.

Pregunta 5
¿Por qué surge el conflicto al anunciarse la futura instalación de pas-teras en Uruguay?
R:
Inicialmente el conflicto surge por la reacción de grupos ambientalistas ex-tremos, que existen actualmente en todos los países del mundo. Tales grupos ven con prevención o condenan genéricamente todas las actividades industria-les, al considerar que atentan contra la naturaleza. (También ciertas ONG del Sur son financiadas para ello por sindicatos del norte temerosos de la compe-tencia de los trabajadores de países más pobres.)

Pregunta 6
¿A qué obedece esa actitud?
R:
Esta actitud deriva de la ideología fundamentalista de un supuesto ecologis-mo que ha reemplazado, en algunas personas, las ideologías políticas que pre-tendían “salvar” o “reorganizar” las sociedades humanas en el siglo XIX. Y de ellas retoman ciertos principios, junto a una creencia para-religiosa en la natu-raleza, contraponiéndola de hecho a la Ciencia y a la Técnica, como instrumen-tos fundamentales de la supervivencia y de la calidad de vida de los hombres.

Pregunta 7
¿Alguien la alentó?
R:
A esta altura resulta incontestable que hubo manipulaciones políticas, en procura de beneficios electoralistas y con fines clientelistas, sin prever muchas de las consecuencias indeseadas que podrían derivarse. Existe la grave conjetu-ra que las industrias pasteras en la Argentina, que permanecen en silencio, también se oponen a la instalación de Botnia por la competencia de esta nueva fábrica menos contaminante, mucho más eficiente y más moderna, similar a las que funcionan en Finlandia.

Pregunta 8
¿Por qué existe el diferendo diplomático con el Uruguay?
R:
El diferendo existe porque al crecer el movimiento ambientalista, si bien re-ducido a un sector de la población de Gualeguaychú, por las razones antedichas no se le quiso poner límites ni desautorizarlo. El Gobierno argentino había acep-tado la construcción de las plantas, revirtiendo luego esta decisión para no pa-gar costos políticos.

Pregunta 9
¿Incumplió el gobierno uruguayo acuerdos previos y tratados con la Argentina?
R:
El Estatuto del río Uruguay prevé que en caso de afectarse la calidad de las aguas debe comunicarse a la otra parte. Asimismo establece que la competen-cia para autorizar efluentes corresponde a las partes. Los estudios y los moni-toreos demuestran que no hay afectación de la calidad de las aguas, por lo que no hay incumplimiento alguno de parte de Uruguay. Aun así, representantes del gobierno argentino fueron ampliamente informados y viajaron a Finlandia un año antes de iniciarse las obras a conocer fábricas similares. Esto consta en actas de la CARU (Comisión Administradora del Río Uruguay)

Pregunta 10
¿Por qué se persiste entonces en la actitud inicial?
R:
Se persiste en esa actitud por no saber cómo abandonarla sin “perder la ca-ra”, y por el juego de intereses políticos de ciertos caudillos en Entre Ríos. Su-mado al temor irracional generado en la población.

Pregunta 11
¿La ciudad de Gualeguaychú puede estar expuesta a emanaciones de Botnia?
R:
Dicha ciudad está situada a más de 30 kilómetros de la planta, por lo cual es imposible ver, oler, escuchar o aspirar nada que provenga de Botnia. Sería co-mo sentir los efectos de una fábrica del Tigre, o los efluvios del Río Tigre en la Plaza de los Dos Congresos. El Riachuelo queda a 4 kilómetros de Plaza Con-greso y allí no se siente su olor. Por otra parte, la ciudad entrerriana se levanta a orillas del río Gualeguaychú, que desemboca en el Uruguay a varios kilóme-tros de distancia, mientras que la planta se ubica sobre este último río, enfren-tada a una isla baja cubierta de pastos, que se interpone entre ella y la costa argentina. Con meses de operación y la planta funcionando a capacidad nomi-nal no se han registrado afectaciones al lado de la planta o en Fray Bentos (5 km), mucho menos en Gualeguaychú. Con Botnia operando, la Municipalidad de Gualeguaychú permitió baños en la playa que está a 13 km frente a ella, de-mostrando falta de temor a la afectación.

Pregunta 12
¿Pueden contaminarse las aguas del río Uruguay?
R:
Las comprobaciones científicas sobre plantas de tecnología similar han teni-do siempre resultado negativo. En Finlandia, país de origen de la empresa Bot-nia, hay varias plantas similares a orillas de lagos donde se practica el turismo y la pesca, y en cuyos alrededores se practican sin ningún problema la agricultu-ra, la horticultura o la apicultura. El monitoreo continuo realizado por ambos gobiernos durante los ya 4 meses de operación de Botnia no han mostrado con-taminación de ningún tipo.

Pregunta 13
¿Pero, no serán falsas las afirmaciones de los finlandeses?
R:
Finlandia ocupa el primer lugar mundial en las evaluaciones efectuadas por organismos internacionales respetados por todos en protección del medio am-biente, además de contar también con el primado u ocupar primeros lugares en materias tales como la transparencia institucional, la tasa de corrupción, los derechos humanos y el cuidado de la salud de la población. Ni el Partido Verde finlandés ni el sueco tienen en sus plataformas planes para reformar o cerrar plantas de celulosa en sus países.

Pregunta14
¿Los uruguayos estarán en condiciones de controlar que no se violen las normas que se cumplen en Finlandia?
R:
La Unión Europea es muy severa en cuanto al cumplimiento de las normas establecidas por su Parlamento en el territorio propio y en el resto del mundo. Uruguay ocupa también uno de los primeros lugares en América Latina en lo referente a la protección ambiental. El monitoreo ambiental de Botnia se res-palda con monitoreo múltiple de la DINAMA (Dirección Nacional de Medio Am-biente), en cooperación con laboratorios canadienses y el LATU (Laboratorio Tecnólogo del Uruguay) auditado por laboratorios de UK. El año pasado Pay-sandú fue designada como la ciudad más ecológica del Cono Sur, a pesar de contener en su ejido varias plantas industriales. Tiene dos Playas Naturales, lo mismo que Las Cañas, certificada por un organismo austríaco de calidad.

Pregunta 15
¿Y la Argentina?
R:
La Argentina está considerada como uno de los países más contaminados del continente, y hay casos clamorosos, como el del Riachuelo y la cuenca del Río La Matanza, cuyos efectos perjudican también al Río de la Plata, que com-partimos con el Uruguay. Ni siquiera está libre de sospechas la propia Guale-guaychú, cuyo Parque Industrial volcaría al rió homónimo efluentes no contro-lados (recién acaba de aprobarse el presupuesto para la reconstrucción y am-pliación de su planta de tratamiento de efluentes).

Pregunta 16
¿No hubieron sin embargo accidentes premonitorios en la planta de Botnia?
R:
Hubo un accidente que fue ampliamente promocionado en el cual dos obre-ros de un grupo de doce sufrieron una leve irritación ocular y cutánea, y todo el grupo fue enviado a control médico por prevención. En ese momento en la planta trabajaban cerca de 3.000 personas. Los dos obreros fueron alcanzados por polvillo de sulfuro de sodio (una sustancia que se usa en etapas prelimina-res y que nada tiene que ver con las eventuales contaminaciones anunciadas) que manejaban con la protección adecuada los obreros especializados de Botnia en el sector debido. Al no aislar herméticamente la tolva empleada, un viento fuerte desparramó hacia la dependencia vecina una limitada porción de tal pol-villo. Fue un accidente sin mucha importancia que no puede volver a ocurrir porque este proceso se utilizaba por única vez. Este conflicto ha convertido a Botnia en la pastera más observada, vigilada y controlada del mundo. Todo el resto fue “ruido” periodístico, que dejó en muy mal lugar a parte de la prensa argentina, pues un diario llegó a hablar de hasta de nueve muertos (sic) y nun-ca se retractó. Hubo sí dos muertos por accidentes laborales en la construcción, ninguno de ellos por falla de la empresa Botnia.

Pregunta 17
¿Cómo se sale entonces del problema?
R:
Para ello es necesario un cambio drástico de la posición del gobierno argen-tino. Prohibiendo los cortes de rutas y puentes, que de por sí constituyen un acto de beligerancia, al impedir el libre tránsito de personas y mercancías, con un país vecino, e integrándose a los organismos conjuntos de estudio y control con Uruguay, con la contribución esclarecedora de todos los medios de comuni-cación argentinos.

Pregunta 18
¿Hay estudios disponibles que contribuyan a la superación de los ma-los entendidos y disipen los temores de la población?
R:
Existen muchos estudios disponibles y muy objetivos, tanto de fuentes loca-les como internacionales. Los tres estudios independientes de la Corporación Financiera Internacional, solicitados por el gobierno de Argentina y los activistas de Gualeguaychú señalaron con claridad que no hay afectación ni del aire ni del agua. Las mediciones auditadas por la CFI confirman los pronósticos de los estudios, e incluso detectan un desempeño mucho más holgado que los límites previstos. En lo más inmediato podría recurrirse al asesoramiento del Dr. Mario Féliz, el Lic. Luis Anastasía o el Dr. Oscar N. Ventura, que se han especializado en el estudio de este problema.

Pregunta 19
¿Cómo se realizaría la acción reparadora?
R:
La acción reparadora comenzaría por convocar a otros expertos y científicos de todo el mundo para que sigan ampliando los estudios; sumar funcionarios y dirigentes responsables de los dos países hasta que se llegue a una visión compartida y tranquilizadora para todos. Asimismo sería una obligación moral remediar económicamente a los afectados por el conflicto, tanto en la Argentina como en Uruguay.

Pregunta 20
¿Una reflexión final?
R:
Si las plantas con la tecnología más moderna del mundo como la de Botnia no contaminan en ningún país, ¿por qué la Argentina tendría que ser la primera víctima?

Agradecimientos: A Pedro Pasturenzi por su permanente investigación y noble colaboración en la elaboración de estas 20 preguntas, a Héctor García por su constante aliento, a Elena Valero Narváez, Esteban Lijalad, Pedro Pasturenzi y Rubén H. Zorrilla, integrantes de “Libre Reflexión”, por su inteligente y esforza-da gestión al conseguir concretar las generosas conferencias de nivel académi-co del Dr Mario R. Feliz (http://profefeliz.blogspot.com), Dr. Oscar N. Ventu-ra (http://lascosasdenestor.blogspot.com) y del Licenciado Luis Anastasía (http://www.luisanastasia.com).

Isay Klasse, Director
IECIL, Instituto para el Estudio, de la Comunicación, la Información, y el Libro.
isayklasse@ciudad.com.ar